David 的个人资料Mi historia hecha relato照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
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Mi historia hecha relatoQuien no persigue sus ilusiones es porque no las tiene 2009/6/21 Mi mismo idiomaQue sería de una entrada mía al blog sin estar escrita a las tantas de la mañana, ¿verdad? Será por la tranquilidad que la noche me inspira. No creáis, me ha costado horas y horas de hacer cosillas de esas pendientes que uno aprovecha a hacer cuando no tiene que pagar por un ciber antes de poder ponerme a escribir sin sentirme agobiado por la sensación de que me dejo algo por hacer. Últimamente me obsesiona, y no es para menos, el afán por controlarme con el dinero, pues no veo el momento de presumir de mi libertad. Aunque lo suyo sería que, pasado el año y medio que me queda, la situación vaya a mejor, pues eso es lo que he venido a aprender lejos de casa. Por fin puedo contaros no las vivencias en sí, pues no son tantas, pero sí las emociones vividas en estos dos puñeteros meses, que tanta intriga despertaban en mí, y por lo tanto, en vosotros, mis ávidos seguidores. He echado de menos más de una noche tener con qué postear en el blog, por ejemplo, la noche de antes de llegar al cuartel, que estaba más nervioso que el dentista del conde Drácula. No fui capaz de controlar la situación hasta que no llegué al cuartel, os lo podéis imaginar. Las maletas, las prisas… A 300 km de mi casa con dos maletas, un macuto y un traje de bonito colgando, y no pude haber elegido peor sitio para dormir que un jodido cuchitril en el que había que andar de espaldas de lo mal que estaba, y eso que el de recepción presumía de que había sido reformado recientemente. Iba con mi mariconera repleta de mapas impresos del Google Earth de como llegar desde la estación de Delicias hasta la pensión, que, para colmo, con tantos bultos, cualquiera tenía cojones a ir andando 2 km con todo eso a cuestas. Eso sumado a que no me sobraba la pasta (poner pasta en casa y desfogarse con caprichos tales como una PSP dejan a uno mermado), hacían que mi acojone por no saber si tenía alojamiento en el cuartel subiera a límites estratosféricos y sin saber siquiera donde podría dejar las maletas al día siguiente. Ese mismo domingo, quedé con Rubén, uno de mis compañeros de la academia con los que compartía destino, para pasar el día. Ese día miré el par de habitaciones de alquiler por 200 € al mes que había buscado por internet, y a cual peor. En una, no tenía donde dejar toda la ropa que traía, más militar que de calle. Y en la otra, sí, compartía piso con gente de Erasmus, pero madre mía, como tenían el piso… En fin, que con el saldo del móvil escaseando, con los nervios a flor de piel y con unas horas a las que me era intempestivo llamar según a quien. Conseguí calmarme un poco tras hablar con Bruno, mi madre y Nioka. A la mañana siguiente, mi otro problema era despertarme con la antelación suficiente como para tenerme listo a mí mismo vestido de bonito y todo mi descomunal equipaje, encontrar una parada de taxis y llegar a tiempo al cuartel. Lo que consiguió tranquilizarme fueron estas palabras del cabo primero que nos recibió: - Venís todos de fuera, ¿no? - Sí, mi primero. –contestamos todos. - Lo digo porque he pedido alojamiento en el cuartel para todos y andamos justos de plazas Primer alivio de un día que iba a ser de trámites y presentaciones. La cosa pintaba bien, los mandos parecían todos muy majos, se respiraba buen rollo… Sólo faltaba el símbolo de la paz en la puerta del cuartel. Lo siguiente fueron los alojamientos. Había visto un par de habitaciones el día anterior que dejaban mucho que desear, no tenía ninguna expectativa al respecto. Pero el segundo alivio fue comprobar como solo dormíamos tres personas en cada camareta y que cada cual, gozaba de la comodidad suficiente como para no echar de menos ninguno de esos dos cuchitriles. Es más, siendo gratis, les daba mil vueltas. El tercer alivio fue lo de la manutención. La comida corre a cuenta del Estado, pero el desayuno y la cena está por un precio irrisorio. No sabría decirte cantidades exactas, pero por 6 € aprox, cenas de lunes a viernes, caliente, y dos platos. Los fines de semana también hay comedor, pero cuesta un poquitín más. Yo ya había tenido una toma de contacto con Zaragoza y lo primero que me llamó la atención es que pese a ser casi entera de bloques de muchos pisos, es una ciudad tranquila en la que no ves excesivas aglomeraciones de tráfico ni de gente. Admirable, para haber sido la sede de una exposición universal. Ni punto de comparación con Toledo, con una comunicación cojonuda en transporte público, con wifi por toda la ciudad y con zonas y centros comerciales de sobra como para satisfacer todo lo que uno pueda necesitar puntualmente, ocio incluido. Y bueno, por lo que a nuestro trabajo respecta, una vez dentro, nuestro trabajo se divide en dos grupos, el grupo de sanidad y el escalón médico avanzado del ejército de tierra o EMAT, para abreviar. Nos explicaron el cometido de cada uno, pero lo gracioso es que llevo dos meses ahí y aun no veo las diferencias sobre la práctica. Me explico, a mi me metierion en el EMAT, unidad, según decían, más operativa, pero que luego son a los del grupo a los que más caña meten. Pero aun metiéndoles más caña, su cometido es el mismo, cuando en el papel, su capacidad operativa supuestamente es menor… Yo que sé, de estas cosas que es mejor no cuestionártelas… Al grano, todo lo que me dijeron de la Agrusan 3 era cierto, ni punto de comparación con la Academia. Más buen rollo con los mandos, más libertad, horario más reducido, trabajo que casi no lo parece, descanso a media mañana para “almorzar” camareta lo suficientemente bien equipada y acogedora como para poder pasar una estancia agradable durante los años de compromiso que hayas firmado. Con margen suficiente como para poder equiparla con todo aquello que uno pueda echar de menos, ordenador, tele, consola… Y por fin podía dejar tranquilamente el móvil cargando sin tener que vigilarlo, con la consiguiente pérdida de tiempo que eso me suponía. Por fin duchas que poder usar a cualquier hora y sin restricciones de agua caliente y si encima las continuadas son casi de turismo, no se puede pedir más. Encima, la proporción de chicas es mayor que la de chicos en ese cuartel. Pero entrando en terreno más personal, y corroborando lo que me aconsejaba mi tío, lo mejor es ir a mi bola e ir con gente que habla mi mismo idioma, que la hay y la he encontrado, por suerte. Gente con la que comparto inquietudes y con la que, por extensión, me lo puedo pasar de puta madre haciendo planes que, difícil será que tengamos por lo que discutir. El resto ya os lo sabéis de memoria de las entradas relámpago que os he escrito. He estado en Barcelona, con Nioka, y tan bien como siempre. De momento, pese a que ya tengo con lo que hacer fotos a una calidad competente (móvil de contrato incluido) no quiero empezar a subir fotos hasta que tenga ordenador propio, por la sencilla razón de que no quiero descargarlas en uno que no procede usar para tal cosa. Este mes que viene, mesura de por medio, tengo visitas pendientes a Asturias, Madrid y Barcelona. Aun me quedan Alicante, San Sebastián y Málaga en las que ir a visitar a amigas que conozco y no tardaré mucho en hacerles una visita. Tengo, así mismo, vacaciones del 10 al 28 de agosto, fines de semana inclusive, así que ya puedo aprovecharlo bien y dar buena fe de ello en el blog. Y aun me deben 7 días laborables más que trataré de cogérmelos en navidad, eso más 6 días de asuntos propios al año. Eso sin contar los días de saliente de guardia o los que nos den por posibles continuadas que hagamos. Lo tengo todo dispuesto para quemar España, solo falta que tenga cojones a controlarme con el dinero y todo me irá a pedir de boca, y la semana que viene cobramos nuestro sueldo más la extra, que es menos de lo que me esperaba, pero suficiente para comprarme un ordenador. Y me apuntaré a una autoescuela de una puñetera vez, a ver si me quito otro muerto de encima. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2009/5/3 Yo no me voy de Rivas sin escribir una entrada antes de irmeY una leche, faltan cuatro horas para que tenga que levantarme de la cama, pero me da igual. Sin este acongoje previo a mi ida a Zaragoza, no me saldría igual una entrada al blog, y en eso consiste. Lo que son las cosas, me da por buscar a otro colega del colegio San Miguel, dado que me acordaba de su nombre y apellidos, y estaba en el Facebook (para lo único que sí me gusta esa web) y date, lo que hacen internet y la buena memoria. En otro orden de cosas, ha pasado la semana y no he quedado con tanta gente como pretendía, pero no me importa. Los que sí han quedado, son los que, definitivamente han demostrado que están cuando les necesitas, así sea su estado emocional o lo que sea. Otros te adulan con palabras bonitas, te echan de menos, te hablan con apelativos cariñosos, te dan señales de vida de vez en cuando solo por cumplir… Diréis que ya era hora, pero sí, por fin he llegado a la determinación de no ir detrás de quien no se lo curra por mí, paso de desgastar mi paciencia, mi tiempo y en ocasiones, mi dinero en tratar de estar en contacto con quienes te ponen condiciones para luego no corresponderte. Y después de mis últimas entradas, y repasando hechos recientes y no tanto, es esperanzador caer en la cuenta de la cantidad de gente que ha pasado por mi vida con la que me he sentido a gusto. Hasta la adolescencia los ejemplos han sido contados, y conservo vagos recuerdos, así que no sabría concretar. Del resto, podría mencionarte a los compañeros de universidad o del curso de monitor de tiempo libre de mi madre, o a los colegas de un club de alpinismo al que pertenecíamos cuando vivíamos en Pelayos. Los ejemplos más recientes son los compañeros de Tele K y el resto os lo sabéis de sobra… Vamos, pensad lo que queráis, compañeros militronchos, pero no voy a cambiar porque no hayáis conocido a nadie como yo en vuestra vida, no al menos en aquello que no me perjudique a mí mismo. Y es ahora cuando todas mis declaraciones de intenciones se vuelven tibias ante el miedo escénico de que la supervivencia lejos de casa se aproxima. Mis despechos de estos tres meses me han salido caros, voy con lo justo para subsistir, al menos este mes. Pero qué sería del gran David Arroyo sin sacar partido de sus locuras y comer pan y choped todos los días ¿verdad?. Ayer quedamos Charly, Bruno y yo y a la vuelta, venía hablando con Bruno, entre otras muchas cosas, de que la primera vez que fue a Cádiz solo, yo le tranquilizaba pues ya estaba curado de espanto pues mi primera experiencia parecida la tuve pocos meses antes que él, por ejemplo. O de cosas como que no hay capullo tan osado como yo, que se atreva a empezar un bachillerato de humanidades para conocer gente o se aliste al ejército para ser director de cine. En fin, que la lección que tenía que aprender era saber tener iniciativas, manda cojones. No vale de nada que le diga a los demás que me recuerden que quiero ser un culo inquieto si yo no hago por remediarlo. Voy a tener todas las tardes libres de aquí a enero del 2011 y en 21 meses van a pasar muchas cosas tales como que el apagón analógico lo voy a vivir a tomar por culo de casa (aunque en AVE se tarda hora y veinte) y ya no me vale nada que me ponga como excusa a mí mismo. Ya no hay pasos intermedios, ni condicionantes, estoy yo, mi capacidad para administrarme y mis ganas de comerme el mundo y no hay más. Esta vez no va a ser otra declaración de intenciones más, esta vez no me voy a poner en evidencia yo solo. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2009/4/26 Si¿Os acordáis de la turbo nevada que cayó el día de mi cumpleaños, es decir, el 9 de enero? Dije que, el hecho de que cayese una nevada tan tocha justo el día de mi cumpleaños solo podía ser un buen presagio ¿verdad? Pues ayer me acordé mucho de ese día, aunque no estaba tan eufórico como cabía esperar en una situación así. Sí porque me iba a largar de ahí, pero por nada más, no me emocioné por gente a la que no iba a ver, más que nada porque no son tantos, y, para nada, no voy a perder el contacto con ellos. He publicitado mi blog entre gente de quienes vamos a Zaragoza, más que nada porque son parte de las personas con las que más confianza tengo ahí dentro, aunque hay más, desde luego. No me han dejado comentarios, me lo han dicho in situ, me han dicho que si mi blog es triste y sí, ahora os aclaro por qué. Otras, pues son chicas, simplemente se han quedado flipando por el contenido en sí y de como me expreso ahí correctamente, sin apenas faltas de ortografía (alguna cae, pero la mayoría son adrede, cuando empleo lenguaje coloquial o cuando digo palabrotas…) y ya cuando se han puesto puntillistas, cosa que me ha hecho ilusión, pues eso denota que mostraban interés, me han dicho que me he dejado detalles de los que ahora no caigo jejeje. Pero vamos, quería lectores y los tengo, espero que, estos sí, sean asiduos, pues ya que soy de los pocos freaks que prefieren los blogs a las redes sociales, por lo menos tener alguna trascendencia mediática. Algo que les ha hecho gracia y les ha extrañado a todos es el hecho de querer que mi blog se convierta en una página más currada, pues en apariencia (y razón no les falta), no tiene ningún sentido ese propósito. Como les he dicho, el tema es darle sentido a esa trascendencia mediática. Es fácil no tener una pizca de fe en mi, sobre todo si se me conoce de haber hecho la instrucción militar conmigo (Qué raro suena eso ¿eh? “de haber hecho la instrucción militar conmigo”, la virgen, por un momento parece que me hubiera alistado por vocación) Pero, eso me lleva a hablar de dos temas. El primero es que, el efecto que se supone que la mili iba a tener en mí no ha sido tal, pues el hecho de haber perdido los estribos conmigo mismo me ha llevado al punto de partida, a ser tan gilipollas como al principio, a depender emocionalmente de los demás en demasía, porque, al principio, bien, pero cuando me limito a hacer lo que tengo que hacer y el resto del tiempo quiero evadirme, pues se pone en evidencia lo que dije en mi entrada anterior, que sigo siendo el mismo, pero para mal. Yo me he labrado mi reputación ahí dentro, yo he sido, involuntariamente el que he conseguido que no me tomen en serio. Por mi actitud, por cómo soy… Claro que no tengo que sentirme mal ni avergonzado ni leches en vinagre, pero sí que queda de relieve en cosas tales como que trabajar bajo presión, por poquita que sea, soy un jodido desastre y eso deriva en que siempre dejo las cosas a medias o las hago mal. Y yo siempre escudándome en que la prisa va a dejar de ser un problema cuando esté en mi unidad. Y para colmo, por H o por B, tengo Potra y no se toma conmigo las medidas oportunas cuando mis fallos son gordos, como por ejemplo, cuando me dejé el fusil apoyado en el aljibe y “solo” me tocó subir corriendo al cerro del pino. Claro, que, habiendo comentado cosas tales como que tengo un tío capitán, muchos se creen que tengo enchufe o algo parecido, y a muchos les da rabia que pueda tener un trato especial, sea por la razón que sea. Pues bien, a donde quiero llegar es que, si mi estado anímico es producto de mi carácter y de la risión que muchos puedan sentir por mí, si al menos me queda alguna jodida vía de escape, quiero aprovecharla, pero es que ni con esas. Recurro al móvil y todo Cristo se ha puesto de acuerdo en estar ilocalizable, sobre todo algunas chicas. Recurro al messenger, y como ya mucha gente lo ha desplazado en pro del maldito Tuenti y del maldito Facebook pues tampoco hay manera y recurro a mis motivaciones hasta ahora falsas sobre viajar y sobre los caprichos materiales, mientras tanto, sigo siendo el mismo gilipollas que no sabe contestar a las vaciladas y el mismo desganado con horchata en las venas que solo sabe recurrir a la ignorancia para que le dejen en paz, de ahí la impresión triste que produce el blog. El otro tema del que quería hablar, más optimista, por suerte, es que el jueves me tocó de cabo de cuartel con los de la tercera compañía, que acaban de llegar esta semana. Y ¿qué pasaba? Que dado lo torpe que soy y lo nervioso que me pongo en según qué tipo de situaciones, parece que todo el mundo en la cuarta compañía estaba deseando que la cagase para ser testigos de ello. Y yo, la verdad, estaba acojonado de poder darles ese gustazo, pero, pese a que formábamos a horas y en sitios distintos, lo único por lo que titubeé un poco es porque, al darme novedades por la mañana, al calcular por el papel cuántos eran en la compañía, los nervios me impedían hacer bien el cálculo de cabeza y menos mal que saqué el móvil antes de que viniese el sargento primero Mora, que si no… Pues bien, el resto del día, yo no tenía ganas de pagar mi estado de ánimo con los nuevos, que bastante desorientados andaban ya, y bastante bien se desenvuelven, pese a ello. Después de la formación para lista de ordenanza, el sargento primero les mandó a limpiar las camaretas en cinco minutos supuestamente, aunque les dio más. Es curioso comprobar, ahora que podía, como desde dentro, hasta los mandos son permisivos y hasta se puede decir que benévolos cuando siendo aspirantes a alumnos no nos damos ni cuenta. Yo no me comí ni una sola bronca suya y eso que me llamó unas cuantas veces, la primera de ellas para ordenar unas listas de alumnos, por pelotones. Dichas listas eran fichas rellenadas por ellos mismos en las que había además de sus datos personales y ciertas señas de contacto, un pequeño cuestionario personal para conocer mejor a cada uno de ellos, cotilleé unas pocas y me hizo gracia como en el apartado de las aficiones, de todos los que cotilleé, al menos el 98% son aficionados como mínimo, al futbol, luego, otros hicieron gala de una sinceridad brutal, y en ese sentido no me parecieron distintos de cualquiera que pudiera haber en la cuarta compañía y, aunque eran menos, era curioso comprobar como ponían en lo primero de la lista el sexo o la Playstation 3 (ninguno puso la Xbox 360, curioso) pero me pregunto si, de haber empezado la instrucción con ellos, me hubiese sido posible llevarme tan bien, o era la supuesta experiencia la que hacía que me tuvieran respeto. Yo les pedía lo que a mí me había ordenado el sargento primero Mora y salvo un rato que se me despendolaron, luego ahí estaban todos en el aula de la nave 32. Por lo general les causé muy buena impresión y todas las veces que me cruzaba con ellos me saludaban. Y, ajeno a mí, esa misma tarde, creo que algún descerebrado tiró una percha a los de seguridad desde las camaretas, razón por la que les tuvieron haciendo una batida por medio cuartel hasta casi las dos de la mañana. Ya al día siguiente, pues os podéis imaginar, acto de despedida, maletas gigantescas… Quería centrarme por último en una tesitura que me ha tenido en jaque toda la semana y por la cual he llegado a casi no poder conciliar el sueño. Mi madre y mi padre me dejaron en total 11 € para poder volver a Madrid pues estaba pelao de pasta, por culpa de mis irresponsabilidades, claro, pero es que más irresponsable aun fui de, cuando salí con Rubén el lunes, accedí a cenar con él fuera de la Academia un bocata cada uno, y una turbo ración de alitas para los dos. Y claro, esta semana he “sobrevivido” de coña, pidiendo a los demás que me pasen saldo al móvil para poder estar localizable, mirando a ver quien me podía llevar a Madrid así fuese apretujao en los asientos de atrás… Nervioso y ansioso porque no tenia cuando hablar por teléfono con mis amigos debido a que, si uno no tiene saldo, no hay mucha gente dispuesta a gastárselo en llamar. Incluso una noche que dormí con el móvil esperando una llamada de Nioka, lo empujé mientras dormía y se cayó a la de abajo. Como no sería que, a causa de eso, me desvelé a las 4 y 20 de la mañana y, creyendo que el móvil se me había perdido ya para siempre, me costó volver a conciliar el sueño una barbaridad. Así que antes de ayer, viernes, no estaba tan eufórico ni tan emocionado como cabía esperar, primero por el cansancio acumulado, fruto del insomnio y este, de la ansiedad. Y segundo porque por fin me he quitado de encima a ciertas moscas cojoneras. Ahora, jamás me ha tranquilizado tanto poder estar seguro de que todo aquello que me motivaba, por fin va a ser cierto y han tenido que pasar 25 años para que le eche tanta fuerza de voluntad. No puedo negar que no he estado a la altura de las circunstancias, pero me doy por satisfecho por lo conseguido en estos tres meses, quiero decir, a mí me sirve. Aun me queda mucho por aprender, por supuesto, y la suerte es que estoy en manos de los mejores maestros en ese sentido. Espero que no haber salido de las faldas de mi madre hasta ahora y no tener tanta calle como cabe esperar de mi, no sea un impedimento para que en estos dos años, periodo más que suficiente, recupere el tiempo perdido. Respecto a mis caprichos, a mis ambiciones… Cuando cobre, que será a más tardar, el martes, me via comprar una turbo PSP que no se la salta un gitano, acompañada de unos buenos auriculares y una tarjeta de memoria de la ostia. Así tengo con lo que escuchar música, jugar en los ratos muertos, navegar si hay donde cholar el wifi, y hacer fotos con la camarita que compré por el eBay, a ver si es verdad que funciona… Por lo demás, esta semana voy a tenerla (Potra mediante) repleta de planes. Por lo pronto ya he quedado el lunes, el viernes y el sábado (me iré a Zaragoza el domingo, apuraré el tiempo en Madrid todo lo que pueda) y aun me quedan unas tres o cuatro personas más con las que quedar. Esto es todo por el momento, yo me retiro a apagar el ordenador que bastante larga ha sido la sesión de este fin de semana, solo me queda recargar el móvil y liarla parda. En fin chavatars, que la Potra os acompañe. Ciao. 2009/4/19 Un escalón por encimaEntre mi madre y mis amigos, aun consiguen hacerme abrir más los ojos aun. Con razón estaba yo ansioso, alterado e insoportable. He tenido que fundir la poca pasta que me quedaba en llamar por teléfono y en conectarme con aquellas personas, sobre todo chicas, con las que por hache o por be no he podido tener mucho contacto en estos tres meses. Había muchas razones, el ir con prisa a todos lados, el compartir habitación con 97 personas, el no tener ese tan ansiado dinero, ese tiempo libre. Pero ahí es donde entra la parte peligrosa. Con lo caro que vale conectarse desde la cantina me he abstenido de conectarme todo lo que he podido de conectarme desde dentro. Así pasa que luego me desepechaba llamando desde casa, conectándome a internet los fines de semana. Pero estas dos últimas semanas no he podido más. Demasiado tiempo sin tener contacto con ciertas amigas, demasiado tiempo sin tener a quien contar un día a día que, si no se comparte, se hace más duro aun de lo que ya es. Y claro, ahora pretendía paliar todos esos nervios, de golpe, con un móvil de contrato, por aquello de no tener que esperar más tiempo a pillarme uno libre y más caro y así, de paso tener con qué conectarme a internet. En otras circunstancias, pase, pero en este preciso momento, es lo que menos me conviene, y más con tanta ansiedad que paliar. Pues despecharme gastando dinero es lo peor que puedo hacer. Administrarme es lo que me hace falta. Para vosotros no es nuevo, pero para mí es necesario recordármelo en voz alta cada vez que me entren las ganas de ser impulsivo por despecho. Solo llevo tres mese en el ejército, por largo que se me haya hecho, y por mucho que algunos ya noten cambios en mí. Ojo, mi autoestima sigue como siempre, pero por eso precísamente tengo ganas de ir a más y como aun no puedo, pues… El otro día el Pater nos dio una charla y en dicha charla comprendí (lejos de hacerle peloteo ni a él ni a su sermón, pues poco tiene que ver con el sentido didáctico que él le haya querido ver, sino por darle sentido a muchas cosas de la instruccion en sí) el porqué de muchas de las cosas que han sucedido estos tres meses. Me dí cuenta de que cosas que se me antojaban naturales y gratuitas, en el transcurso de los días, no lo eran, y que habían sucedido por razones que hasta ese momento se me escapaban. Sigo siendo el mismo, qué leches, y cada vez tengo a más gente espectante con mis progresos. Cada vez me es más difícil ocultar que me gusta ser el centro de atención. Es por eso que comparto mis inquietudes con quienes puedo, lo bueno es cuando esas personas, además, empatizan conmigo. Pues cuantas más personas estén pendientes a mi causa, más sentido le darán a lo que logre, de ahí que quiera compartir mis logros con ellos. Lo bueno es que cada vez que mi madre y mis amigos me abren los ojos, cada vez que desvelo una capa más profunda de mí mismo, más capaz me siento de emprender lo que haga falta. Claro que he sobrevalorado la recompensa por estos tres meses de esfuerzo, quiero decir, la inmediata. La recompensa es la gente en sí, la conocida y la nueva. No es peloteo ni lo pretendo. Hace unos meses cuando me alisté lo hice para que cambiaran en mi lo que no era capaz de cambiar por mí mismo. Solo espero que sirva para algo, el resto os lo sabéis de sobra. Que la Potra os acompañe. Ciao 2009/4/7 ImaginaEs gracioso, poca gente habrá reparado en que hace tiempo que las cadenas ya no son tan frecuentes en la bandeja de correo electrónico de la gente, ¿por qué? Porque ahora han cambiado de ubicación, han encontrado su sitio perfecto en Tuenti y en Facebook. Ahora ya no hace falta recibir correos chorras con cuestionaros de 90 preguntas que tienes que copiar y pegar cambiando las respuestas, ahora ya se han convertido en apps, widgets, o como carajo quiera que se llamen en los que, ahora uno, tiene que estar pendiente, manda huevos, de qué cuestionarios chorras se cuecen por ahí para responder a las preguntas. O quien te ha agregado en la foto en la que sale de todo menos tu cara, solo por el hecho de llamar la atención. Bruno ya me iluminó en su momento al decirme que aplicación de internet que se popularizaba entre las “conejas”, aplicación que acababa por pervertirse. Puedo poner como ejemplos el Messenger, que ahora está lleno de emoticonos, guiños, fondos de pantalla y demás florituras para llenarlo de colorines, aunque siempre hay quien hace buen uso de eso. Luego ha habido productos destinados a triunfar entre ellas como Los Sims o Habbo Hotel (los MMORPG’s no los menciono porque, por suerte, aun son serios, aunque haya muchas féminas que jueguen) y ahora les ha tocado el turno a las redes sociales mencionandas anteriormente. Dos años atrás, oía hablar en el ya extinto videoblog de Mobuzz TV de Facebook y de Twitter y se me antojaba que dicha clase de páginas web hablaban otro idioma incluso para mí, obsesionado con toda esa clase de novedades. Maldita la hora en la que las chicas descubrieron el Tuenti primero (dado que fue la primera red social en castellano que se popularizó por estos lares) y el Facebook después. Ya han marginado el Messenger, el Skype, las webs de intercambios de fotos (badoo, sexy o no, y demás soplapolleces pa ver las fotos de la fiesta de anoche) y los espacios de Windows Live, donde había verdaderas freakys haciendo fotomontajes y personalizando sus espacios con gifs animados y con música de Chayanne, Andy y Lucas y La Húngara. Ahora, todo lo que se cuece, desde lo más serio hasta lo más absurdo, se cuece ahí. Años atrás, yo era el freaky incomprendido que usaba internet como medio para socializarme cuando mi autoestima me impedía desenvolverme cara a cara. Pero más gracioso aun si cabe es que todos los que ahora usan toda esa mierda aparentan tener una vida de puta madre con todas las necesidades cubiertas (gente de la que tiempo atrás hubiera sentido envidia, por todo aquello que desconocía), pero nada más lejos. Ejemplo de ello es de como muchos mitos de barrio (aun sigo hablando de tías) han ido cayendo uno tras otro tras comprobar como en todos lados cuecen habas y que cosas como “el autoestima” o “saber lo que se quiere”, sorprendentemente, no están al alcance de tanta gente, sobre todo porque la extensa mayoría jamás se han hecho esas preguntas y les ha ido bien. Más ciegos son los que aun quieren creer que les va bien cuando, teniendo cerca las orejas del lobo, siguen sin plantearse qué coño quieren. Bien está que cuando tienes las hormonas como un palomitero quieras ser el más cool del instituto. Pero el tiempo no pasa en balde, y querer, con 23, 24 años, ser el más cool de la Academia de Infantería me parece un tanto inmaduro. Ojo, no estoy criticando los gustos de nadie, estoy criticando la actitud de ciertas personas hacia mí. Gente que se obceca en no querer conocerme y, por tanto, en no querer tomarme en serio. Lo que no me parece ni medio normal es que, sin querer conocerme, sí quieran juzgarme. Por poner un ejemplo, pongo el de que me quiero comprar mazo de gadgets de bolsillo, entre ellos, un Ipod Touch. ¿Para qué leches quiero un reproductor MP3 con pantalla táctil? Las razones por las que quiero tener tantos (4 en concreto) son meramente caprichosas y ahí no voy a justificar nada, simplemente quiero la PSP 3000, la Nintendo DSi, el Ipod Touch de 32 gb y el Nokia N97, cada cual con sus usos y sus aplicaciones comunes y distintas, pero, joder, cuando a mucha gente le sobraría con un MP4 de 90 € del Media Markt, yo quiero artefactos de ese calibre por una razón de peso. Volvemos al ejemplo de las redes sociales. La web 2.0 se ha ganado esa nomenclatura por méritos propios, se genera mogollón de contenido a diario, a una velocidad tal que es difícil controlar, censurar o lo que sea, toda esa información. Y claro, se genera contenido chorra, que es en el que todo Cristo centra su atención, y se generan noticias, podcasts de programas de radio o que se publican exclusivamente para internet. Hay mogollón de widgets y aplicaciones solo para ese cacharro que sirven para tener conexión con las emisoras de RTVE o Last FM. Pero algo que la mayoría desconoce, porque ni se ha esforzado en averiguarlo es que, personalizar una emisora de radio online con tus gustos musicales, tambien sirve, por ejemplo, para conocer a gente con gustos similares a ti. Y coño, anda que no mola tener en la memoria del Ipod programas de radio para poder escuchar en diferido, programas que de otra manera me perdería por cojones. Eso aparte de navegar, jugar y toda la parafernalia que ofrecen todos esos aparatos multimedia de bolsillo que tanto ansío tener. Claro, el ladrón se cree que todos son de su misma condición y, dado que hay gilipollas que no me toman en serio (gente con más calle que yo, lo cual no me da envidia ni de lejos) se creen que la solución a mis problemas, es la misma que ellos necesitarían para evadirse de la estúpida realidad que ellos mismos se han creado. “Sí, sí, tu lo que tienes que hacer es follar, emborracharte y colocarte”, premio Nobel de la concordia 2009, ejem. Atajo de gilipollas todos, no soporto ese falso narcisismo ciego. Falta poco, lo sé, y en ese sentido estoy ansioso, agresivo y me atrevo a decir que hasta insoportable y no es para menos, aguantando a toda esa chusma (por siempre, en estos casos, siempre hay excepciones) 5 días a la semana y durmiendo con ellos… En fin, siempre me atengo a mis motivaciones, y en ellas me refugio cada fin de semana que vengo a escribir, a quedar con aquella gente que, dos meses y medio después, sigue estando ahí. Lo bueno de una situación nueva y, en apariencia, hostil, es que fuerza mi adaptación y mi supervivencia y eso garantiza mi éxito, porque siempre que le he echado ganas, me he dado cuenta de lo que soy capaz y ahora más que nunca, claro. Voy a tener mucho tiempo libre, durante el cual, quiero tener una guindilla en el culo para no parar quieto. Ya conocéis mis planes de tanto repetirlos, y recordármelo a mí mismo me sirve para seguir adelante. No es nuevo que siga dependiendo de los condicionantes, lo que sí que lo es, es que los condicionantes esta vez son reales. Bastante me ha costado llegar hasta donde estoy como para que ningún gilipollas ose siquiera intentar aguarme la fiesta. Puedo presumir con orgullo de saber lo que quiero y de que esta vez, ni yo mismo seré un impedimento para conseguirlo. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2009/3/28 El pesao de siempreJoder, tíos, cada día que pasa aumenta mi entusiasmo. Aunque varias, y sin importancia, son las inclemencias que han tenido lugar estos dos últimos días. La primera que entre que solo a la segunda sección nos tocó cambiar nuestras miserias a la planta de abajo y solo a nuestro pelotón nos tocó ayudar a desmontar el campamento de las maniobras sumado a que ayer, además, nos daban el uniforme de representación y a las prisas por largarnos de allí, y a que tenía cansancio acumulado de toda la semana, sed, de todos los gorrones irresponsables que no se preocupan de tener llena y / o a mano la puta cantimplora, hambre de no haberme dado tiempo a desayunar esa mañana por costarme meter el puto saco en la funda, sueño, y, así en general, las paranoias de la muerte. Veréis, las maniobras, tengo la jodida sensación de que han sido más light que las otras, vamos, se me han hecho cortas. Como dice nuestro cabo así de coña: “Olor a pólvora, pienso gratis… Hay gente que pagaría por esto”. He montado en tanque, en TOA (un vehiculo de cadenas para transporte de tropas) y hemos hecho embarco y desembarco de dicho vehículo como cerdos aunque nuestro sargento nos dijo que, en realidad, en vez de tanto embarco y desembarco que en realidad lo suyo es que el TOA se quede a tomar por culo y los asaltos sean de quinientos metros. Sí, sí, en Zaragoza voy a asaltar lo que yo te diga, pero todo sea aguantar lo que haga falta por llegar. Pues hemos montado en la torre de dos tanques, del Leopard y del Pizarro. El primero es un bicharraco que, pese a enorme, cabe menos gente que en el último, español, y de construcción más reciente. Pero, ¿tú sabes la jodida sensación de montarte dentro de una cabina llena botones y palancas? Buf, se me ponía morcillona de ver al tanque de enfrente con la visión térmica y apuntar con el cañón… Luego, algunos, yo no, han tirado con C90 (un lanzagranadas) y han tirado, además, granadas de mano y aunque resulte espectacular, he de decir que, si no es necesario, no me arrepiento de no haberlo hecho, pues a mí, me dan respeto esas cosas, no vaya a ser que los nervios me traicionen y cometa alguna estupidez. Lo que sí ha sido la muerte, fue la turbo-marcha del jueves, me cago en su puta madre, antes de llegar al campamento, nos toca llevar a un compañero en camilla, que aunque era verdad que estaba mal, era una práctica llevada a cabo por todos los pelotones. Y ahí se demostró, una vez más, lo incompetentes que somos los del pelotón 44. En fin, que el planning es éste. Esta semana que viene tenemos ya la jura pública, tras eso, semana santa, tras eso, la última continuada, otra semana más de vacaciones y el 24 de abril tenemos que estar ya, no sé bien si en la unidad o en las proximidades de la misma para empezar el servicio el lunes siguiente. Lo que me cabrea, es que con todo el estrés de ayer, no encontré ni el móvil de movistar ni las llaves de casa, y que cuando llegue el domingo, a ser posible, pronto, me tocará arreglar el aborto de calamar que tengo por taquilla, dadas las prisas. Eso y que no me he llevado a casa el traje de representación, cosa necesaria para cogerle el bajo, pero estaba tan quemado que no tenía ni ganas de sacarlo del armario y llevarlo a rastras por todo Toledo hasta la estación de autobuses. La “buena” noticia a corto plazo es que hemos cobrado, sí, pero 300 miserables euros que nos corresponden por ser alumnos aún. Los atrasos, definitivamente, nos los pagan el mes que viene junto con nuestra primera nómina, así que nos juntaremos con un pastón ahí. Ahora este mes, va a ser movidito de la ostia, quiero quedar, por última vez en meses, con los amigos de por aquí e irme a Cádiz con Bruno, y voy más ajustado de pasta de lo que quisiera, pero no importa jejeje. En fin, que estoy con uno de mis cabreos / bajones virtuales por aquello de no se por que leches, mi sesión de messenger no funciona en el programa en cuestión, si conectándome desde el navegador, y por que no tengo aquí el jodido móvil de movistar, así que yo solo deseo que toda esta mierda se acabe pronto. Que voy a ganar bien de pasta, que la independencia me va a salir barata, que me voy a permitir caprichos, que voy a invertir en mi imagen, que voy a viajar lo que no está escrito. Que, así a botepronto qué ganitas tengo ya de un jodido cacharro multimedia con el que escuchar música, hacer fotos, etcétera. Y que, si me saco el carnet, que va a ser que sí, y si se tercia, mi madre me pasa el Ford Ka que tiene y se compra otro, para rematar la jugada. Que todo lo que haga, no será en vano, espero conocer gente de la ostia, enriquecerme de experiencias y, ah, ya os lo anticipo, cuando tenga los conocimientos y los medios necesarios, que yo apostaría a que será antes de que acabe el año, “Mi historia hecha relato” va a dar un salto de calidad y se va a convertir en una página web propia, con su dominio y todo, en la que aúne blog, videoblog, podcast, y fotos. Aunque lo siga compaginando con las webs sociales y 2.0 de turno, como hace todo Dios, la parte chachi va a ser mi página web currada con sus animaciones en flash, sus vínculos RSS y todo el chiringuito. Pero no será por lo currada que esté sino por la de cosas que contar que, decir que va a ser la ostia, es decir poco. Agarraros los machos o lo que tengáis a mano, que, aviso, en vuestra mano está ser partícipes de la experiencia más cojonuda jamás parida. Me siento más poderoso y con el autoestima más alta que nunca. Así que os dejo a ver si me relaciono con mi señora madre y mi señor padre, a quienes ayer apenas vi, porque quedé con Bruno para ir a ver una obra de teatro en la que actuaba una amiga común, y luego nos fuimos a cenar. Y mañana casi seguro que iremos a comer a casa de mi prima. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2009/3/21 No me lo creo ni yoPerdón por ser tan pesado pero es que nunca en mi vida, y mira que muchas veces me he enfrentado (y a veces forzado) a situaciones esperpénticas, le he echado tantos cojones a nada que me haya propuesto, exceptuando mi gloriosa escapada a Barcelona de cuya gesta siempre me sentiré orgulloso. Y de los tres meses totales, ya llevo más de la mitad, y habiendo puentes y vacaciones de Semana Santa de por medio lo que queda solo es ya, por suerte, una ridícula cuenta atrás regresiva. Ya hemos tenido las primeras continuadas, ahora estamos de puente en nuestras casitas, la semana que viene, nos vamos de maniobras, la siguiente ya es la jura pública, la siguiente Semana Santa, la siguiente tenemos las segundas continuadas y a tomar por culo todos de Toledo que nos vamos para tener, creo, 10 días de permiso, o los que correspondan para luego el 24 de abril, definitivamente, estar ya en nuestros destinos. Ay la ostia, que Zaragoza está más cerca, y con ella la independencia más cojonuda que jamás haya tenido a huevo y en un trabajo que no me va a suponer ningún esfuerzo adicional. De lo que casi puedo estar seguro es de que cuando llegue a mi destino, después de haberlo dado todo se me quitarán las ganas de castigarme a mí mismo o de imponerme más metas forzosas a no ser que la oportunidad sea jugosa que te cagas. Tengo ganas de hacer muchas, muchísimas cosas, así que como ya estoy hasta los cojones de estar 25 años aguantándome a mi mismo, voy a mandar a la mierda esa ansiedad que me llevaba a hacer las cosas mal y a darle la vuelta a la jodida tortilla ahora que está en mi mano cambiarlo. Y lo mejor, estoy preparado para lo que venga. Entre la extensa cantidad de cosas que tengo ganas de hacer una de ellas es darle rienda suelta a mi creatividad, pero con medios para ello. Cuando cuente con los medios necesarios, cosa que sucederá a lo largo de este año, me figuro, me voy a crear, desde cero, una página web propia en la que centralizar cosas que de otro modo las tendría en redes sociales, blogs y webs de intercambio de fotos y vídeos con su currito en flash, con sus vínculos rss, con su hemisferia que más pronto o más tarde volverá, en un formato más corto y con menos música, con el blog, ya digo, con las fotos que tome aqui y allá, tanto las de colegueo de la gente que vaya conociendo sino tambien las guapas, y la joya de la corona, con un videoblog que lo grabaré con la pedazo de cámara que me pille (para bajar las espectativas tiempo tengo) y lo editaré en el ordenador portátil que también me compre. Lo que me sube la moral, más si cabe (por aquello de que quiero cuidar más mi imagen) es que me digan que me estoy poniendo to bueno. Incluso ayer me llamaron guapo por la calle, que a uno esas cosas le alegran el día. En fin, no me apetece enrollarme y lo que vengo a decir tampoco da lugar a ello, es símplemente que no tengo rienda suelta para desahogarme en la medida de lo que quisiera, por eso vengo al blog. No me creo que de aqui a unos meses, pueda tener caprichos (y no tan caprichos) con los que llevo toda la vida soñando poseer, no me creo que vaya a ser pudiente, que tenga una libertad tal que pueda conocer España tan fácilmente, no me puedo creer que mis iniciativas por fín no se queden en cabreos de una tarde sino que tenga a huevo perpetrarlas. Son tantas cosas buenas que compensarán con creces a lo malo que pueda pasar hasta tal punto que las cosas malas no merezcan ni ese matiz. Y lo mejor es que cuantas más capas desvele, más cosas nuevas me quedarán por hacer, así que supongo que no tendré tiempo para tener el culo quieto. (Ahora es cuando podré ir a los festivales de música, por ejemplo) y supongo que entre quienes no ven más allá de sus narices, yo, en poco tiempo he aprendido a saber lo que quiero y lo que quiero es conseguir mis sueños, pero sobre todo, y, por el camino es disfrutar y no quedarme de brazos cruzados solo por sugestiones mías. Eso sí, nadie va a venir a decirme cómo tengo que hacerlo. Que la Potra os acompañe. Ciao 2009/3/1 Dar cera, pulir ceraNo sé por donde empezar, raro en mí, aunque siempre tengo fórmulas como esta que me ayuden a romper el hielo conmigo mismo. Relatar los hechos cronológicamente sería un coñazo, más aún con todo lo que ha pasado en estas seis semanas de lo que solo he hablado, si acaso, por encima. Sí que hay cosas puntuales, y no son pocas, dignas de mención como que en maniobras, en un rato distendido con nuestro cabo y nuestro sargento, tuve la osadía de confesar delante de todo el pelotón que no estaba dentro por vocación. Era y es una chorrada, pero lo cierto es que cuando mis principios son otros, tener que hacer cosas propias de un militar (de cuya magnitud no quería hacerme a la idea hasta ese momento) y perder tres kilos en una semana para dedicarme al cine, era un peso difícil de soportar sin que se supiese el porqué. Y ahora que ya lo saben, ni hacen mención a eso, yo me instruyo como un militar más y eso me ayuda a ser mejor persona. Eso por una parte. Lo de buscar motivación externa, por otra, ha resultado ser un error, me explico. Todos buscamos un entretenimiento, como mínimo, con el que hacer más llevaderos estos tres meses de instrucción. Es un topicazo el hecho de hablar o hacer el quedao en las formaciones, es más, mentiría si dijera que no lo hago, pero es que además, los hay quien se dedican a cachondearse de quienes se hacen ideas preconcebidas de los demás entre quienes me incluyo. Sí, es un error mío querer desahogarme en exceso y tomarme confianzas, puntuales, con gente que, con la mera intención de reirse a costa de los demás, aunque sea por chorradas, utilizan dichas verdades para dicho cometido. Mis reacciones al respecto son de berrinche tonto, en definitiva, infantil por rechazo al cachondeo a mi costa. Por suerte me alegro de poder comprobar quien merece la pena y quien no, chicas incluidas, para no amargarme pensando que estoy solo. Que es mentira, que en realidad solo era sugestión mía y que esa “gente que merece la pena” ya la conozco, son mis amigos, los de siempre y los que me quedan por conocer en actividades que emprenderé por iniciativa propia, empezando porque me he sacado el carnet de alberguista, aprovechando que hay un albergue al lado de la Academia. Y hacer cosas que ni sabía que podía hacerlas sube el autoestima que te cagas. Estoy por la causa que estoy, y por eso tengo que echarle huevos, por eso me motiva darlo todo en las actividades físicas, pese a lo vago que soy, por eso he perdido seis kilos en dos semanas, entre otras cosas, y si he sido capaz de todo lo que he hecho hasta ahora, soy capaz de lo que sea, lo cual incluye retos de todo tipo, muchos de ellos necesarios en mi, y que no había sido capaz de llevar a cabo por mera desidia. Por eso, todo lo que me está sucediendo me está viniendo bien, porque en casa no iba a querer cambiar y fuera, no me queda más cojones. En general estoy viendo que esos cambios no son solo para aprender una profesión, que hasta el hecho de tener que andar erguido para hacer orden cerrado, hace que hasta adquiera buenas costumbres. No puedo decir que me guste, porque no es algo con lo que disfrute en el momento, ni que no, pues noto los resultados. Esto es, con perdón de la expresión, como el que se hace una paja a martillazos, que solo sientes alivio cuando acabas. Mentiría si dijera que no tengo con quien compartir confidencias y llevarme bien ahí dentro. Hay soplapollas incompetentes, como en todos lados, pero también hay gente maja con quien me echo unas risas sanas, o con quien ir a tomar algo y eso es lo que me hace que sea llevadero. En general, me siento tan de puta madre conmigo mismo que solo entiendo las broncas como constructivas, aunque a veces nuestro cabo se pase tres pueblos no con las broncas sino apretándonos las tuercas. Pero eso no hace sino que le eche más mala ostia para estar a la altura de lo que se me pide pues el esfuerzo merecerá la pena. El mes que viene cobro un pastón, del cual, con una parte ayudaré a mis padres que lo necesitan. Por último, ya en el destino estaré como merezco estar, lejos de casa, pero en cómodas circunstancias en las que puedo echarme una siesta por las tardes pero tambien tendré que plancharme la ropa. No viene a cuento, pero tiempo atrás me decía mi madre que yo no estaba preparado para tener una relación estable con nadie. Y oye, yo de lo que tengo ganas es de comerme el mundo, quizá ahora sí esté en disposición, no de iniciar nada serio con una chica, pero sí de tener mucho que ofrecer a quien me conozca de ahora en adelante. Querer es poder y sé lo que quiero y lo que no quiero, así que, esa es una de las razones que me motivan a seguir adelante. Este mes y medio que me queda va a ser duro, pero por mucho que me cueste, después de la cura de espanto no creo que haya nada imposible. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2009/1/11 A tomar por culo la bicicletaLa verdad que lo pienso y tengo dos cojones. Aunque pocos lo aprueban, todos apoyan la decisión más radical y drástica de mi vida. Todos conocéis las razones, quiero decir, los que me conocéis, pero aquí tengo mi habitación, toda la cacharrería encima de mi escritorio, aquí tengo 7 años de mi vida cotidiana, los mejores de mi vida hasta ahora. Aquí tengo largas conversaciones de teléfono, broncas, dilemas, tardes de ordenador, aquí tuve una vez mi "centro de operaciones" aquí he tenido caprichos, unos potenciales, frustrados por mi ansiedad, y otros conseguidos, también por la ansiedad que me hacía ser impulsivo. Lo malo de esa ansiedad es que me ha jugado las peores pasadas de mi vida, por culpa de ella me han echado de más de un trabajo y he dejado unas pocas veces estudios que estaba cursando, por culpa de ella he fundido el dinero que pudiera haber tenido para comprarme caprichos en llamadas telefónicas para desahogarme con lo cual al mes siguiente volvía a estar igual de frustrado y vuelta a empezar... Pues se jodió, y esta vez he sido yo el que, con mi voluntad, he forzado un cambio en mí mismo, necesario a todas luces. Ayer cumplí 25 años y lo hice de la mejor manera posible, como dijo mi colega Llis y lo clavó, el cielo lo ha celebrado tirando confetti blanco. Vamos que va el día de mi cumpleaños y cae una nevada del 15, pensad lo que queráis, pero yo creo que esto es un buen augurio, fijo. Ahora, lejos de casa, los hay quienes me han dicho que me voy a aburrir, otros que no voy a escapar a las novatadas, otros, los entusiastas del ejército, que ahí voy a prosperar, a ascender, a ser alguien en la vida... Vamos que se les llenaba la boca de suponer lo bien que me va a ir ahí dentro si le sé sacar provecho. Pero en lo que todos coinciden es en que lo mejor es pasar desapercibido, no ser objeto de burlas ni de envidias. No voy pensando en pasarlas putas, porque para algo tendré tiempo suficiente como para aguzar mi ingenio en el intento de no dejarme pisar o por lo menos, de no aburrirme los largos tiempos muertos que voy a tener en dos años... Esperad que lo repita... Dos años... Ni aun repitiéndolo me hago a la idea, aunque lo que sí empiezo a pensar es que como por cojones me acostumbraré a ese cambio de rutina, el cambio será a mejor, también por cojones. Voy pensando en que, aunque cobre más o menos lo mismo que en el supermercado, mi subsistencia no va a depender de ello, sólo mi comodidad. Y que lejos de casa esa comodidad se basa en vida social, sobre todo, y en cacharritos multimedia, es decir, los caprichos frustrados de los que os hablaba antes. Sí chavales, tengo esa espinita clavada y como que me llamo David que me la voy a sacar. Por suerte o por desgracia, no voy a poder hacerme con nada que no pueda llevar encima cómodamente. Digo por suerte porque porque mientras no pueda, ese dinero que no me gasto y por desgracia porque en una larga temporada no voy a tener ni un órgano electrónico ni una videoconsola de alta definición, pero bueno, espero no echarlo de menos. Volviendo a lo del buen augurio, solo me espero cosas buenas, quiero decir, porque, solo dependo de mí mismo para resolver las malas y, conociéndome como me conocéis, sabéis que me encanta enfrentarme a las adversidades y salir airoso de ellas, pero lo bueno de tener independencia y no depender de mí mismo para subsistir es que, en la medida en que mi trabajo me deje, voy a pasármelo lo mejor posible. Y sabiendo cómo soy, no soy de los que se gasta mucho dinero en salir por las noches, si acaso en el cine. Otra cosa es que encuentre en el ocio nocturno la manera idónea de socializarme. Y desde que sé que tengo 60% de descuento en la Renfe, una de las cosas de las que me voy a desquitar (sin prisa por supuesto) es la de viajar por toda la jodida geografía a conocer a amigos de internet a quienes aun no conozco en persona, eso aparte de ampliar metas como explorar partes recónditas de la geografía, sacarme el bono parques reunidos, o ir a festivales veraniegos de música... Y todo compartiéndolo con quien ya conozco y con quien se vaya uniendo en el camino. Lo más paradójico y a su vez emotivo de todo este embolado es que, por mucho que parezca, todo lo que hago es para llevar a cabo un sueño, una jodida meta, un fin que no será sino el medio para conseguir más fines... Y no me pongo más filosófico que me voy por Peteneras... No sé, pero habiendo tomado esta decisión, además de servirme para adquirir disciplina, a su vez va a ser una liberación, una vía de escape, si no se me va de las manos, que a eso es precísamente a lo que voy, a no confundir libertad con libertinaje, y, lejos de las faldas de mi madre, no me va a quedar más cojones que distinguirlo. Os dejo con una pieza de música, en forma de vídeo flash que sonará mientras leéis esto. Que la Potra os acompañe. Ciao 2008/11/21 Me marcho de Windows LiveSí, chavales, como lo leéis. Mi decisión ha sido simple, la naturaleza de mi espacio era un blog, y en un alojamiento de blogs continúa la cosa. A partir de ahora me podréis leer en Mi historia hecha relato, pero con otro alojamiento y otra presentación más simples. Este espacio no lo borraré, y seguramente escriba por aquí alguna parida de vez en cuando o suba alguna foto si me da el venazo. Simplemente se queda como archivo para que los lectores nuevos se puedan poner al día. En fin, espero que sigáis disfrutando como hasta ahora de mi blog, desde su nueva ubicación. Lo único "malo" es que, para seguirme tendréis que poner esa página en favoritos o agregarla a un lector de feeds RSS (buscad en Google, cabrones). Lo dicho. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2008/10/20 Operación Rómulo y Remo. Fase 2El otro día me decía mi hermano que tengo más antojos que una embarazada. Pues hombre, sí, pero con matices. Los "antojos" a los que se refiere son a que me vio aparecer con un gel de baño y un ambientador, ambos de vainilla, y una esponja con uno de sus lados cubiertos con semillas de maíz cuyo propósito es exfoliar la piel. Y por tener, tengo muchos más y hablo de gilipolleces tales como el felpudo de "Bienvenido a la república independiente de tu casa" y chorradas por el estilo. Y es que, desde que me ha tocado la casa, me han entrado unas ganas que flipas de cultivarme, de cuidar mi imagen, de interesarme por cosas como por ejemplo, la cocina o la decoración de la que de aquí a dos años será mi casa... En definitiva, me han entrado ganas de querer ser mejor persona. Y es que "tener una meta me ha ayudado", como decían en una peli...
Entras en mi habitación y, quien me ha visto y quien me ve, la tengo ordenada, huele bien y me siento agusto y bien conmigo mismo por tenerla así. Hasta qué punto me ha afectado que hasta he empezado a ordenar los cajones y estanterías en las que tenía a punto de extraviarse, papeles tan importantes como mis nóminas o cosas por el estilo. Y que así siga.
Estos últimos dos meses, pese a que Bruno y yo no hemos quedado apenas, hemos hablado mucho por teléfono y poquito a poco, nuestro mayor hallazgo común es que estamos muy cerca de conocernos del todo a nosotros mismos si no lo hemos hecho ya. Uno de nuestros más graves errores, y del que seguramente ya os habíais percatado hace mucho tiempo los que me conocéis es que, si a un día flojo le sumas que se te junta el hambre con las ganas de comer, o bien nos daba el bajón tonto o bien nos encabronábamos con el mundo, lo que nosotros mismos hemos denominado "bajones artificiales", es decir, por causas tontas, ante los cuales, antes de nada, hemos de darnos cuenta de cuáles son las causas para sobreponernos a tiempo y si aun así no podemos evitarlo, buscar una manera de distraer la atención de la chorrada que nos preocupa. Una buena terapia suele ser llamarnos el uno al otro cuando eso sucede. Y es que eso no es todo, con Charly, por ejemplo, estos días me siento satisfecho de haberle sido de ayuda con su estado de ánimo y es que, gracias a haber sido anímicamente tan vulnerable, cuando aprendo de mis errores, me doy cuenta de que eso es tan universal que me sirve para ayudar a los demás, y ha sido su caso. Peca de muchos errores comunes a mí, la diferencia es que él no es consciente de algunos de ellos y claro, para él, por ejemplo, tener novia era un pilar emocional imprescindible tanto que no sabía concebir su vida de otro modo, sobre todo después de que hace año y pico le dejó la que fuese su primera pareja sentimental en el sentido institucional de la palabra. Y mira, pues él a mí, dado que es más responsable que yo para muchas cosas (aunque bien es verdad que tiene a sus padres más encima que yo a los míos), pues trata de darme consejos y, oye, como buen amigo, se solidariza y me invita a salir por ahí si es necesario.
Una de las cosas que tenía yo pendiente conmigo mismo era recuperar el contacto con todas aquellas personas que merecen la pena, con los que tenía relación más o menos de amistad y con los que, a causa de no querer ver más allá de mis narices con las relaciones sociales, pues les he tenido un tiempo "abandonados" y mira, mejor no me puede haber ido. Después de recuperar meses atrás el contacto con Llis, que también me está sirviendo de apoyo emocional que te cagas, pues ahora volví a dar señales de vida a Cid, al que parece que le van bien las cosas. Y, chorrocientos meses después de haber vuelto de Erasmus, se encuentra otro buen colega de la infancia que, para refrescaros la memoria os diré que es novio de la hermana mediana de Nines, la que fuese compañera mía de trabajo y con la que salí el año pasado. Ya lo había contado en el blog, ¿no? Lo digo porque estoy empezando a dudar. Si tenéis alguna duda, hacédmelo saber en los comentarios y os respondo. Como os iba diciendo, chorrocientos meses después de volver de Erasmus, he recuperado el contacto con Dani, quien ahí sigue con su carrera de comunicación audiovisual.
Y mira, en el resurgir de mi vida social, también se encuentran los planes propiamente dichos. El sábado, 11 de octubre quedé con Miriam, mi amiga de Alcalá de Henares, quien me invitó a celebrar su cumpleaños, el cual había sido 3 días antes. Lo gracioso es que, un aliciente extra, era que le había hablado mucho de mí a una amiga suya que quería conocerme, de hecho, el aliciente o casi podría decir el condicionante para ir ella era que viniese yo. Pues bien, después de dos semanas planeándolo con toda la ilusión del mundo, tres horas antes de empezar a quedar con todo el mundo va la chica en cuestión (la amiga de la anfitriona) y se pone mala. Eso hubiese importado poco de no ser porque en su casa estaba guardada la bebida y cuando quisimos ir a por ella, no había ni Cristo en casa, y aun desconozco que fue lo que realmente pasó, pero todo apunta a que no mentía pues sino no creo que hubiésemos tenido problemas. Miriam se pilló un berrinche de fliparlo. Al llegar a Alcalá, lo primero que hizo mi amiga fue presentarme a su novio que, por lo que me había hablado de él, creía que iba a ser el típico tío soso, empalagoso y sin tema de conversación y qué va... Lo que empalagaba, era lo freaky que era el cabrón no había soniquete de serie o peli o videojuego mínimamente bizarro que no tuviese en el móvil, pero dentro de lo freaky, no tenía inquietudes muy profundas. Lo que más, Padre de familia, Cálico Electrónico y cosas por el estilo... Lo más gracioso es que los nuevos amigos de Miriam, se parecen más a mí de lo que yo sospechaba. El año pasado, cuando perdí el Motorola V360 en aquel garito de Alcalá, la gente con la que se iba me ponía de mala ostia. Sobrios, sí, eran todos unos cabras locas (casi todos homosexuales aunque eso no tenga nada que ver) pero se podía tratar con ellos, pero hebrios, me ponían de una mala ostia que no te haces a la idea. Del primer garito del que salimos aquella vez (yo no quise llegar al segundo, ahora os cuento por qué) una se puso a potar del pedo que llevaba y su novia, ahí más basta que un bocata de lentejas, echándole la bronca mientras tanto. Pero es que el resto no se quedaron cortos. Íbamos andando por calles céntricas de la ciudad e iban todos berreando y cambiando decisiones cada minuto y medio. Primero, este garito no, luego este tampoco, luego, vamos a esperar a ésta que se ha perdido... Miriam se portó aquella noche de puta madre y se quedó conmigo hasta que abrió el Cercanías, un detallazo por su parte. Pues bien, un año después, la cosa no tuvo ni punto de comparación.
Como decía, sus nuevos amigos se parecen a mí más de lo que yo sospechaba, tenían gustos muy parecidos a los míos (videojuegos incluidos) y bueno, todos venían con novia, salvo uno, que no la tenía. Y todo esto me llevó a una conclusión a la que debí haber llegado hace tiempo y es que, me he dado cuenta de que, no importa cuales sean las inquietudes o las aficiones de la gente. Salir por las noches es parte implícita de su ocio y, por extensión, del mío dado que los tiempos en los que me rallaba han quedado atrás.
El primer garito en el que estuvimos estaba bien, ponían música rock y qué gracioso que no vi a nadie del grupo molestarse porque la pusieran y eso que me constaba que a más de una no le gustaba. Pero lo mejor era que cuando tú pedías chupitos de lo que fuera, ellos te daban la coctelera y los vasos y tú te servías. Yo probé de los dos que pidieron y me gustaron, pero como bien sabéis, no me gusta beber.
En ese primer garito, me tiré más tiempo hablando con los novios, es decir, mis alter ego freakys, de todo un poco. Y es curioso porque me recuerdan a cómo era yo hasta hace bien poquito, sobre todo el único que no tenía pareja. En un paréntesis me salí fuera a tomar el aire y aproveché para llamar a Bruno quien aun estaba despierto.
Poco después, cuando empezó a llover, nos trasladamos a otro garito en el que la intención era bailar. Otra cosa curiosa de la que me voy empezando a dar cuenta y que hasta ahora no comprendía y era el por qué de ir de un garito a otro. Aparte de variar (me dirás tu el qué), pues es porque en unos sirve para tomarte algo y en otros para salir a dar botes, pero vamos, que el ocio nocturno, por mucho que me divierta, siempre me parecerá igual de absurdo.
Una vez dentro de la pista de baile en la que, para mi regocijo no pusieron reggaeton como estaba previsto. Otra de las cosas de las que me di cuenta, es que, siendo el ocio nocturno parte del tiempo libre de casi todo mortal que no sea un rallao de la vida, como yo hasta el otro día, ahí dentro, la diversión es de otro tipo. Te tienes que sentir a gusto con la gente con la que estás y te tiene que gustar la música, eso es imprescindible. Pues si se cumplen esos requisitos, bailar, a mal que se te dé, es la diversión en si, juntarte con unos, con otros, algún restregón que otro con las tías (consentidos eso sí, dado que era bailando)... "A ya ta" y fíjate lo que son las cosas, con la tontería nos dieron las seis menos veinte de la mañana. El cercanías estaba a punto de abrir, y sí, el cansancio ya empezaba a hacer mella en nosotros. Me lo había pasado de miedo. La verdad, echaba de menos que, después de trasnochar por una buena causa, se me quedase buen sabor de boca.
Y como gracias a que ya me he conciliado conmigo mismo, tengo la conciencia tranquila y hasta me ha subido el autoestima. De lo que no estoy del todo seguro es de si eso lo ha motivado mi estado de ánimo por sí solo o si es porque desde que me dejo perilla se me quedan mirando más tías que nunca. Claro que sigo teniendo problemas. Estoy jodido de pasta, sin ir más lejos. No ahora, pero lo voy a estar de aquí a un mes cuando me toque empezar a pagar mi casa. Y aun sigo necesitando de los condicionantes para actuar, pero como he vivido mucho tiempo con esa dinámica, lejos de querer erradicarlo, pues eso me provocaría un desajuste mental aun mayor, lo que he hecho ha sido empezar a paliarlo poquito a poco. Sin ir más lejos, por mucho que no quiera obsesionarme, de no ser por la casa, aun habría inquietudes mías que no se habrían desarrollado o siquiera despertado, así que, bienvenidos sean los condicionantes mientras los necesite, ¿no creéis? Estoy del todo seguro en que, una vez los condicionantes cumplan su objetivo, yo estaré acostumbrado a una rutina en la que ya no los necesitaré, aunque eso sea de por sí otro condicionante. Pero para ponerlo más fácil os diré que, gracias a la Potra, todos los condicionantes que necesitaba para motivarme los tengo y eso es lo que cuenta, qué cojones. Ahora ya conozco mis limitaciones, mis defectos. Ahora ya sé lo que quiero y lo que quiero es sobrevivir. Las ilusiones, por supuesto, no se han ido, están ahí, sino no escribiría en el blog, además de escuchar mientras tanto, mi banda sonora preferida, la de Gladiator. Ahora por fin sé que tengo aptitudes de las que valerme aunque estén por desarrollar y si (por poner un ejemplo de superación, cercano además) una madre por su hijo hace lo que sea, yo por mi porvenir, también.
Días antes de elegir mi casa ya le estaba dando vueltas a ello. Mis padres no me están pidiendo cuentas, pero a cambio, solo actúan como meros testigos, para ver como pajeo, para que no sean las broncas sino mis propios actos los que me pasen factura a mí mismo si no actúo con cabeza. Así que el día que fui a elegir la casa, casi lo tenía decidido. Días antes, hice fotos a todos los planos de las casas que tenían dos habitaciones y al listado de precios de todas ellas para poder echarle un vistazo en casa y así tenerlo más fácil a la hora de decidirme. La de una habitación tentaba por su ridículo precio, pero, además de que no había mucho partido que sacarle, si elegía esa, no estaría siendo consecuente conmigo mismo. No sé cuanto tiempo pasaré en esa casa antes de poder mudarme a una más grande, así que antes de meterme en camisas de once varas, prefería actuar sobre seguro. Mi sueldo, claro está, solo me huelga para la de una habitación, pero también doy por hecho que no voy a pagar mi casa con ese sueldo y es difícil, pero mira, de no ser por ese condicionante, aun estaría tocándome los cojones a dos manos y, dadas las circunstancias, prefiero no acomodarme, que me conozco.
De las que había, aparte de la de una habitación, la más barata de dos habitaciones era de 56 metros, la más cara de 62. Y la diferencia de precio era minúscula así que por 40 € más al mes prefiero tener un salón de 21 metros y una cocina de casi 9, razón de más para motivarme. Ah, se me olvidaba. Cuando fui a elegir casa, de dos habitaciones aun quedaban muchas, así que no tuve problemas, ya que esa era una incógnita que tenía yo en la cabeza. Y la de 62 metros, solo la había en la planta baja, pero mira, pude elegir hasta la orientación y todo y a mí la luz en las habitaciones me entrará de tarde. Por lo demás, todos los bloques de viviendas tienen piscina comunitaria, y todas las casas de mi bloque, suelo de tarima flotante... Vamos, un lujazo.
Ya para concluir, diré que, con todo esto, por difícil que parezca, encontrar un trabajo mejor que el mío no se me antoja difícil. Querer es poder, y como bien he dicho, quiero sobrevivir. En otras palabras, con la conciencia tranquila, con el autoestima alta, con las cosas claras, solo me cabe decir que me siento más poderoso que nunca y todos los pasos que dé a partir de ahora solo van a ser hacia delante. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2008/8/12 Ilusiones(escrito el pasado sábado, de madrugada)
Mi perra me ha convencido, finalmente, de salir a la calle, no por ella, pues a la una y veinte de la mañana, un sábado, es difícil encontrar perros con los que jugar, sino porque tenía ganas de meterme algo dulce y fresquito por el gaznate y, mira por donde, en el quiosco de al lado de mi casa hay una máquina expendedora de refrescos.
Me encantaría dar rodeos diciendo que algo tan ya cotidiano para mí, antes era una quimera por aquello de que vivía en una urbanización de veraneo que, por suerte, no se encontraba muy alejada del centro del pueblo al que pertenecía y es que cuando estoy "inspirado" me voy por peteneras, tanto hablando como por escrito. Y aunque habrá hueco para la nostalgia y para hablar de Pelayos de la Presa (después de llevar a Bruno, que quiero que lo conozca), intentaré ir al grano (defecto por el cual mis entradas son tan largas). La madrugada del sábado al domingo de hace una semana, a estas horas, estaba yo en casa viendo la peli de Monstruoso. Había alquilado esa y la peli de Cándida. Estaba solo en casa, como ahora y estaba de ánimos mucho más acabado de lo que estoy ahora. Semanas antes, mantuve una trascendental charla con mi madre que me abrió los ojos, tanto, que esta ha sido la vez que más me ha costado cambiar el chip.
En dicha charla, mi madre, haciendo gala de templanza, fue capaz de revelarme con palabras asequibles a mi ceguera mental, todas aquellas verdades que todo Cristo habéis intentado decirme antes una y otra vez y nunca he querido haceros caso, primer defecto. El segundo, poner excusas para no afrontar mis responsabilidades. Y el tercero, utilizar dichas excusas como condicionantes para no tomar iniciativas. Aunque todos esos defectos se pueden agrupar en uno solo: vivir de mis ilusiones.
Por culpa de eso, he perdido oportunidades de todo tipo, hasta verme como estoy ahora. Por eso, a la semana de darme mi madre la charla, me dio un bajón de moral tal que me faltó el canto de un duro para renunciar a la casa. Es muy sencillo, por culpa de mis insensateces y de mis pajas mentales, me veo pagando una casa, sin ayuda, con mi triste sueldo de reponedor y con pocas opciones de optar a un curro mejor. Menos alentador es, que sólo en mi calle, un vecino mío, con más constancia que yo (cualquiera la tiene), no le costó mucho que un curro como otro cualquiera, se haya convertido en el sustento de los estudios de sus sueños, tal y como tendría que haber sido en mi caso. Y da la puta casualidad de que vive justo en la puerta de la izquierda y está estudiando, mira por donde, la carrera de Cine Digital en CICE. ¡Ostia, Eso me suena! Y para colmo me enteré porque le vi con un despliegue de medios acojonante en su casa para lo que parecía ser el rodaje de un corto, que no era sino una práctica para el primer año de dicha carrera, con dos cojones. Otro vecino, más célebre, mi querido tocayo David Alejandro, años antes estudió en la misma academia que yo quiero estudiar y varios años, miles de euros y muchos pares de huevos después, está cumpliendo el sueño de su vida, que se parece mucho al mío. Mis compis de la escuela taller, no se rindieron en el empeño de sacarle partido a una profesión que les costó, como a mí, año y medio aprender y ahora, después de haber puesto el culo y de haberse movido más que un garbanzo en la boca de un viejo, tienen lo que se merecen, un sueldo acojonante con el que poder planificar el estilo de vida que quieran. Cualquiera que tenga constancia, sean cuales sean sus circunstancias, o bien es una buena estudiante de ingeniería aeronáutica con el futuro resuelto de antemano o bien un reponedor al que le han ofrecido puestos de responsabilidad porque está capacitado para afrontarlos y ni tan siquiera tiene la ESO. Claro, normal que yo haya sentido, dicho sea de paso, que nunca encajo con nadie. Lo peor de todo es que todo esto me lo he sugestionado yo solo y me lo he acabado creyendo.
Pero sobre todo esto he reflexionado y he hablado largo y tendido con mi hermano, con Nioka (lo que he podido, claro), con mi madre, con Bruno e incluso con mis compañeros de trabajo. Lo primero que me dijo mi madre, y tenía toda la razón del mundo es que si renuncio a la casa en pro de pagarme los estudios, voy a seguir llevando una vida de adolescente, opción nada recomendable en mi caso. Pero ¿y mis estudios? Ya tengo una responsabilidad, y gorda, de la que ocuparme. Lo inesperado fue que mi madre me dijese que "ya se buscarán las maneras" y a mi se me ocurren muchas posibilidades, todas ellas verosímiles, entre las que se encuentran alquilar la plaza de garaje y el trastero o comer todos los días que pueda en casa de mis padres, entre otras.
Ser adulto, como bien me dijo mi prima, significa ver lo malo con buenos ojos, y yo ya voy derechito a por mi casa de una habitación, casi con toda seguridad, porque, me salga un curro mejor que el que tenga o no me salga, mi responsabilidad ha de ser lo más asequible posible. Tengo motivos para pensar que, una vez asuma responsabilidades, sea constante y todo eso, mis padres me ayudarán con lo que sea con tal de que yo pueda estudiar a una edad en la que aun esté a tiempo de no ser demasiado mayor para poder desempeñarla como trabajo. Sea como fuere, prefiero no contar con ello por si acaso.
Ahora viene el quid de todo esto. Antes, basaba mis ilusiones en vida social y caprichos materiales que dependían de un cambio de actitud que de mí no iba a salir si no se daban las "circunstancias adecuadas". Mi suerte, no ha sido solo que me toque una casa, ha sido poder asumir una responsabilidad asequible a mis posibilidades, porque eso ha hecho que me cambie el chip y por fin vea la vida social como una carencia más allá de comunicarme a través de aparatos con pantallas y botones. ¿Por qué? Porque por fin veo mis necesidades inmediatas. Como sabéis odio el verano, porque da la puñetera casualidad de que no hay manera de que pase yo un verano sin contratiempos. Mi falta de espabile ha sido el detonante y por fin me veo en la necesidad de sobrevivir. La casa, el móvil y el cambio de destino en el trabajo... Ha tenido buenas consecuencias porque he aprendido de ello y/o le he podido sacar partido como es el hecho de haber conocido gente majísima en este nuevo supermercado con la que a buen seguro tengo resuelta parte de mi vida social que tanta falta me hace. Y uno de los motivos por los que necesito vida social por obvio que sea, es resarcirme de este y todos los jodidos veranos que me han ido mal, en buena parte, por mi culpa. Otro de los motivos es que, antes me tenían que invitar por lo cafre que era con los gastos y ahora porque tengo una responsabilidad en la que invertir el dinero. Sea como fuere, mal, o comparto actividades, vivencias y opiniones con gente que, a ser posible, me llene, o estaré abocado, de nuevo, a pensar en un hipotético futuro feliz para evadirme, con las malas consecuencias que eso traería.
Me consuela que mucha de la gente que ha intentado darme consejos y no le hacía caso en su momento, por la razón que sea, no han renegado de mí. A eso súmale la gente que han tenido, si cabe, más paciencia conmigo y cuyo apoyo he notado más constante (lo que no le quita mérito al resto ni mucho menos), así que me siento entre algodones y lo mejor que me podía pasar, con diferencia, es que no tengo que empezar de cero, aunque quiera conocer a más gente y diversificar más mis actividades de tiempo libre. Otra de las cosas que me consuela es que para tener 24 años, creo que no soy tan inmaduro en ciertos aspectos. Me explico, aunque no sea constante como persona, en otros aspectos de la vida, estoy más curado de espanto que mucha gente lo que me hace llevar mejor determinadas situaciones incluso permitirme el lujo de dar consejos. Así que si en ciertos aspectos ya doy la talla como persona y si es cierto que la casa es el preludio de una segunda oportunidad para enderezar mi vida que, por descontado, voy a aprovechar, me imagino a mí mismo dentro de cuatro años, por ejemplo, llevando las riendas de mi vida y con mucha felicidad que compartir. Pero no nos precipitemos. El siguiente paso es recuperar el contacto con aquellos a quienes os tengo injustamente abandonados, buscar actividades nuevas que me sirvan para conocer gente y, por supuesto, minar de currículos míos un radio de 15 km a la redonda. Por último, algo que me regocija más si cabe es el hecho de que he conseguido contagiar mis ilusiones a gente que ni sospechaba, como por ejemplo a mis padres. ¿Es el entusiasmo propio o una inesperada fe en mis posibilidades? Todo esto se me vendría grande, si no lo pillase con ganas propias y ajenas. Lo único que me resisto a creer es que una ilusión tan ambiciosa sea una posibilidad real de conseguir, quizá porque ahora sé como empezar las grandes metas con pequeños pasos. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2008/6/30 La que se avecina ("2236" o "El poder de la sugestión")Sábado, 7 de junio de 2008, 10:40 de la mañana aproximadamente:
Venía yo de casa, de desayunar y estaba hablando con Nioka por teléfono, mientras no a muchos metros de ahí, se oía como la megafonía iba nombrando números y nombres... No sé, se oía de lejos, y no le estaba prestando atención porque no tenía ni una jodida pizca de fe en que esa mañana fuese a tener suerte. No obstante, mi madre había ido al sorteo para, por lo menos, estar al corriente si sucedía el milagro. Mientras hablaba con Nioka, insisto, recibo una llamada de mi madre. Obviamente, en esas circunstancias, mi madre no me llamaría si no fuese para contarme una buena noticia, pero aun así y todo, no me lo esperaba, daba por hecho que el motivo de su llamada sería más banal, para algo poco relevante, fijo.
- Espera, cari, que me está llamando mi madre -a continuación le descuelgo la llamada a mi madre- ¿Si?
- David... ¡¡¡Que te ha tocado!!! -dice mi madre eufórica.
- Me estás vacilando -dije incrédulo.
- Que sí, que han dicho tu número. El dos mil doscientos treinta y seis
- Al loroooooo. Que guaaaapo.
No recuerdo como reaccioné después, solo sé que le dije a mi madre que la iba a colgar, que tenía que entrar al trabajo, retomé la llamada con Jessy, se lo conté y ese día cundió la euforia dentro de mi pellejo hasta tal punto que no tardé en correr la voz por el centro comercial. En el súper se lo dije a to Cristo y también a las del Juteco y a una chica de Los Telares (de una tienda de ropa de la planta de arriba, a la que saludo cuando la veo) que no dudó en bajar las escaleras en sentido contrario para darme dos besos y un abrazo cuando se lo conté. Meses atrás escudriñaba yo el salón de Quintana muerto de envidia, fantaseaba con cómo sería mi casa cuando la tuviera. Confiaba en mis posibilidades cuando supe que nos habíamos presentado dos mil doscientas y pico personas para 203 viviendas, lo que nos otorgaba una probabilidad del 10% aproximadamente a cada uno. Meses atrás, yo era uno de esos crédulos con la boca chica que sumaba cuota de share a los programas en los que los políticos comparecían para responder preguntas del público o para debatir entre ellos. Meses atrás yo tenía, no ya fe, sino ilusión en que un golpe de suerte así se pudiese materializar, mientras que mis planes eran ahorrar para cursos que valen la vida aunque no tan "caros" como lo que me va a tocar pagar ahora, pero que igualmente me reportan más satisfacción, me atrevería a decir. Chavales, las puertas de mi madurez forzosa, para bien, se acaban de abrir. Me ha tocado una casa de protección oficial...
Miércoles, 30 de abril de 2008:
Ya me sé de memoria el trayecto Madrid - Bilbao, y sigo diciendo que la parada de Lerma no me gusta un carajo, no tienen de nada (salvo los jodidos bocatas de jamón ibérico del bueno, que valen los 4 € que cuestan), ni punto de comparación con la de Alfajarín, por la que espero poder pasar al menos una o dos veces antes de que acabe el año, dado que Jessy se vuelve a Barna. En dicha parada, la de Lerma, al parar el autobús y dejar las puertas abiertas, una curiosa, desorientada y traviesa abeja, se introdujo dentro. Yo vi que no era peligrosa pues no paraba de darse de ostias contra el ventanal a lo que me pongo mi música y desconecto del mundo. Dos minutos más tarde, mi compañera de asiento, que cabe destacar que estaba buena, me dijo que si podía matar a la mosca. Lo intenté a revistazos y no hubo suerte, finalmente, la doy lo suyo de un manotazo, lo que me costó, que el aguijón se me quedase clavado, suerte que me lo pude sacar, pero no veas como dolía eso. Aunque al poco rato, se me pasó el hinchazón, de momento. Pude incluso bromear con los testigos que me vieron matar a la abeja cuando me dijeron que le avisase al conductor cuando yo mismo había tentado a la suerte
El padre de Jessy, tan "competente" como siempre, dejó para última hora unos asuntillos (no me preguntéis) que se alargaron lo suficiente como para que ella, presa de los nervios, no supiese hasta última hora si iba a llegar a tiempo a recoger a Sonia, otra amiga suya que venía, a su vez, desde Barcelona a verla. Como mi autobús llegó hora y pico antes que el tren en el que venía Sonia, me dirigí a la estación de Abando, donde me reuniría con ambas. Quepa aclarar, para despejar posibles dudas que Jessy ya nos presentó por el messenger un par de semanas atrás, para que tuviésemos una toma de contacto.
Fuimos a Portu, a dejar el equipaje de Sonia, y luego a las Arenas, a cenar unos sándwich que estaban riquísimos. Por último, con la hora pegada al culo, recogí la llave de la pensión y me despedí de ambas en el puente colgante. Ya empiezo a estar familiarizado con esa pensión y con las personas que la llevan y con eso de que por solo 31 € la noche, ya tenga baño individual (no como aquel folladero de carretera, me cago en su puta madre) ya es la ostia. A todo esto, la picadura de la abeja comenzó a escocerme y a subirme la hinchazón, que en ningún momento se me quitó del todo.
A la mañana siguiente, nuestro plan era irnos al castillo de Butrón, sin saber a ciencia cierta como se iba, pues Jessy se había estado documentando de cosas que visitar por la zona. Pronto, sobre las nueve de la mañana o por ahí, ya había cruzado el puente colgante y me había presentado en casa de Jessy.
Como para ir al susodicho castillo, teníamos que coger, para empezar, la línea de metro que transcurre por la otra orilla del río, cruzamos de nuevo a las Arenas para cogerlo allí y en la parada que nos tocaba bajarnos, había que coger un autobús que no sabíamos ni cual era ni si su trayecto nos dejaba lo suficientemente cerca del castillo. Baste decir que nos tocó andar un cacho, no muy largo, por suerte, hasta el lugar donde está el castillo de marras. Lo bueno es que allí había tres chiringuitos en los que te ponían de comer donde hicimos lo propio antes de iniciar el paseo.
Poco que decir, que el castillo es precioso (pero tiene dueño, aunque antes era visitable todo el tiempo), que los senderos que lo rodean también lo son, aunque en ningún momento nos movimos muy lejos, sobre todo porque llevábamos al niño y porque el horario de los autobuses nos limitaba. Solo puedo decir que nos lo pasamos de puta madre ese día, incluso cuando fuimos andando hasta el pueblo en el que se coge el metro porque perdimos el autobús, todo el rato de risa, y haciéndonos fotos. Maldita sea, que colección de fotos nos hicimos.
Ya a la noche, las risas continuaron, Jessy consiguió dejar de nuevo al niño en casa con su padre, el abuelo del niño, claro. Nos fuimos a cenar a un restaurante chino que hay cerca de su casa. Creedme si os digo que jamás había visto reirse tanto a Jessy cuando le enseñé una foto de mi padre en la que llevaba lo menos seis meses sin cortarse el pelo, de cuando tenía 18 años o por ahí, joder, fue enseñarle la foto y tirarse lo menos 5 minutos meándose de risa, aunque quepa aclarar que el licor que nos pusieron contribuyó un poco. Para entonces, la hinchazón del dedo era tal que Sonia y Jessy se preocuparon por si pudiese ser grave y del restaurante chino nos fuimos a urgencias del hospital de Cruces donde me recetaron una pomada. La única farmacia que conocía Jessy por la zona no estaba de guardia, así que me tocó aguantarme hasta el día siguiente.
El viernes, era mi último día en Bilbao, dado que curraba al día siguiente, y como a diario, solo salen autobuses a Madrid, hasta las 8 de la tarde, pues a esa hora cogí el autobús, pero por la mañana, nos fuimos al centro comercial Ballonti el cual no hace mucho que acaban de abrir en las inmediaciones de Portu. Allí nos quedamos a comer en una especie de "taberna" abanderada por una conocida marca de cervezas, pero antes, yo aproveché y me compré ropa, pues confiaba en el buen gusto de Jessy que ya me ha traído buenos resultados antes jejejeje.
A la tarde, nos fuimos a dar un paseo por Bilbao y, como ya es tradición siempre que voy a ver a Jessy, en una horchatería de al lado de la estación de Abando (ya sabéis que no pueden faltar una de churros o de horchata, o ambas cosas), nos tomamos una horchata que nos supo a Gloria y a poco, pero claro, era cara al ser natural y la tienda estaba petada de gente.
Quepa aclarar que esta ha sido, si cabe, la vez que mejor me lo he pasado con Jessy y que Sonia y yo hemos hecho buenas migas. Pues a la vuelta, aun faltaba lo mejor que ya os he adelantado en el flashforward del principio, y es que, ni en la mejor de mis ensoñaciones me imaginaba yo con un golpe de suerte tan tocho. Y aunque todo el mundo me ha dado la enhorabuena, ahora toca la parte, con que si bien contaba, no quería yo pensar en como la iba a afrontar.
Y, mirad, chavales, 3 semanas después del sorteo, no sé nada excepto el hecho de que me ha tocado una casa. He preguntado y pedido consejo a todo cristo. Mi prima, dice que una casa es como un hijo tonto, que todo el dinero se te va en ella, y es cierto. Otros a los que ya les ha tocado una casa ahora, y en planes anteriores (y que se cuentan por decenas, maldita sea), unos ya tenían dinero ahorrado y ahora solo están pagando la hipoteca pelada y mondada, otros no han elegido su casa aun y hace un año que les tocó y yo. Incluso, y esto es cojonudo, a Quintana le ha tocado una y está como yo. Lo único que puedo suponer, que no saber, es que me llegará una carta y al mes de llegarme esa carta, me tocará poner una cantidad de dinero que superará los 10.000 € de sobra y yo estoy que no sé donde caerme muerto. Está claro que me tengo que buscar las habichuelas para pagar mi casa, pero os digo una cosa: no sé como, pero no me veo yo dentro de dos años pagando una casa con dos nóminas.
Lo que me terminó de descolocarme, fue que hace una semana hablé con Vero, una chica de Moratalaz, a quien solo conozco de hablar por el messenger y esta me dijo que antes están mis ilusiones que la casa y me lo demostró con un ejemplo que dudo que sea real, aunque posiblemente, hubiese algo de didáctico en eso. Hablaba de que conoce a un chico que gana 2000 € al mes y tiene la casa pagada, así como cantidad de viajes que le toca hacer por todo el mundo, por motivos de trabajo. Se dedica, claro está, a los videojuegos. Entonces es cuando me planteo el dilema. ¿A qué renuncio? Una de las posibilidades es, cuando me toque pedir un crédito para la entrada de la casa, pedirlo más caro, con margen suficiente como para poder pagarme un master de alguna academia de infografía. Y oye, si los intereses me alargan el plazo de aquí al día del juicio final, así sea. Si tuviese suerte y consigo currar de lo mío, mi poder adquisitivo aumentaría lo suficiente como para bien pagarme más cursos de eso mientras no dejo de desatender mis obligaciones o bien poder cancelar el crédito ese a la velocidad de la luz. La razón por la que me puede salir bien es que estoy loco. Coñas aparte, no sé como, pero no pienso pagar ese piso con curromierdas como este y miedo me da que solo pueda pagarme una casa de una sola habitación y a 50 años porque la hija de la gran puta de la Esperanza Guarrille ha subido el precio de la V.P.O.
Por lo menos, lo alentador es que parece que los astros se han alineado porque a mí me toca la casa, a mi madre la cambian de proyecto en su trabajo (en el que estaba, nada más que había trepas que tenían a mi madre hasta los ovarios, hablando bien), y España se planta en la final de la Eurocopa... No sé, yo lo venía diciendo desde hace meses, tanto tiempo sugestionando que le había tocado una casa a to Dios menos a mí, que al final me ha tocado. Yo pensando que no iban a decir mi número, el 2236 porque está al final de la lista, y va y esa misma mañana me llama mi madre...
Aun estoy en disposición de elegir, de echarme atrás, de embarcarme a hacer locuras sin correr demasiados riesgos, aun tengo ese poder. Y tengo la jodida corazonada (y ya sabéis lo que pasa con mis corazonadas, hasta ahora se han cumplido todas) de que, en el momento de mudarme, o como mucho, meses después, mi situación económica será la ostia, mucho mejor que ganando 700 € y viviendo con mis padres y está claro que yo voy a poner de mi parte, aunque la suerte, o mejor dicho, la Potra, tenga mucho que ver en esto...
Para empezar, ya tengo un juego de cóctel, vasos, pósters, cortinas para el baño y alguna que otra idea de como equiparla para dejarla a mi gusto sin dejarme mucho dinero, como por ejemplo, dos reguladores de luz con mando a distancia para el salón y mi habitación o una lámpara de piedra que ya me la llevaré de aquí. Quiero que sea confortable, acogedora y sobre todo, personal. Quiero abrir la nevera y tener siempre algo que ofrecer a una posible visita, a ser posible, femenina a quien me haya camelado ese mismo día, cualesquiera que sean las circunstancias. Quiero que se sorprendan cuando vean el buen gusto que tengo para amueblar, decorar y sobre todo iluminar la casa (en su momento y por descontado que contaré con ayuda), cuando vean lo bien equipada que la tengo, justo a mi gusto, con mi "centro de operaciones" en el salón compuesto por videoconsola de las guapas, ordenador de los guapos, tele de las guapas y home cinema de los guapos, quiero poder disponer de tiempo para desarrollar mi inquietud por la cocina. Quiero, sí, es una quimera, lo sé, que una casa no suponga una merma acojonante de mi poder adquisitivo. Y quiero que familiares, amigos, y gente con la que tenga un mínimo de confianza, seáis partícipes de todo eso.
El pasado miércoles, sin ir más lejos, fui al estreno en cines del corto "Revolt of the Mouses" de mi ilustre vecino y tocayo David Alejandro Gen y pienso que si él lo ha conseguido, yo también puedo, máxime cuando el muy cabrón, gracias a su talento, ha conseguido financiación, me supongo, para un largometraje, porque todo cuanto puedo saber de momento es que él y su equipo se traen algo gordo entre manos. Ese mismo día he sido testigo, de como más gente que ha tenido pajaritos como yo, y que están más pirados que yo han hecho realidad una ilusión, como yo también lo puedo hacer, dado que ambos directores (ambos se llamaban David, curiosamente) han estudiado en academias de pago, y ambos rondan la treintena
Para terminar esta entrada al blog, y de poneros al día, deciros que ayer, viernes, 27 de junio, fui a un cásting para un concurso de la tele y que no me cogieron, y que estoy desde ayer y hasta mañana domingo suspendido de empleo y sueldo por tirarme 40 minutos en el cuarto de seguridad con Saulo oyéndole contarme historias de cuando estuvo en la policía militar de Colombia. Aun tardaré unos días más, como poco en publicar esto, porque como mi ordenador es "asin" (aunque seguramente lo haga desde un ciber), pues jode el router al intentar conectarlo, así que me toca comprarme una tarjeta de red y un cable de ídem de una longitud considerable para que llegue desde el salón hasta aquí y no sé si lo compraré este mes o el que viene. Ya no hay prisa y que conste que ya no uso tanto el teléfono para gilipolleces, que me lo estoy tomando en serio. Que la Potra nos acompañe. Ciao 2008/2/25 Status QuoSe me va a hacer más largo que un día sin pan, que el campo de Oliver y Benji, que el cipote de Nacho Vidal el tiempo que pase sin unas jodidas vacaciones como las que estoy disfrutando en mi curro en estos momentos, voy a echar de menos tanto tiempo libre. Puedo decir no obstante, que voy a volver con la sensación del deber cumplido. No nos engañemos, sigo siendo el mismo irresponsable, el mismo que está en su nube, el mismo indisciplinado, yo no he cambiado una mierda en dos semanas, pero he dejado la vereda lista para que ni yo mismo note el esfuerzo mientras camino. Claro que muchos de vosotros, ni siquiera sabíais que me había cogido vacaciones. Pues bien, me las cogí, entre otras cosas,deliberadamente para poder pasar más tiempo con Nioka que las anteriores veces que la había ido a visitar y pueees, porque llevaba desde julio sin verla. En total, 3 días duró mi estancia en Vizcaya teniendo en cuenta que cogí el autobús el lunes 11 por la mañana y regresé el miércoles en el autobús que más tarde salía ese día. Con Erik, se me cae la baba que flipas, ahí jugando con él. Y nada, por lo general mi estancia fue cojonuda. Nioka, como siempre, se portó de puta madre conmigo. Como creo que he dado a entender, esa no ha sido la única razón por la que me he cogido ya las vacaciones de invierno de este año, sino porque los días libres restantes los iba a aprovechar, y de hecho los he aprovechado, en empezar parte de los propósitos de tomarme en serio a mí mismo. Como sabéis, dichos propósitos se centran sobre todo en los estudios y en las relaciones sociales y sí, me ha cundido. Durante mi estancia en Bilbao yo lo flipaba viendo como de repente me empieza a llamar gente de la que llevaba dos o tres meses sin saber nada, es el caso de Eve, mi antigua compañera del curro, entre otros. Lo agradezco la ostia, y por supuesto, lo estoy correspondiendo En estas dos semanas, he tenido planes espontáneos con los que no contaba, y planes planificados que se han descolgado. Por ejemplo, tenía pensado llamar a una amiga de Rivas que ha estado en la feria de ARCO de azafata, para quedar con ella y que me diese una entrada para ir a verla, pero un malentendido hizo que no pudiese ser así. El malentendido ya está resuelto. Luego he estado quedando con Eve, ya digo, dos o tres tardes. El viernes de la semana que volví de Bilbao, quedé con Llis, y lo emocionante fue volver a ver a toda la familia, después de 12 años sin verles... Cuando Llis, se ofreció a llevarme a Rivas, nos pasamos la salida un par de veces y casi aparecemos a tomar por culo hasta que le dio la vena de irnos a ver una película. En un principio, iba a ser la de Monstruoso, pero no había sesiones a esa hora, así que pillamos sesiones para la de Jumper, que por cierto, me gustó. Tuve la jodida suerte de encontrarme a un antiguo compañero de la ESI, a Santi, quien creía que no me acordaba de como se llamaba jejejeje. Se le ve que está muy ocupado el chaval, pero le comuniqué una noticia que me reservo para vosotros como el plato fuerte de esta entrada. Por otra parte, metiendome en todos los portales sociales que se me pasaban por la cabeza, di en Onedate, con el perfil de una chica a la que he escrito, me dio su movil, nos hemos caido en gracia, y si hay suerte, nos veremos en persona esta misma tarde, justo que hoy acabo las vacaciones, como remate, como traca final jejejeje. Y por último, como podéis comprobar no me he enrollado tanto como otras veces, el plato fuerte que os adelantaba. Fui la semana pasada a informarme a CICE, una academia de informática a la que hace años que llevaba queriendo ir. Allí me informé sobre el master de animación en 3D y sobre la Carrera de Cine digital, que incluye dicho máster, pero que es más bestia, y dura dos años. El master dura 10 meses, creo, y la carrera, el doble. Son 5000 € versus 15.000. Y yo, como le dije al pavo que me informó, "ya que voy, voy en serio" y así es, chavatars. He intentado pedir un crédito pero resulta que soy moroso por 131 €, que me voy a quitar de encima este mes. Mis padres ya no se fían de mí y es comprensible, pero a estas alturas, no necesito rendir cuentas a nadie. Estamos hablando de un sueño hecho realidad, me ha costado tener mi primer trabajo estable y ser solvente para poder hacerlo así que me consuela no haber podido hacerlo antes, por aquello del tiempo desperdiciado y tal. Todas las demás cosas que he intentado empezar hasta ahora, no eran sino parches (a excepción de la escuela taller) para paliar el precio tan alto de un curso de tan alto standing (por referencias, por acreditaciones, por boca a boca, por profesorado, por medios...) que te garantizan un trabajo de eso nada más salir de ahí. Estamos hablando de que, aunque haga más cursos de cine o videojuegos, solo con eso ya tendría mi futuro resuelto y tendría que dejar de preocuparme de los curromierdas (con todo el respeto) de una puta vez. Requiere mucha disciplina (cosa que yo necesito), me viene de vocación y llevo 8 años deseándolo. ¿Talento? Solo sé que si me gusta tanto, es porque contar historias ficticias o no, es mi vía de escape a lo charlatán que soy (como podéis comprobar). Van a ser dos años invirtiendo casi todo mi tiempo y mi dinero en mi futuro, en mi vocación y en no dar más rodeos, y esto lo digo completamente en serio, pues si los he dado antes era porque antes, no podía meterme en esto... Hace 12 años, había una vez un pipiolo que vivía en un pueblo en el que nadie daba un duro por nadie. Un inocente niño de 12 añitos que iba al colegio y por no tener carácter se le comían. Había una vez un padre ilusionado con traer la prosperidad a su familia que se dejó llevar por la leyenda de que hay oro donde empieza el arcoiris. Había una vez una madre precavida a la que nadie hizo caso y para protestar se hizo daño a sí misma. Érase una vez el año 1996 en el que tuve mi primera "novia", un año en el que perdí la pista al que era mi mejor amigo, al que tantas veces he echado de menos, por no tener ningún otro amigo que me entendiese como él en mucho tiempo. Un año en el que un pipiolo de 12 años entraba en la adolescencia de la peor de las maneras posibles y que a costa de eso, necesitaba una vía de escape, aunque fuese imaginaria. Doce años y muchos rodeos después, las aguas no solo han vuelto a su cauce. Lo que hace 12 años era una vía de escape imaginaria, hoy es un sueño a punto de empezar a cumplirse. En todo ese tiempo, ha habido gente que me ha apoyado, gente que no daba un duro por mí (hola tío José, saluda de mi parte a tu cuadrilla de peones forestales), gente a la que he decepcionado porque tan ambicioso era lo que tenía y tengo entre manos que he estado a punto de perder la ilusión forzosamente en muchísimas ocasiones y no era para menos. Tan grandes eran mis ilusiones, y tan cerrado el camino, que no sabía de qué otras maneras empezar por eso se me han ocurrido muchos venazos y muchas ideas arriesgadas que por suerte no he llegado a llevarlas a cabo. Existen muchas maneras de dar consejos. Una de ellas es herir el orgullo (con tacto, eso sí) cuando es preciso para que el receptor reaccione, otra es dar ánimos y esperanzas y otra es directamente decir que si el pollino no movía el molino, no lo moverá el burro. A esos últimos no les soporto la prepotencia y mucho menos prejuzgandome sin querer conocerme. A todos los que me apoyáis, por la madre que me parió que os voy a hacer partícipes de mi potencial éxito y a los que no, no os guardo rencor, pero os voy a mandar callar, como Raúl al Camp Nou, os voy a mandar a vuestra casa a dormir cuando oigáis mi nombre como director de cine. Seguro que incluso entonces diréis que soy un consentido niño de papá mientras escucháis la radio al volver del curro en el Land Rover. Entonces os podré citar con saña aquello que decía Napoleón Bonaparte: "La envidia es una declaración de inferioridad". Que la Potra os acompañe. Ciao. 2008/1/27 Voy más en serio que nuncaEn entradas anteriores, si la memoria no me falla, y si no lo dije, lo digo ahora, dije que mi único objetivo para este año era tomarme a mí mismo en serio. Porque de nada sirve proponerme un montón de cosas si luego no hago ninguna. Como persona dejo mucho que desear en ese sentido. Mucho tomarme las cosas con calma para no acomplejarme, pero es que luego no actúo en consecuencia. Me he dicho a mí mismo de una vez por todas que basta de buscar palabras de consuelo en mis amigos para aceptarme a mí mismo. Bien es verdad que quien me quiere me hará llorar, pero joder, todo con mesura, no se trata de herir siempre mi orgullo. Muchas veces quiero ser yo tan ciego, que solo me vale tropezarme por mucho que me hayan avisado antes para darme cuenta de las cosas, pero si eso sirve para actuar en consecuencia, amén. No obstante, toda esa etapa se acabó. No es que me haya visto con el agua al cuello, ni haya tenido que verme escarmentado, desengañado... Es más, ha sido un venazo mío, y será el último, porque, dada la naturaleza de mi propósito, no debe haber más venazos, ni para bien ni para mal, sino decisiones planificadas y estudiadas. En otras palabras, voy a amueblar mi cabeza como Dios manda. Aunque no quiero que esto os lo toméis como una burda declaración de intenciones, como tantas otras veces. Ni a mí me gusta tener que contarlo de manera tan artificial, pero tenía que empezar de algún modo... Para empezar, tengo 24 años y una profesión que nunca he ejercido como tal, por el INEM pero la tengo. Está claro que hacer un bachillerato nocturno para tener, además de una profesión, un título académico, es la vía más fácil y la más larga, y para cuando acabe el bachillerato, y el resto de cosas que quiera estudiar, mi edad me impedirá acceder a la extensa mayoría de los trabajos de mi profesión en el mejor de los casos. La otra vía es la que me propuso Charly, un curso de acceso a un Grado Superior... Lo que no quiero en ningún caso es seguir mareando la perdiz, no quiero empezar nada que luego vaya a dejar a medias porque así llevo años y no quiero volver a fallar a nadie más ni a mí mismo. La primera idea que se me ocurrió en un principio era crear vídeos "domésticos" con calidad profesional y a un precio súper-competitivo que te cagas, bien editados y to'l chiringuito. Pero me dijo mi prima Bárbara que a nadie le mola que le vayan siguiendo con dos cámaras semi-profesionales y un micro de pértiga como si de la Duquesa de Alba se tratase, así que esa idea quedó descartada. La otra idea era una página web de anuncios clasificados en vídeo para empresas y negocios también a precios competitivos que te cagas para así generar demanda, pero tenía otro gran defecto, la gente nunca se metería adrede a ver publicidad. Sigo estudiando las vías, tales como ir a laboratorios fotográficos y salones de bodas a hacer contraofertas para grabar Bodas Bautizos y Comuniones (BBC, ya sabéis), pero eso por todos es sabido que ese negocio está muy cerrado y que es poco menos que una mafia (exagerando). La opción que me queda es tener claro lo que quiero, lo cual es difícil en lo que a trabajos se refiere, pero... Si por ejemplo, me han comentado que se necesitan beta tester en Electronic Arts, pues intento colarme en la maldita página web que parece que hubiese desaparecido, porque llevo días intentando entrar. En cualquier caso, para eso está Internet petado de recursos, ¿no? Así que una vez ponga mis ideas en orden (ahora os explico) haré búsquedas concretas que es lo que, dicho sea de paso, nunca he sabido hacer. Cuando digo poner mis ideas en orden es algo menos abstracto que otras veces, joder. ¿Por qué se me da tan bien vagar de un lado para otro? Porque del pie del que cojeo es que nunca he tenido claro lo que quiero para muchas cosas. Pero mira, si tengo pocas cosas claras, al menos tratar de aprovechar eso a mi favor y organizarlo en mi cabeza. Cuento con que soy un patán y con que me cuesta ponerme, para lo cual la manera más fácil de organizarme es anotarme absolutamente todas las cosas pendientes en un cuaderno. Desde lo más caprichoso a lo más trascendente, desde lo más ridículo a lo más importante, todo. No es una agenda, ya que no son planes para un día o para otro, es más como las tareas que uno anota en su móvil de gama media y luego se sincronizan con el cliente de correo de turno. Y aun no he empezado que es lo que más delito tiene. Mirad, una de las cosas es coger y purgar la agenda de la SIM del teléfono pues tengo teléfonos a los que no voy a recurrir con frecuencia, el resto, copiarlos todos en la memoria del teléfono para no tener varias entradas para cada contacto (nosequien casa, nosequien móvil... me revienta eso) sino todos organizaditos y ya de paso ponerles un comando de voz, una fotuelo pa cuando me llamen, un timbre personalizado... Todas esas chorradas que a mí me encanta sacarles partido. Y desde ahí todas las tareas, en plan desde minucias como llamar al servicio técnico de Sony pa que me funcione la jodida cámara que me compré para la PSP, hasta buscar casas nuevas y de segunda mano en la provincia de Madrid (que esa es otra, ahora os explico). Resulta gracioso que, algo que no tenía planificado de antemano, se haya precipitado gracias a un acontecimiento casi casual que tuvo lugar en mi glorioso encuentro con las instalaciones y sobre todo con las personas que forman Tele K, que en tiempos fueran mis mentores... Me llena de orgullo saber que he sido de los pocos que me he acercado a saludarles después de acabar la Escuela... Pues sí, chavales, en mi intento de buscar apoyo del tipo que fuese, y ya aprovechando algo que tenía pendiente, fui a visitar a mis compañeros y mentores en sus nuevas instalaciones, mejor comunicadas de lo que estaban las otras, aunque el Metro pilla bastante más lejos jejejej. Ellos me animaron a que siguiese adelante con mi idea, aunque fue Elena la primera en decirme que la gente normalmente no querrá ver publicidad voluntariamente. Me aconsejaron que esa idea madurase, que tomase forma, que la enfocase de otra manera, pues quien mejor que ellos para ilustrar que no hay escollo que no pueda ser salvado, con una televisión local a sus espaldas, a la que los organismos e instituciones disfrutan poniéndoles trabas... Así que mejor ejemplo que ese no tengo, el tema es que yo, mientras, no me puedo quedar de brazos cruzados. Fui al ayuntamiento a informarme sobre planes de ayuda a emprendedores que quieren ponerse por su cuenta, y me aconsejaron que, con una idea tan ambiciosa sin tomar forma y teniendo yo ya trabajo, que no me merecía la pena correr un riesgo tan grande. A lo que voy, que no quiero desviarme del tema. En Tele K, tuve la jodida suerte de ver un anuncio de una promotora inmobiliaria que anunciaba una promoción de unos 300 pisos en Ocaña desde 99.000 € y, esto es lo mejor: amueblados, con servicio de lavandería, piscina privada, restaurante y supermercado propios, aunque también estarían abiertos al público... Todo por 390 € al mes, si dices que eres espectador de Tele K. Claro, cual no era mi curiosidad que llamé y el viernes fui hasta el culo del mundo con mis padres a informarme. Joder, se me pusieron los dientes largos, viendo como quedaba el piso acabado, maldita sea, que me entraron hasta ganas de independizarme y todo. Lo mejor es que, con mi sueldo, puedo pagarme un piso, es un hecho, aunque siempre tiene que haber "peros". Esa cuota de 390 € (aproximadamente) no es de la hipoteca sino de un crédito hipotecario por un valor de hasta el 20% del total de la casa que se pagaría hasta la entrega de llaves. Una vez entrado a vivir al piso, dicho crédito se subrogaría con la hipoteca, y la cantidad se quedaría cerca de los 600 €. Dicha cantidad sigue siendo poco, si tenemos en cuenta de que yo voy a buscar una mejora de empleo como sea, o que, en el peor de los casos, doblo el turno en mi actual trabajo. Voy a buscar de todos modos, para algo está Internet, ¿no? Lo cierto es que esa hipoteca no es tan barata si lo comparamos con lo que se paga por viviendas de precios similares sin salirse de la provincia de Madrid, ojo, estamos hablando de pueblos que estén a una distancia prudencial de la capital, nada de la periferia, que está intocable. Y ya partiendo de ahí, voy a sondear a ver quien quiere venirse a vivir conmigo... Sin tomarme en serio a mí mismo, flaquea todo en mi vida, incluso las relaciones sociales, que hasta en eso me tengo que organizar, para que no me quede todos los jodidos fines de semana en casa sin que nadie me coja el teléfono. No es este el caso, ya que a mí no me apetecía, por simple pachorra, pero no va a ser así todo el año ni mucho menos. Y dicho sea de paso, otra de las cosas que voy a hacer es conocer en persona a todas las amigas a distancia a las que aun no he ido a visitar. En febrero, vuelvo a ver a mi Diosa, que hay un huevo de ganas de verles a ella y a Erik, al cual le pillé regalos para Reyes y todo. Eso en febrero, que está aquí al lado. En marzo, iré a conocer en persona a Ainara, que joder, ya es mucho tiempo el que hace que nos conocemos. Luego después irán Ana (ahora que llega el AVE hasta Antequera jejejejej) y Saray, quien insiste en que no hay prisa, pero si en su momento no pude... Insisto, no quiero que esta entrada os la toméis como otra burda declaración de intenciones, pues todo lo que estoy diciendo aquí es porque lo voy a hacer, y, claro está, no estoy diciendo ni la mitad de cosas que es preciso que haga para curarme en salud, pues creo que no hace falta. Y para terminar, quería dejar el plato fuerte. El viernes de la semana pasada recibí una enigmática llamada que dejó de serlo a los 10 segundos. ¿Os imagináis quién era? Llis en persona, el puto amo de la galaxia. El mejor amigo que pude haber tenido en la infancia reaparece gracias a la notita que llevaba 3 meses colgada en el tablón de anuncios de la Facultad de Geografía e Historia de la "Complu" y que de pura chiripa no habían quitado aun. Debe ser que los que se encargan de quitar de ahi los panfletos, se solidarizaron con mi causa, razón por la cual, de más chiripa aún, Luis (alias Llis) la leyó. Me contó que se asomó al tablón de anuncios pero no porque nada le llamase su atención, pues al parecer el cartel se hallaba ya tapado por más papeles que había encima, y apenas se veía. De hecho, según me contó, se dio la vuelta nada más asomarse a dicho tablón, pero, algo le hizo darse la vuelta y volver a mirar, y al mirarlo, me hago a la idea del vuelco al corazón que le daría al ver su nombre en una de esas notas... Se la guardó de recuerdo jejejeje. Y nada, quedamos este pasado miércoles y para regocijo mío, él sigue siendo el mismo de siempre. Hablé yo más que él porque, confieso que tengo unas ganas de chascar acojonantes con quien me escuche, así que, con mesura, todo puede ser contado si aprendo a controlarme, aunque pienso que no lo necesito que lo mío viene de simples ganas de desahogarme, quizá necesito demasiado que me escuchen, pero debo aprender a no querer hablar tan rápido... En fin, que estoy de un contento que te cagas... Si comienzo a organizarme desde ya (y desde ya significa publicar la entrada y largarme a mi habitación a empezar a anotar cosas en ese cuaderno, por ejemplo...), este año va a ser, no ya fructífero o apoteósico, va a ser el año definitivo, decisivo en mi vida. He tardado en darme cuenta de que yo solo soy eficiente en una tarea cuando esta me motiva o cuando mi supervivencia depende de ello, así que me ha bastado con herirme el orgullo adrede, recurriendo sobre todo a cual va a ser mi situación en un futuro a corto plazo si no la encamino ahora, para actuar en consecuencia de una puta vez. E insisto que esta vez no son palabras ni bonitas declaraciones de intenciones. No pueden serlo si lo que me traigo entre manos son objetivos ambiciosos que requieren que yo esté a la altura, y sepa responder en todo momento. Como bien le dije a mi madre el otro día: "Mola ser responsable, porque eso te hace tener la mente despierta" y ya me imagino yo con el mandil puesto pasándole la bayeta a la encimera de la cocina de mi casa jajajajaj. Aunque no olvidemos que cabe la posibilidad de que me toque una casa del plan de vivienda de Rivas, aunque eso es ceñirse a la suerte y cruzar los dedos. Ya estoy empezando a mover los hilos para todos mis objetivos, desde los más cotidianos hasta los más ambiciosos, porque si algo está claro es que, cumplir 24 años me ha servido para mentalizarme de que los 30 están más cerca de lo que parece y que aun soy joven para comerme el mundo. En otras palabras, que el futuro no es imaginarme con mi Mercedes clase S en el garaje y yo jugando con mis hijos en el jardín de mi chalet de Aravaca, El futuro es cada instante que sucede al otro y que eso se hace día a día. Con esto les doy la razón a todos los que se empeñan en herir mi orgullo continuamente o a todos los que han intentado en vano tantas veces abrirme los ojos (y sé quienes se darán por aludidos, si lo leen). He tardado en reaccionar, sí, pero ya lo he hecho y sabed todos y cada uno de los que leáis esto que no va a pasar ni un segundo más sin que construya mi porvenir desde el primer ladrillo. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2008/1/1 2008Qué previsible soy, toca hablar de como ha sido el 2007 y de propósitos para el año que viene, aunque con lo poco que os he tenido al día, pues la verdad, os habrá sabido a poco este año. Es una pena, porque tanto para bien como para mal, ha sido intenso. Solo por días como el 4 de marzo, ha merecido la pena, pero, una cosa está clara. Yo ya empezando el año con mis estudios y con mi curro, soy el tío más feliz del Planeta Tierra. Y ahora que las deudas económicas han dejado de ser un problema, al tiempo que por fin en mi vida tengo un sueldo "en condiciones" (pa no estar viviendo de ello), puees, sabéis lo que eso significa, siendo yo un sibarita en potencia de la electrónica de consumo. Pero, más importante que eso, no son los caprichos materiales ni mucho menos, sino los propósitos en sí, algo que ni yo mismo me suelo tomar en serio, quizá porque me he acostumbrado a estar sobreprotegido por familiares y amigos. Está claro que si tengo un sueño en mente, tengo maneras eficaces de enmendar el tiempo perdido, pero no tengo ganas de volver a fallar en el intento, no por aptitudes, ya que todo el mundo me dice que por inteligencia estoy preparado para lo que sea, sino porque una vez más me desmotive. Tengo grandes ilusiones pero el pie del que cojeo es que a la hora de la verdad es que no sé por donde empezar a llevarlas a cabo. Lo mejor, si quiero ahorrarme tiempo, sería hacer una prueba de acceso a los ciclos formativos de grado superior, como me propuso Charly, y así me ahorraría 2 añitos, que dado que dentro de nada cumplo 24, soy joven, pero para los trabajos, dentro de poco no lo seré tanto. No sé, pero tengo que mover los hilos ya, no sin antes estudiar todas las posibilidades a fondo, tengo que pisar con pies de plomo. Claro que, todo esto, ha de tener un sentido, quiero decir, uno hace las cosas con un propósito, me refiero a trabajar y estudiar. Quizá sin que me dé cuenta se me ha subido a la cabeza que soy Capricornio, y me he olvidado de lo ocioso, máxime en un día como hoy, podéis comprobar la fecha y hora de publicación para comprobar cuan patético puedo llegar a ser publicando una entrada hoy a estas horas con lo que ello implica... Lo voy a dejar por hoy antes de decir más estupideces. Que la Potra os acompañe. Ciao 2007/12/8 NextEra una noche de finales de septiembre de este año, estaba hablando por teléfono con Nioka mientras estaba tumbado en la cama. Ese día, mi madre me pidió cuentas sobre mis gastos, cosa que llevaba tiempo sin hacer. Yo se lo estaba ocultando debido a las desorbitadas facturas de móvil que me han ido viniendo (300, 400 €...) y debido a que, primero pretendía subsanar mis deudas sin pedir pan a nadie, pero cuando mi madre llevaba meses sin recibir dinero, la situación se hacía insostenible. Echó un vistazo a mi cartilla y decidió confiscarme el móvil para que un "vicio" como ese, no me siguiera perjudicando. Yo, necesitaba poder hablar con Nioka así que con la excusa de salvar números importantes de la agenda, apunté unos pocos y, a escondidas me subí el móvil a mi habitación en lugar de dejarlo en su sitio: - ...Y nada, cari, yo le he dicho que he dejado el móvil en el cajón, espero que cuele. - Jo, es que ya te vale a ti también - Ya, yo que sé, si el móvil nada más que lo quiero, principalmente para hablar contigo ya lo sabes y... Mi madre interrumpe la conversación al comprobar que no he dejado el móvil en el cajón correspondiente - David, ¿Dónde has dejado el teléfono? - Ahí lo he dejado, Mamá, ¿no lo ves? - ¡Que aquí no está el móvil! -Dice mi madre comenzando a irritarse- - Que sí, mamá, lo he dejado ahí - ¡Pero bueno, tú a mi me tomas por idiota o qué! - Bueno, voy a buscar el móvil a ver si está por aquí -a continuación me dirijo a Nioka- Cari, te voy a dejar, que mi madre se está poniendo histérica, mañana hago un duplicado de la tarjeta y te llamo desde el Nokia, ¿vale? - Vale, bichillo, besitos - Besitos - ¡Baja el móvil de una puta vez! - Lo estoy buscando -se nota que no colaba la excusa. Cuando por fin se lo bajo, me dice: - Mira lo que voy a hacer -abre la batería del móvil y comprueba que la tarjeta SIM se la he quitado - ¿Donde coño tienes la tarjeta? - Yo no la tengo, mamá - ¡Como que no la tienes! ¡baja la tarjeta ahora mismo! -chilla ella en un tono muy elevado. - Voy a ver si la veo -yo trataba de salvaguardar mi pellejo en vano. Subo a por la tarjeta y le digo - Aquí está - Osea que me tomabas por idiota, ¿no? - No, por idiota no... -titubeaba exageradamente. - ¡Pues mañana te vas de casa! Yo acepté sin bajar la cabeza, pues no cabía esperar menos de una situación así. Según vuelvo a mi habitación, oigo a mi madre, enojada, dirigirse a mi padre. - ¿Qué me toma este por idiota o que? Vamos no te jode, que todavía me dice que no sabía donde estaba la tarjeta... - Mamá, que si mañana me voy de casa, no tendrás reparo en devolverme el móvil, ¿no? - ¡Que me dejes en paz, que no quiero hablar contigo! (4 meses antes) El 7 de mayo, se celebraba el juicio por la custodia de Erik, el hijo de Nioka y ese día, a eso de las 12, me llamó ella para darme la buena noticia. Me la dio con menos entusiasmo del que cabía esperar pues ella recibió la sentencia con algo de incredulidad sobre si eso iba a terminar de salir bien. El caso es que, dos meses después de aquello, fui a visitar a Nioka por tercera vez, esta última a su Vizcaya natal, sitio del que tantas veces se le llenaba la boca al hablarme de él. Aquella visita fue un pelín más rara que de costumbre, para empezar, no sabía a qué hora llegaba a Bilbao (por cierto, tiene unas vistas impresionantes desde la autopista de llegada) porque fui tan imbécil de no fijarme bien en lo que ponía en el billete. Así que Nioka se las arregló como pudo para tardar poco en venir. Luego, y esta sí que fue buena, resulta que se había dejado las llaves en casa, cosa que nunca le había pasado antes. El otro inquilino del piso no respondía al teléfono y su padre se encontraba trabajando en la otra punta, cruzando la ría en un puerto en construcción, había una hora andando. Por razones que me reservo, casi no pudimos estar acaramelados en toda mi estancia ahí, que duró lo de siempre, un día. Entre que llegamos al puerto, desde el que se oía el ambientazo de las fiestas de Santurce y eso que estaba en la otra punta de la ría (por si no lo sabéis, las fiestas de Bilbao y alrededores, duran todo el verano, porque cuando acaban las de un pueblo, empiezan las de otro de la zona, otra cosa es que la Semana Grande de Bilbao, tenga lugar durante la segunda quincena de agosto). Llegamos pelín tarde a Portugalete, donde nos comimos un par de sandwiches cada uno, de una máquina que los dispensa en la taquilla del llamado Puente Colgante. Recuerdo que estaban muy ricos y que quemaban como mil demonios. Tras eso, Nioka se fue de fiesta con un amigo suyo y yo a dormir a la pensión. Perfectamente podría haberme ido con ellos pero, tenía algo de sueño y como sabéis, no soy muy fiestero, eso sumado a que, de toda la gente con la que había quedado ella, no conocía a nadie. A la pensión llegué pagando un taxi, que está justo detrás del Maxcenter, un centro comercial cerca de Barakaldo. La pensión era un puto folladero de carretera y he jurado que no volveré nunca más ahi (no veas que bajón da oir a las parejitas gemir desde el pasillo). La ducha funciona con monedas, aparte de ser un cuarto con el suelo antideslizante de plástico. Y te cobraban hasta por darte el mando de la televisión que había en el cuarto. La verdad es que no tardé en arrepentirme de haberme ido con ellos, pero bueno, ya no se podía hacer nada... Recibí en el móvil un cuelgue de Nioka a las 8 de la mañana que era cuando acababa de salir de fiesta. Ella creía que iba a estar dormido, pero el sueño me cundió. Le supo mal que yo ya estuviese despierto, pero me dijo que podríamos estar un rato en su casa con la condición de que la dejase dormir. Desayuné un par de Donuts y un batido (no lo recuerdo con exactitud) que compré en la gasolinera que había al lado de la pensión. Cogí el autobús que hizo toda la ruta. A lo lejos, pude ver el Megapark, que es un parque de ocio tochísimo, más cerca de Barakaldo que en el que estaba yo. Como ya no sabía como matar el tiempo, llegué a Portu con antelación suficiente como para darme un paseo por los alrededores de su casa. Su padre, nos compró un par de... joder, no me acuerdo del nombre, es un bollo típico de la zona, para desayunar, a ninguno de los dos nos entró el bollo entero. Tras eso, Nioka me dedicó el resto de su día. Dimos una vuelta hasta Santurce, pasando por el Palacio de Oriol, la estación de Cercanías, y el puñetero puerto donde te asaban en la barbacoa lo que acababan de coger del mar, y madre mía, con el hambre que yo tenía... Volvimos a casa para comer un plato de pasta que se curró Nioka, tan rico como todo lo que he comido yo hecho por sus manos. A la tarde, la pasamos casi entera en Bilbao, donde me quedé enamorado de la ciudad. Mucha gente me dirá que es feísimo, que no tiene ningún atractivo... No sé, para mí sí lo tenía, que si su Guggenheim, que si el tranvía, que si las calles adoquinadas... Y estar con ella. Cerca de la estación de Abando (la de trenes) hay una churrería en la que merendamos lo propio (ya se ha convertido en una tradición comer churros con ella). Continuamos dando una vuelta por Bilbao para hacer tiempo hasta que me tuve que marchar. Aquella visita nos supo a poco a los dos (como habréis notado, no he puesto énfasis en contarla), pero lo cierto es que ella lo tuvo dificil para que yo me fuese con una sonrisa de Bilbao, y, una vez más, lo consiguió. Por delante, solo me esperaba un aburrido verano en el que, de no ser por negociaciones de última hora, me hubiera quedado sin vacaciones. Para que al final me las diesen la segunda quincena de agosto, tócate los cojones. En esa quincena coincidieron dos cosas, hicimos la reforma del cuarto de baño de arriba y yo empecé y terminé de salir (en ese periodo de tiempo) con una pirada de mi curro, una tal Nines, que trabajaba en la sección de congelados. De la reforma, lo que puedo contar es que, a todos nos tocó arrimar el hombro en casa y a mí me jorobó las vacaciones, pero a eso súmale lo calzonazos que soy, y que mi pirada compañera del curro estaba sospechosamente accesible. Una día que curré yo por la tarde, me ofrece irme a dormir a su casa ella y yo solos (sic) y, la verdad, no me apetece extenderme al contar todo esto, si os diré que quería quedar conmigo con demasiada insistencia. Hacía cosas como perder el cercanías aposta para quedarse a dormir en mi casa o para que mi padre nos llevase a Coslada, que es donde ella vive. Quedarse en mi casa esperandome a que yo terminase de bajar sacos de escombros, cuando era demasiado incómodo tenerla en el salón sin hacer nada. Me comí y con razón, muchas broncas a su costa e incluso al decirle yo de cortar, le costaba aceptarlo. Finalmente conseguí convencerla. Quepa añadir que tenía 26 años y un hijo de 3 al que estaban cuidando los padres de la chica. Ella pasaba de él como de comer mierda. Todo el tiempo no paraba de echarme pestes del padre de su hijo para que luego volviese con él. A mi me hizo un favor, porque, según me contó, es muy celoso y no le deja hablar con ningún chico. No he vuelto a saber nada de ella desde septiembre. Y las vacaciones se me hicieron tan pesadas entre ex-novias piradas y reformas, que estaba deseando volver al trabajo para "descansar". A finales de septiembre, tuvo lugar el "flashforward" que os he adelantado al principio. Tuve la tremebunda suerte de que tengo a un amigo que vive solo, hablo de Raúl Quintana, que, harto de sus padres, se fue a una casa de alquiler, ni más ni menos que al Barrio del Pilar. Desde ahí empecé a escribir un borrador de entrada al blog que finalmente he borrado. ¿Vosotros sabéis la gozada que es usar el ordenador en una pantalla HD Ready de 42 pulgadas desde el sofá del salón con un teclado inalámbrico? Pero no un ordenata cualquiera, el hijolagranputa, tenia un Pentium IV a 3 ghz con 4 GB de ram y toa la ostia. Y no solo eso, una Xbox 360 Elite, enchufada por HDMI a la tele también. Ves a todos sus amigos freakys trabajando en curros que no los conoce ni Dios, cobrando un pastón, con móviles de la ostia (entre ellos un N95), casi todos ellos viviendo solos también, incluida la novia de Raúl, con la que para colmo compartía aficiones (y yo aquí considerando una utopía compartir aficiones con un rollete o una novia) y yo con 15 € para comer todo el puto mes, me daban todos una envidia... No obstante, Raúl y el otro inquilino, Alex, quien solo ocupaba la habitación los fines de semana, se portaron de puta madre conmigo, quizá demasiado, es por eso que, para el mes que viene o en febrero, quiero invitarles a ambos a comer en un restaurante de los guapos, que se lo han merecido. Para colmo, los vídeos del Youtube con los que yo me escojonaba de risa, a ellos les parecían repugnantes cuando ellos veían en el Digital + (esa es otra) series más repugnantes y escatológicas todavía. Y que se metan con "los Hombres de Paco"... eso me llegó. Decid de mí lo que queráis pero esa serie es lo mejor que ha parido España en varios lustros, ni "el comisario", ni "Hospital Central" ni leches. Lo gracioso de mi corta estancia en el Barrio del Pilar (no llegó a una semana) era que, se suponía que mis padres me dejaban comer en casa para que yo no dejase de ir al tuto, riesgo que corría si mi casa me pillaba tan lejos y a mi no me sobraba tiempo para hacer comidas. Pero claro, cada vez que iba, tenía un plato de comida en la mesa, con lo cual le dije a mi madre que si mi subsistencia no dependía de ello ¿Para qué cojones me estaba yendo a dormir al Barrio del Pilar. Mi madre vió que aprendí la lección y me dejó volver a casa. Yo tenía y tengo, argumentos de sobra para ahorrar con el móvil, el primero que sustituí los móviles de gama alta por un Tochorola C139 que tenía por ahí escondido, aunque Bruno me ha regalado un V3X que vendía una amiga suya hace poco. El segundo motivo era que no tengo tiempo para hacer llamadas, solo por las noches y el último que yo solo suelo llamar a Movistar y que todas las llamadas que haga a ese operador me salen por cien minutos al precio de uno. Al resto, o les hablo por el messenger, o les llamo al fijo. Hace poco, se ha puesto en marcha el 4º Plan de Vivienda de Rivas Vaciamadrid y, aprovechando que tenía mucho papeleo que hacer a cuento de eso entre otras cosas, le mendigué a mi encargado que me diese las vacaciones que me correspondían antes de que acabase el año, pero como supuestamente me las iban a dar después, me dieron 10 días, así que me quedan 5 bajo la manga que aprovecharé de la mejor manera posible. En esos 10 días de vacaciones sí he descansado (estamos hablando de la primera quincena de noviembre). Y me ha cundido, no solo he presentado los papeles de la vivienda, sino que me dio tiempo a ir a la facultad de Geografía e Historia de la Complu, donde una pista en Google me llevó a saber que un colega mío de la infancia estudia ahí. Pero por desgracia ese colega o no ha tenido conocimiento de la existencia de la nota, o no ha querido contactar conmigo. Además, he conocido a una chica de San Blas, mucho más maja que... ¡ostia, se me olvidaba! Conocí a una tal Lydia, de San Blas, con la que incluso fui un día al Parque de Atracciones pero en mi vida he conocido a tía más estúpida que ella, bueno, incluso ese adjetivo le viene grande, en fin, si no me he acordado es porque no dejó huella en mi, jejejeje. Como os iba diciendo, conocí gracias a un portal de contactos a una chica de San Blas majísima, Noelia se llama. Y gracias a ese mismo portal y esto sí que es cojonudo, he recuperado el contacto con Marta, una amiga de Alcobendas con quien perdí el contacto hace cuatro años por un pique tonto. Con ella había mucho cariño entonces y lo vuelve a haber ahora. Teníamos pensado haber quedado hoy pero como no había pasta, hemos tenido que posponerlo al fin de semana que viene, pues no había ganas de pasar frío por la calle o de no hacer nada en concreto. Llevamos un mes hablando por teléfono y la verdad, hay un montón de ganas de volver a vernos... El pasado miercoles por la noche tuve la cena de empresa donde por fin quedé con mis compañeros de trabajo (no reponedores) en un ambiente distendido, cajeras incluidas, y, bueno, estuvo bien... Ya para terminar, daros un notición, el campanazo, Nioka viene a Madrid a visitar a un amigo suyo y a mi a finales de año. Pasará la Nochevieja aquí y por fin la enseñaré Rivas, que tantas ganas tenía de ello. No tiene perdón el tiempo que he tardado en poneros al día, no tiene justificación alguna. Encima lo he hecho deprisa y corriendo. No os garantizo nada, ya que el poco tiempo que tengo libre, mi hermano monopoliza la habitacion en la que el ordenador se encuentra que es la suya. Eso además del puto teléfono fijo que me serviría para no tener que llamar a moviles de otros operadores. Pero no importa, a partir del año que viene, una de las primeras cosas que haga, será comprarme un ordenador al que solo tendrá acceso quien yo le ordene ^^. Ya en serio, intentaré ser más constante con mi tarea de poneros al día, ya que a mi también me sirve como trabajo de documentación inmortalizar todo esto, para que tenga valor narrativo el dia de mañana, así de paso para rememorar cosas que de otro modo, no me hubiera podido acordar. Este mes de diciembre escribiré más a menudo, lo intentaré por todos los medios. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2007/8/7 Aqui trasteandoPues eso, asquin trasteando con gilipolleces varias de estas que me encuentro por internet, pa que corroboréis que no tengo sentido de la vergüenza jejejeje 2007/5/4 Se mastica la espectaciónJoder, no soy capaz de actualizar el blog con frecuencia, aunque supongo que, como este puente voy a currar para conseguir 130 € extra, que me vienen de puta madree, pues, supongo que por las tardes tendré el ordenador disponible, (ya sabéis, este puente no tengo instituto por las tardes). Pues bien, he tardado en poneros al día, y, por suerte, pese a eso, no se me ha acumulado el trabajo.
Y como la cosa no va de mí, ya sabéis, podríamos empezar por Maca. Esta chica, no deja de sorprenderme, y esta vez, para bien, ha conseguido trabajo y está viviendo en casa de un amigo suyo (no puedo revelar detalles, total, tampoco es nada de os lo que tengáis que intrigar, sorry) y por lo que sé, le van bien las cosas. Conociéndola, es una chica cumplidora, así que no creo que nadie de sus nuevos anfitriones esté molesto con su presencia. En fin, que la cosa continúa con Alicia, con quien quedé, además de ayer, el pasado sábado por la noche en Alcalá de Henares. Patente queda que puedo divertirme trasnochando, cada vez soy más sociable, y tolerante, pero, eso sí, eso de salir más allá de las 4 de la mañana... En fin, supongo que os tendré que relatar lo sucedido, ¿no?
Veamos, hace tiempo que no estoy yo tan solicitado, por suerte, y el sábado pasado era uno de esos días. El viernes anterior, fui con Charly al cine y vimos, puesto que los horarios eran una jena, y yo no estaba por la labor de dormir pocas horas, la primera película que nos vino a huevo "Seduciendo a un extraño", está bien, sin pretensiones. Pues eso, al día siguiente, después de currar, me fui con Bruno a comer al chino y me invitó él (nunca mais a que me esté invitando la peña tol rato, os lo aseguro), después, Bruno había quedado con Ana alias "la muerta" como la llama él cariñosamente y nada, Maca tambien quería quedar con nosotros, pero al final, todo fue un lío, porque yo me fui a casa a cambiarme y asearme, Maca ya había quedado con otro amigo, y Bruno y Ana se fueron por su parte. Luego, antes de coger el Metro, me reenganché con ellos, y me acompañaron hasta la estación. De risas todo el rato. Bien, con Alicia hubo también un baile de horas, así que con la gilipollez, y por error, llegué tres cuartos de hora antes de que ella estuviese lista. Lo primero que hicimos, fue que ella me invitó a comer en un Telepizza (nunca máis a eso de que me estén invitando, insisto). Después, nos reunimos con su grupete de amigos y amigas en una plaza ajardinada, y de ahí al Typical (abreviatura de "Typical Spanish"), un bar de copas con Karaoke incluido en el que, por cada consumición alcohólica, tienes derecho a una canción, lo cual me parece un poco jena, pues, cuantas más canciones cantes, más borracho vas, con lo cual, aquello se acaba convirtiendo en un deplorable espectáculo. Total, me serví de las bebidas alcohólicas que se tomaron Alicia y Silvia para marcarme un dúo con cada una. Primero la de "Geografía" de "La oreja de Van Gogh" y luego la de "Como hablar" de Amaral, todo a voces femeninas, y yo ahi dando mi do de pecho... Después nos fuimos al 6 (o así se llama el local) donde na, pachanga y a bailotear. Cabe mencionar que llamé a Nioka de vez en cuando, incluso cuando ví mi Motorola v360 por última vez, pues, una de dos, o se me cayó del bolsillo, o alguien tuvo el tacto suficiente de sacármelo de ahi sin que yo me enterase. La línea de Movistar lleva suspendida por robo desde entonces, y hasta que no tenga pasta, nada. Y para colmo, la última factura la devolvieron, y tengo hasta mañana pa pagarla, como pa entonces, no via tener efectivo disponible, sino hasta el miercoles, via tener que estar hasta finales de la semana que viene, suerte que el número de Orange aun lo conservo, en cualquier caso, ya en cuanto libere el teléfono que me queda, el número de Orange dejaré de usarlo por los siglos de los siglos, amén. Joder, como me enrollo. Total, que eso, que Nioka me dijo que la llamase fuese la hora de la noche que fuese, como ya he hecho yo alguna vez con ella y la penúltima llamada que le hice fue para contarle eso. En el 6, poco rato nos lo pasamos bien, pues entre que la peña se ponía pedo, y era inevitable que yo estuviese cabreado con lo del móvil, pues... Bien, todos iban tan pedo que me puse de mala ostia, pues no hacíamos más que vaguear indecisos por la calle y pasando frío para colmo, pues yo iba en manga corta. Y como ese percal ya me lo conozco (un grupo de hebrios cambiando de planes continuamente, a berrido limpio, y yo para colmo, teniendo que pasar vergüenza ajena, pues los vecinos se asomaban a la ventana...), pues le dije a Alicia que pasando de estar con ellos, y menos mal, porque, por lo que se enteró ella, hubo bronca después. Total, que Alicia y yo acabamos tumbados en un banco de las inmediaciones de su casa, acaramelaos, todo hay que decirlo y si me véis a las 4 de la mañana, tumbado en las piernas de Alicia y llamando a Nioka por teléfono... Pues desde esa hora hasta las 6, no teníamos nada que hacer, y el Cercanías no abría hasta entonces. Total, a Nioka la dejé sobar a la pobre, pues no tenía nada que contarle.
Y por último, respecto a mi Diosa, el tema es el más movidito de todos. Lo último que sabéis de ella es que iba a quedar con Jonny, alias Pato. Pues bien, Pato está irreconocible últimamente, y por razones que a nadie le quedan claras, se desentiende de Nioka y de la mayoría de la gente. Pues bien, entre eso, que su padre me pone de mala ostia de lo irracionalmente intransigente que es con todo el mundo y no ha sido capaz de empadronar a su hija en Portugalete, para que pueda ganar puntos de cara a quedarse en Bilbao a vivir, en el juicio que falta una semana para que se celebre. Eso y las movidas de siempre... Lo que yo no entiendo ese odio irracional, esa imcompetencia, esa desidia, esas ganas de echarle las culpas a los demás de todo. Joder, basándome en mis propias experiencias, viendo como ha sido mi infancia, y que mi madre, por ejemplo, que me saca 20 años (acaba de cumplir 43 hoy), que mis padres tambien las han pasado putas... No sé, todo esto se basa en valores... Yo no concebiría mi infancia sin el carácter entrañable de mis abuelos, sin mi abuela cabreándose porque no entendía que yo no pudiese comer ciertas cosas por tener colesterol, cuando ella pasó hambre de pequeña como buena parte de los abuelos de esa generación... No entiendo como un abuelo puede tener esa desidia por su nieto, en fin. En otro orden de cosas, presenté a Nioka y a Cid hace pocos días, y han hecho muy buenas migas, así que por fin, dos paisanos entre sí, y amigos míos, se conocen. Si todo va bien (lo cual es insultantemente incierto), la segunda quincena de agosto, estaremos celebrando las fiestas de Bilbao los 3, por aquellos lares. Incierto, porque nadie me asegura que vaya a durar en el trabajo más allá del periodo de prueba, incierto, porque mi Diosa tiene el juicio por la custodia de Erik la semana que viene, y por culpa de la incompetencia de unos y otros, no las tiene todas consigo. De lejos, he sentido impotencia las suficientes veces por no poder estar a su lado, ayudarla, darle apoyo que por momentos, se me pasan locuras por la cabeza. No quiero que nadie penséis mal de ella, me es incómodo tener que explicar todo el rato que el que está encoñado soy yo, y que ella, si peca de algo, es de consecuente con los demás. En fín, que no sé, llamadme gilipollas si soy el único que aun tiene fe ciega en que todo va a salir bien. Como ya le he dicho a ella, que ya ha removido muchas piedras para estar donde está. Y si todo saliese bien, ya se va a pillar un piso con otra pareja de amigos, que se da el caso de que también son padres primerizos. Y no sé. Todo es tensión, que si el pare de Nioka no coopera, que si hay muchos gastos que afrontar y no se sabe de donde va a salir el dinero necesario... Yo la apoyo en todo lo que puedo, pero hay cosas que ni la perseverancia puede conseguir. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2007/4/7 Esto está que ardeNo creo que lo que voy a hacer sea insólito en esto de la blogosfera, pero sí en mi blog particular, va a ser la primera vez que no escriba sobre mí, sino sobre dos amigas, y sobre una ciberamiga a quien voy a ir a conocer mañana, pues vive cerca.
Lo primero, tiene que ver sobre mi Diosa, Nioka, la espectación es acojonante, pues, yo he mediado con el chico que llevaba 3 años esperando a que ella volviese a vivir al Pais Vasco de donde ella es natal, y digo mediado, pues fui quien estableció contacto telefónico cuando ella no podía, para avisarle de que ella, precísamente, iba a volver. Pero es que, claro, va ella y se topa con que este chico tenía novia, y ella los amigos que tenían eran los del grupete de este chico, de nombre, Jonny, así que imaginaos, ella con la esperanza alimentada de estar con este chico y ha sido llegar a Bilbao, y chirriar la aguja del vinilo. Pero antes de continuar, supongo que todos pensaréis "¡Quieto David, para el carro! Si tu última entrada tiene que ver con ella y hace solo un mes..." Bien, no he escrito nada en un mes pues porque no había nada que contar, pero en ese mes, al poco de volver, ella tuvo follón con su madre y la única persona a la que creía que podía acudir fue Esteban, aun siendo previsible que habría malos rollos con él. Ella hizo lo posible por no estar a mal con él, pero eso no era posible, en SU casa, se dictaban SUS normas, y eran demasiado autoritarias como para poder acatarlas satisfactoriamente y las represalias por no hacerlo, eran largarse los fines de semana y gastarse el dinero que bien podía servir pa dar de comer al niño, en juergas y demás, o incluso llevarse al niño a Tarragona sin previo aviso. Ah, quepa aclarar que vivían juntos por mera necesidad de la manutención del niño, ella pensaba largarse en cuanto le fuese posible, pero la cosa estaba chunga ante la imposibilidad de encontrar un curro a jornada completa, tener donde dejar el niño, y poder pagarse una casa siquiera de alquiler. Pues el muy cabrón llegó a denunciarla porque ella no se quería marchar del piso hasta que ella tomó medidas drásticas, preguntó a los organismos y autoridades correspondientes si había algún impedimento legal en llevarse al niño a Portugalete, pueblo de residencia del padre, donde ella, tiene a buena parte de la familia y a los amigos, y, como cabía esperar, no lo había, pero es que claro, si no lo había en ese momento, no lo hubiera habido antes, y esa era su impotencia. Pues bien, yo medié con Jonny, para avisarle principalmente, con Marisa, la madre de Nioka y no recuerdo si con alguien más. Lo que sí sé y de esto hace cuatro días, es que estuve muy atareado haciendo llamadas y moviendo algunos hilos.
Claro, imaginaros el percal cuando Nioka se entera de que Jonny está saliendo con otra chica, tras tres años esperándola, el principal alimento de su esperanza se agotaba. Pues bien, no han pasado ni cuatro días, y Jonny, ha tenido los cojones de cortar con su novia (solo llevaban un mes) y mañana va a quedar con ella, hay una espectación que flipas.
Por otra parte, mañana voy a quedar con Alicia, una chica a la que hace poco más de un mes que conozco, tras dejar un comentario en su perfil, en una página de contactos online. Vamos a ir al Karaoke y después a un local en el que ponen pachangueo. No es que haya ganas de trasnochar, son las 4 de la mañana y a mi no me entra sueño, lo que no sé es si acostarme o no, para tres horas... Pues mañana voy a estar muerto de sueño, pero espero pasármelo bien, digo yo que si.
Y por último, a mi buena amiga Maca la han echado de casa los inapropiados de sus padres (por no decir una palabra malsonante, que no soy yo quien...) y se encuentra aun, con un amigo suyo en Alicante. A la vuelta, se alojará en casa de otra amiga, así que, tengo tres frentes abiertos, dos de los que recibir noticias y uno del que voy a ser partícipe.
No sabéis lo espectante que estoy, hijos míos, son las 4 de la mañana y no conseguía sobarme. Ahora no sé que hacer, si cortarme las venas o dejármelas largas. El inconveniente es que yo y el sueño nos llevamos mal, y mañana por la noche voy a trasnochar igual, así que no sé que cuerpo voy a tener, no sé Alicia hija mía, pero me vas a disculpar que prefiera quedar de día, ¿eh? Yo hoy dentro de 4 horas entro a trabajar así que... Ya os contaré con puntualidad. Que la Potra os acompañe. Ciao. 2007/3/13 24
- Sí, sí la veo - ¿Que tiene un rótulo rojo? - No, no tiene ningún rótulo rojo. Estoy mirando a ver... - ¿Pero tú donde estás? - Pues en una plaza rectangular, donde el bar del rótulo de Coca Cola - A ver, cari, ¿por donde te has metido? - Pues en la gasolinera, me he metido por la calle de la derecha. - Por ahí no es, es enfrente de la gasolinera. ¿No me ves? - Pues no, espera que voy para allá - Estoy aquí en la esquina... - ¿En la esquina? Ayyyyyy siiiiiiiiiii ya te veo, cariiiiiii, te voy a colgar... Ese estado de ánimo no tenía nada que ver con el del día anterior a eso de las 9 de la noche. Nioka llevaba un rato largo haciéndome cuelgues para avisarme de cada nuevo alojamiento que encontraba, peeeeero es que lo "gracioso" del tema, es que yo estaba con Bruno y con Maca, y entre unas gilipolleces y otras me tiré cerca de una hora llamando a Nioka y a los teléfonos de las pensiones que me iba dando. Maca y Bruno se fueron, y cuando voy a llamar la última y reservar la plaza, les doy el número de la tarjeta, a esto que van y les dicen que el banco les deniega el pago. Yo con los huevos de corbata, pues se supone que disponía de 200 € más o menos. Voy al cajero a comprobar a ver que pasa y efectivamente, me quedaban 33 € en la cuenta. A un día para vernos en persona, era lo peor que me podía pasar, pero, joder, ya me pasó una vez, ya me llevé sustos y esta vez estaba dispuesto incluso a hacer trampas con tal de poder verla. Si lo que me habían cargado era un recibo, que todo indicaba a que si, pues si podía devolverlo por internet, iba a hacer lo propio, pero a que a Nioka iba a verla sí o sí. Comprobé si se podía hacer lo propio y lo hice. Me sentí mal en ese momento, el susto me duró un buen rato. Se lo conté a Bruno y a Nioka, claro. Solo que al final, ella me dijo que no cogiese esa habitacion, por 50 €, con baño compartido, no merecía la pena. A la mañana siguiente en plena hora del descanso, fui yo quien la desperté al llamarla, para que se fuese a mirar pensiones y hostales. No tardó en encontrar un alojamiento de puta madre, por 70 € una habitación con cocina, baño individual y cama de matrimonio. Ay que joderse que hasta última hora tuviese sobresaltos, sobre todo la pelmazo de mi madre y con el dinero, que si no podía ir, que si no pensaba poner dinero en casa... Suerte que, como la otra vez, pensé más en lo que se iba a cocer en Barcelona que en la pesada de mi madre (manda huevos que yo la tilde así). En el trabajo no tuve problemas para irme antes, no sé que le diría Juan a Paco. Yo solo se que más espectante no podía estar. Tenía carta blanca para irme a la hora que lo necesitase y no sabía con cuanta antelación marcharme, para no excederme en confianza por otra parte. Otra cosa que se está convirtiendo en tradición es ir a Barcelona con poca batería en el móvil, pues pese a que lo enchufé en la trastienda del supermercado en el que trabajo, al poco, esos enchufes se quedaron sin corriente, un apunte puntual. Pero imaginadme a mí con un entusiasmo del 15. Ni yo mismo era consciente de la envergadura de lo que me esperaba 600 km y 8 horas después. No tuve bastante con brasear a los de mi trabajo, a quienes no les quedó más remedio que contagiarseles mi entusiasmo, sino que nada más salir del centro comercial, tenía que llamarla, tenía que llamar a mi Diosa y, para vuestra tranquilidad, si os diré que las conversaciones, guardan trascendencia en el transcurso de lo sucedido (joder, que pedante resulto). Total, todo para decirle que ya salía del curro, que ya solo quedaba un largo viaje en autobús por mi parte y una impaciente espera por la suya. Me colgó enseguida pues la pillé haciendo la comida en casa de su madre. Y en el transcurso del viaje en autobús, gozaba, aunque poquito, de la compañía telefónica de Bruno, y de la impaciente y espectante Jessy, alias Nioka, a quien parezca que últimamente solo yo la llamo así. Yo no se a quien de los dos le hacía más ilusión. Yo estaba comiéndome mis ocho horas de autobús, pero es que a ella le sobró tiempo para teñirse el pelo, dar una señal para las llaves de la habitación, ponerse guapa, preparar una sorpresa de la que ella sola se iba tirando de la lengua del incontenible entusiasmo que tenía... Menos mal que se contuvo y no me dio detalles relevantes. Era graciosísimo, porque esa misma tarde, para hacer tiempo, además de todo lo que hizo, pues como ya no le quedaban uñas que morderse, se fue al ciber y allí, chateando con Bruno, le contó en que consistía la sorpresa que me tenía preparada pues claro, sin poder destriparmela a mí, no podía contar con una opinión de si me iba a gustar o no. Me hizo gracia que, pese al rodaje que lleva Nioka a sus espaldas, estuviese igual de ilusionada que una quinceañera ante un encuentro así. Yo le decía que, hiciese lo que hiciese seguro que me gustaría, solo por la dedicación y el tesón que a buen seguro le habría echado. Pues sobra decir que, incluso antes de llegar a Barcelona, en la puta vida, piva alguna ha hecho algo remotamente parecido por mi, además, a mí es fácil complacerme. Si Maca me regaló un collar mazo de hortera y me hizo ilusión (ya ves tú, un sobre sorpresa del mercadillo navideño de Arganda), la sorpresa que me tuviese preparada Nioka, solo por lo significativo de las circunstancias, seguro que me gustaría más, además de que, por descontado, pondría el listón más alto. Una conversación significativa, fue la que tuvimos cuando el autobús paró en la segunda vía de servicio ya habitual en mis viajes a Barcelona, pero que nunca me acuerdo de como se llama. Era raro, porque aun faltaban 3 horas (creo recordar) para que yo llegase a la "Barlonesa" y claro, ya estábamos a menos distancia física de lo habitual el uno del otro, a una insignificancia en comparación con lo largos que se han hecho estos siete meses, pero aun lejos, hablando aun por teléfono. Imaginadnos a ambos acaramelados y sin tener nada concreto que decir, pero igualmente espectantes. - Ay cielo, que ya no falta nada - Ya, no sé si se va a ver el eclipse de luna en Barcelona, pero te aseguro que aquí la luna se ve que te cagas. - No se... Pues nada, yo estoy aquí en la habitación -se oía eco- Y nada, ya le he dicho a Bruno de que va la sorpresa, me dice que seguro que te va a gustar - Estoy impaciente por verla... En fin, me voy a ir metiendo ya en el autobus... Ayyyyyyy, cielo, que nos vamos a ver en nada, que ya no son cuatro paradas, que en un rato vamos a estar juntos - Ya, mi vida... Y así todo el rato, la recta final me la tiré leyendo revistas de coches y de videojuegos (las que me pillo yo todos los meses) y tratando en vano de dormir algo... Ah, y algo anecdótico fue, horas antes, pues me acabo de acordar, que reconocí un paraje por el que estaba pasando, gracias a haberlo recorrido desde el aire con el Google Earth, en mis fantasiosos, virtuales e imaginarios viajes a Barcelona. La vía del AVE transcurría por la ladera derecha de un río mientras que la A-2 transcurría por la otra ladera, solo eso. Llegar a Barcelona me sigue sobrecogiendo al entrar por ese megalómano complejo industrial que flanquea la entrada sur de la ciudad, aunque como ya va la...4ª vez que piso esa ciudad (3ª si no contamos la vez que fui a Cardona) pues ya me voy acostumbrando. Yo le decía a Nioka, que Barcelona, es la típica ciudad en la que ambientar un videojuego de carreras de coches tunning... Pero al grano, los últimos 20 minutos, ya ninguno de los dos podíamos contener la emoción. La primera llamada fue para decirle que ya había llegado a Barcelona y la segunda, llegando a la estación de Sans, la de trenes, a partir de entonces, no la colgué, pues ella ya estaba cerca de la estación del Norte. Imaginadme hablando cual abuela besuqueando a su nieto, y ella tambien... - ¡¡¡Ya estoy entrando en la estación del Norte, cariiiiiiiiiii!!! - Siiiiiiii, ya estamos al lado - ¿Qué haces, bajas a buscarme la estación? - No, mejor vete donde la otra vez - ¿A la parada del Metro? - Si, ahí - Vale, vale, amor, dioooooooos, que ganaaaaas En esto que el autobús por fin aparca, se abren las malditas puertas... - Espera un segundo, que voy a salir del autobús -bajo del autobús con la mochila, la mariconera y la bolsa con los zapatos en la mano- Ya estoy, ya estoy subiendooooooo ¡¡¡Ya estoy en el parque!!! - Yo aun no he llegado, haz una cosa, ¿Ves una gasolinera? - Espera -ando unos metros- Sí, ya la veo. - Pues ve hacia la gasolinera -pom pom, pom pom...- - ¿Y ahora? Lo siguiente no lo entendí bien, lo interpreté como que me tenía que meter por la calle que bifurcaba a la derecha en esa gasolinera y el resto, eran indicaciones de cosas que había en el entorno por si nos veíamos. A pocos metros, había una plaza desangelada con bares (todos cerrados) en la cual había, casualmente, una furgoneta blanca, supongo que, similar a una que ella vería, pues, ya digo, no importaba, estábamos a pocos metros... - (...) ¿Ves una furgoneta blanca? - Sí, sí la veo - ¿Que tiene un rótulo rojo? - No, no tiene ningún rótulo rojo. Estoy mirando a ver... - ¿Pero tú donde estás? - Pues en una plaza rectangular, donde el bar del rótulo de Coca Cola - A ver, cari, ¿por donde te has metido? - Pues en la gasolinera, me he metido por la calle de la derecha. - Por ahí no es, es enfrente de la gasolinera. ¿No me ves? - Pues no, espera que voy para allá - Estoy aquí en la esquina... - ¿En la esquina? Ayyyyyy siiiiiiiiiii ya te veo, cariiiiiii, te voy a colgar... Salí corriendo como alma que lleva el diablo, era ELLA. A pocos metros, aun sin asimilar que la tenía delante, aminoré la marcha. Os podéis imaginar el cálido recibimiento que nos dimos. A continuación, nos cogimos de la mano (gesto que se repitió casi todas las veces que salimos a la calle las 24 horas siguientes y casi todo el tiempo), callejeando de la misma manera que la primera vez, aparecimos en el Arco del Triunfo (que pena no conocer mejor la ciudad), lugar que tambien va empezando a ser familiar para mí. Callejeando, callejeando, lo primero que hicimos, fue ir a la pensión, ahí me esperaba la sorpresa que me tenía preparada Nioka, me dijo que la dejase el móvil, para poner la canción de "The rose", para amenizar la velada, en el momento oportuno. Pasamos por delante de la catedral, y, leche puta, identifiqué el foso (que digo yo que aun tendrá su reluciente césped, pues lo vi de lejos), en el que hace 3 años, estuve merendando con compañeros del viaje al Forum. En la plaza de la Catedral, había mucha gente mirando al cielo, el eclipse de luna era precioso y, como dijo Bego, la hermana de Nioka, comentario gracioso a la par que romántico: "Él es el Sol y tú la Luna, y hoy hay eclipse lunar". No es que no fuese fidedigno a la realidad, es que era lo más oportuno que se le podía haber ocurrido. No es por nada, pero en la Rambla había un ambientazo, un chavalerío, un trasiego de gente joven... Bien, como la habitación era una especie de mini apartamento, yo me esperé fuera a que Nioka terminase de dejar a punto su sorpresa. Yo no quería imaginar nada, pues cabía esperar muchas cosas, a cual más bonita. Yo que oigo el sonido del mechero, se lo digo a ella y me dice "Te lo puedes imaginar..." Efectivamente, me dice que ya puedo entrar, y cuando veo el suelo lleno de velas y de petalos falsos de rosa, todo ello perfumado... La verdad, no tenía comentarios para aquello, no me salían palabras... Tuvo que decirme mi Diosa que ya podía encender la luz para que yo reaccionase. - ¿Qué te parece? - Joder, cari, que caña Yo pensando en el dinero que se debía haber gastado en todo eso, pero no se lo dije, para no hacerla sentirse culpable, eso además de que la ilusión y el empeño habían tenido de sobra sus frutos. La mejor manera de agradecérselo fue con un muerdo. Aun sin haberme recuperado de la impresión, me sugirió que mirase a la cómoda donde, además de una tele, y parte de las velas, había depositada una bolsa de la que sobresalía un peluche en el que no reparé, ya digo, de la impresión, dos sobres, uno marrón y uno rojo y un recipiente azul y amarillo con motivos esotéricos en el que dentro había una vela que sirvió para clavar un palo de incienso que ya estaba haciendo su trabajo. En el sobre rojo, el grande, había una postal con dos mensajes, cuyo contenido, por razones de vergüenza, más que nada, me reservo. En el sobre pequeño, el marrón había un collar, que como os podréis imaginar, desde entonces lo llevo puesto que pone "David y Jessy". Ah, se me olvidaba, otro de los regalos, era una cajita de madera con un librito del mismo material dentro y dicho librito con un mensaje romántico. Como coño no me iba a gustar... Si de por sí este tipo de detalles me gustan, máxime si es la primera vez que hacen algo así por mí, máxime si es ella quien lo hace y máxime si le ha puesto tanto empeño, como para no... Mientras yo me duchaba, a ella le dí permiso para cotillear mi móvil y ya de paso se encargó de colocar nuestras pertenencias de mano en el armario que había en la habitación. Ésta, por cierto, cojonuda, por 70 € no se podía pedir más. Baño individual, cocina (en la que "solo" funcionaban la nevera y el microondas) y una cama de matrimonio dentro de un cuarto como tal, ambas cosas de muy decentes dimensiones. Nos fuimos, Rambla abajo, hasta el Maremagnum, donde cenamos un perrito en un puesto que había al lado. Fíjate lo que son las cosas, me pudo saber rico porque cualquier cosa te gusta en tales circunstancias, pero yo no se que coño de aceite o nosque leches tenía la freidora que sin echarle nada al perrito caliente, estaba de muerte. Tratamos de cruzar por un puente que de noche se cierra al público, pues ese puente de acceso al Maremagnum, desde la plaza de Colón, es el que, abierto a los barcos, permite el tráfico durante toda la noche. Tras un rato en el Maremagnum, yo que venía hecho polvo del viaje supongo, le dije a Nioka de sentarnos en algún lado, y maldita la hora, porque nos entró a los dos un sueño y una pereza... Le enseñé el vídeo que le había confeccionado con el móvil para San Valentín. Ella pudo verlo gracias a que convertí el formato de vídeo movil en uno compatible con cualquier reproductor, pero no oirlo, pues en los ciber es dificil encontrarse auriculares en buen estado. Además de ese vídeo, le enseñé otros, como uno en el que mi hermano y mi primo hacen de camellos marroquíes en plan coña y que tengo colgado en youtube (buscad "morito tiene") y na, además de acaramelados, estuvimos un rato de risas al lado de la playa. Después nos fuimos a otra zona de marcha de Barcelona, donde abundaban locales en los que ponían música latina, y bakalao, techno o como carajo quiera que se llame (antes de que se me echen encima los puristas). Fue, si acaso, el único rato que me aburrí, porque, aunque yo no suelo hacer ascos a mucha música, la latina precisamente, no me entusiasma, cosa que a Nioka sí. A eso de las cinco de la mañana, creo recordar, nos dimos la pateada desde esta última zona de ocio hasta la pensión, había mucho sueño... Veréis, para cualquiera que esté habituado/a a hacer cosas cotidianas con su pareja, dormir con él o ella, es lo más normal del mundo, pero para mí, compartir cama con una chica, con mi Diosa, era la caña de España. Cual anuncio de coches en el que un dedo recorre superficies placenteras de tocar y acaba diciendo "ya sabes qué se siente"... Os lo podéis imaginar, caricias, abrazos... Cariño en estado puro, algo que llevaba toda la vida anhelando. Llegados a este punto, ninguno de los dos quería dormirse para no desaprovechar el poco rato que teníamos de paz absoluta y costó resistir la tentación de dormirnos, pero pudieron más las ganas de placer carnal que la intimidad nos permitía gozar, la misma intimidad que no tuvimos la primera vez que vine a Barcelona a verla, y aun así ella sacó tiempo aquella vez para estar conmigo... Esta, no tuvo nada que ver ni mucho menos, yo no me escapé de casa, venía con dinero, dormimos bajo techo y los dos juntos, y no hubo ni un solo ser humano que perturbase nuesta mútua compañía, aquella que por teléfono ya se nos había quedado corta tantas veces. Eran las seis de la mañana cuando todas las emociones se fundieron en una sola, cuando el deseo de placer carnal latente en ambos, llegó a su culmen. Desde que empezase a haber feeling entre nosotros, allá por junio / julio del año pasado, constaté que no había relación lo suficientemente idílica como para no culminarse. Me hizo gracia que, por aquella, Nioka se sorprendiese al confesarle que aun era virgen, así que como ese feeling tardó poco en crecer, había que culminarlo en el momento oportuno y aquella noche era la idónea, con el eclipse de luna como telón de fondo. Barcelona y en concreto, esa pensión, fueron testigos mudos de aquel culmen y ya paro de redundarme, lo siento. Me ahorraré los detalles puramente carnales, aquellos que se pueden obviar. Sí diré que, en palabras de mi Diosa, estuve más desenvuelto de lo que cabe esperar en alguien que se acaba de estrenar. Ella consiguió por ejemplo, que no estuviese nervioso, porque en su compañía me siento bien, y esto es así porque es la primera chica en mi vida que, como ya he dicho antes me da cariño, en el sentido más amplio de la palabra y porque, estando tan agusto con ella, eso no me daba lugar a sentirme nervioso, siquiera en mi primera vez. A ella le hice sentirse "responsable" (entre comillas, recalco) de que quisiese que mi primera vez fuese con ella, pero vamos, una vez más, su empeño tuvo recompensa y yo creo que ambos dimos la talla... Después de aquello nos tiramos un rato contando chistes, tras lo cual, nos pudo finalmente el sueño. Yo tenía puesta la alarma a las 9 de la mañana, para aprovechar el desayuno, que venía incluido en el precio de la habitación. Ya digo que han sido los 70 € mejor aprovechados de mi vida, y aunque yo tengo la capacidad de amanecer despejado a partir de ciertas horas del día, pese a haber dormido poco, como mi pobre Diosa, aun estaba muerta de sueño, acabe sucumbiendo yo también, eso sí, eso de despertarme, y tenerla dormida a mi lado es una sensación que quienes como yo no la conciben como rutinaria, es la mejor de todas con las que cabe fantasear. Aun quedaba un largo día por delante y lo primero que hicimos fue desayunar el chocolate con churros más rico que haya comido yo jamás en una cafetería cercana a la pensión. No desayunamos en la pensión, porque a la hora a la que nos levantamos, ya dudábamos de si aun nos iban a servir el desayuno, y ni siquiera nos quisimos molestar en intentarlo. Y nada, mi Diosa me llevó de mini-ruta turística callejeando un poco por la Rambla y, para no faltar a la tradición, como ya es costumbre siempre que voy a Barcelona, nos pillamos una botella de horchata a media mañana y para variar, sabía a Alipende, a laboratorio clandestino, pues la pillamos en un chino donde ya conocen a Nioka, pero dio igual, yo cumplí con mis dos tradiciones: ir con poca batería en el móvil a la ida, y beber horchata en algún punto concreto del viaje o la estancia. El paseo incluyó parada en casa de la madre de Nioka a cambiarse ella de calzado, el riesgo es que llevaba mucho tiempo sin aparecer por casa, ella eludió la bronca con el marido de su madre como buenamente pudo, foto efecto pincel en los salones New Park de la zona, donde ella trabajó en tiempos (que gracia me hacía, no había calle por la que no pasásemos en la que no hubiese un sitio en el que ella no hubiese trabajado, exagerando un poco, jejeje), de pasada por un mercadillo de artesanía y objetos de segunda mano y como última parada, el mirador del Starbucks del Maremagnum. Ahí, tuvimos el momento relax del día, le enseñé la colección de fotos que me traje expresamente para que Nioka las viese, y le regalé una de cuando tenía un añito o por ahí y se la dediqué. Ella aprovechó para dedicarme con el boli que llevaba encima, todos los regalos que me había hecho, los que se podían, vamos. Tras eso, comimos en el KFC de la Rambla. Fijaos que gilipollez, pero es algo que Nioka y yo llevabamos tiempo deseando, yo porque nunca había invitado a una chica a ninguna cadena de comida rápida, algo con lo que he... "fantaseado" muchas veces y más con lo que tiene que molar eso en Madrid, más incluso en navidad... Y ella porque, al igual que a mi, le encanta la comida de esa cadena de franquicias y hacía la trola que no comía pollo ahí. De un menú para 3, sobraron dos tajadas de pollo y media botella de Pepsi, que al final abandonamos a su suerte en una papelera de la plaza de Colón. Con la tripa a reventar, nos fuimos al cine a ver la de "Ciudad del silencio" que a ambos nos gustó. Si, esa que va de las mujeres asesinadas en Juarez, Méjico. Y ya el bajón vino al salir del cine. Me lo estaba pasando de puta madre y yo creo que cuando por fin asimilé la envergadura de lo que estaba viviendo, ya solo quedaban tres horas para volver a la realidad. Cabe decir que, Esteban estuvo algo farruquito a mensajes ese día y que mi Diosa supo ponerle en su sitio, cosa que me sorprendió. Lo que me sorprendió más aun era que ella me dio a entender como que ese tío ya era agua pasada e, interpretando lo que ella me dijo: "En el fondo me está haciendo un favor comportándose así, pues aparte de echarse tierra a sí mismo, a mí me cuesta menos desenamorarme de él". Pues eso, las tres últimas horas con mi Diosa, ya no sabíamos bien como aprovecharlas. No tenía mucho hambre, pero ella me recomendó que cenase algo pues en la vía de servicio a buen seguro me costaría más caro lo que fuese. Nos fuimos a un Pans & Company, que no sabría deciros en qué zona se encontraba, solo sé deciros que a unos 20 minutos andando de la estación de autobuses del norte. Ella no tenía hambre, y tanto de camino al Pans como allí, nos hicimos las últimas fotos con el móvil, 49 con el Sony Ericsson y 3 con mi Mototola V360 recién estrenado, que me salió gratis con los puntos, que en cuanto lo libere, se lo doy a mi madre. Y al final me he quedado con las ganas de un Nokia de gama alta, una vez más, pero que no me importa, alguna vez lo tendré. Con el movil de Nioka hicimos una foto, que no se guardó, ya que ella no se percató de que seguramente su hijo toqueteando a voleo, configurase el movil para que las fotos se tuviesen que guardar manualmente, y ella no lo hizo. Poco después de las 10 llegamos a la estación del norte, donde se me puso un pequeño nudo en la garganta. Allí encontramos un bendito fotomatón operativo, donde nos hicimos otra de las gilipolleces con las que llevaba soñando toda mi vida, llevar en la cartera una foto en la que saliésemos yo y una chica que fuese mi pareja y qué mejor chica para ostentar ese honor que mi Diosa. Lo sacamos en formato una foto grande y 4 tamaño carnet, con la foto grande me quedé yo, y ahora la tengo enmarcada en mi habitación, y cada uno se quedó con dos de las pequeñas. Cuando se acercaba la hora de montarme en el autobús, Nioka no quiso quedarse a despedirse de mí para no pasar ese pequeño mal trago, después de lo bonito que había sido ese fin de semana y yo necesitaba desconectar para que la vuelta a la realidad resultase lo menos dolorosa posible. De camino a Madrid, en el autobús, Nioka me hizo un cuelgue, y eso, en nuestro código de cuelgues particular significa "Llámame". Hice lo propio. Me sorprendió que me llamase a esas horas pues supuestamente, ya debería estar durmiendo, y no, se dirigía a casa de Esteban y, tras 20 minutos hablando o así, la conversación acabo tal que: - Cari, te noto rallado - No, rallado no, es solo que hoy te he visto mandando a Esteban a freir espárragos con toda la alegría del mundo, y eso de que te vayas a dormir con él ahora... - Si ya lo sé, si es que soy idiota - No, idiota no, cielo, sé perfectamente que, de entre quienes tienes cerca, él es el único pilar emocional en quien puedes apoyarte... - Mira, yo me propuse que tu primera vez fuese la más especial de todas y que te fueses con una sonrisa de Barcelona, y lo he conseguido - Ya lo creo que lo has conseguido, hacía falta mucho menos de lo que tú has hecho para que yo me fuera con una sonrisa... - Pues nada, cielo, te voy a dejar, ¿vale? que ya estoy llegando a casa de este - Okey, mi amor, un besito - Oye - Dime - Que te quiero mucho - Y yo a tí también Dicho lo cual, la colgué, y me eché a dormir, que en Madrid me esperaba la, más que nunca, dolorosa vuelta a la rutina. Que la Potra os acompañe. Ciao 2007/2/26 Barcelona returns (continuación)Va a tmblar bcn st 1er domingo d marzo xq via ir a ver a mi Diosa. Ya veis, una d esas ideas q s man oqrrido cn dinero ntr manos. Disponer d poco tiempo no es un impedimento pues 24 h juntos pueden dar muxo d si. M jode kitarle magia al asunto anticipandolo xo bien es vrdad q yvaba 20 dias sin escribir y q m puede l ntusiasmo. Sta vz los 2 hemos djao los kbos atados. Yo voy cn pasta y sta vz tngo la aprobacion d mis pares y eya va a star 24 h solo cnmigo asi q vamos a gozarlo. Q la Potra os acompañe. Ciao Barcelona returnsSt mes d febrero ha sido movidito. Me tirao 7 dias solo n ksa cn mi hrmano hospitalizao n Andorra x un accidnt a100do snowboard n pleno viaje d smana blank cn l tuto y he sio gilipoyas d no subir las fotos q man pasao d la cna cn los dl CI y la tard cn mis primos, ya q x fin conseguí q m pasasen las fotos d ambos eventos asi como subir videos a youtube y nlazarlos aki. Y ahora no se qando via tener tiempo d hacr justicia. Xq ahora "solo" tngo los domingos xa dsknsar y este domingo va a tmblar bcn (continua) 2007/2/6 Se me ha venido la luzEsta mañana me he despertado con ganas de husmear en internet equipos informáticos y no informáticos destinados a la infografía profesional. Recordemos que, año y medio atrás, mi mayor sueño era ese. Antes de que os abalancéis a pensar o a decir que exagero con eso de la inspiración, eso de tener un trabajo entre manos, me hace pensar en lucidez. Lo primero han sido los planes y luego los caprichos materiales y Raul, mi querido compañero de clase, me decía que era una injusticia tener que poner 200 € al mes por vivir en casa de mis padres, por poco obligados que estén estos a mantenerme... Dios te oiga, hijo mio.
El caso es que ya tenía yo en la cabeza cosas como "tarjetas aceleradoras 3D, "capturadoras de video", "sonido thx", "discos duros" y cosas que a más de uno le sugerirán lo mismo que a mi.
Ya en la Escuela Taller, allá por 2004, sentía envidia de quienes ya se buscaban la vida de una u otra manera y con mi edad, francamente, tengo más ganas de eso que de chupar del bote hasta los 30 años. Hablo de que, empezando con un pc preparado para darle tralla editando vídeos y otros usos de infografía profesional, y con una cámara semiprofesional, podría dedicarme a hacer reportajes "domésticos" con resultados profesionales, me refiero a la gente a la que le gusta llevarse la cámara de vídeo a cualquier parte para conservar los recuerdos de lo que hacen en su tiempo libre o en ocasiones especiales, dado que si quiero trabajar para la BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones), las iglesias tienen una mafia con eso que flipas. Digamos que a 300 € el videomontaje de una hora de duración (por poner precios atractivos y competentes), podría montarme un negocio rollo "Alta Tensión Entertainment, montajes audiovisuales", y ¿quien sabe? embarcarme ya en la aventura de ganarme la vida haciendo lo que me gusta. Para eso está la Cámara de Comercio, las ayudas de los ayuntamientos, etc, etc, etc... Aunque para ello tenga que empezar editando los vídeos en mi habitación, de buena gana, vamos. De repente como que siento unas ganas terribles de pillarme revistas especializadas en sonido profesional, broadcasting y animación en 3D.
Nunca he hecho gala en eso de tomar iniciativas a lo bestia, pero cuando he visto las especificaciones del Mac Pro (una putísima mala bestia en la que merece la pena invertir medio kilo si hace falta) he dicho que ya basta de engañarme a mí mismo. Por supuesto, no dejaré de lado mis estudios, aunque, si que me haría ilusion dejarme de gilipolleces y pagar academias de lo mio. ¡Vale, vale, David! ¡No te vayas por los cerros de Úbeda! No sé, yo me veo estudiando, algo que es fácil, sí, me veo sin exponerme a los peligros del mundo y sin desarrollar mi picardía y la verdad, eso de haber hecho algo que me gusta y no poder vivir de ello, frustra. Quizá va siendo hora ed que mis padres no me ayuden con los estudios dandome mariconas oportunidades de sacarlos adelante, sino con cosas más serias, en cuyo caso, me daría una satisfacción a mi mismo y a ellos.
"Quien no arriesga no gana", bendito seas Reinhard por darme aquel consejo. Menos mal que tengo buen ojo para saber a quien tomo en serio (seguro que más de uno discrepará conmigo sobre eso). Entonces, tengo ganas de arriesgar, no sin que mi actual trabajo, en el que entro mañana, me cubra las espaldas, es por eso que no dejaré mis estudios, por si algo sale mal. Pero si, la Potra me oiga, sale bien, en dos años me véis fuera de casa, conduciendo un flamante Honda Civic. Es más, Bruno, entre otros, ya me han aconsejado que vaya metiendo mis narices en el mundillo de la imagen y sonido desde ya.
De la Escuela Taller, pocos son los que se ganan la vida de lo que aprendieron ahí dentro, pues por cuenta ajena no hay manera y por cuenta propia hay que saber cubrirse las espaldas muy bien. A mis padres ya les he anticipado que lo primero en lo que voy a invertir es en lo que ya os he dicho: un ordenador para editar video y una cámara semiprofesional para grabarlo.
En fin, hoy tengo toda la mañana libre y lo que me extraña es que mi madre apenas me haya encomendado tareas en casa. Así que nada, voy a olvidarme de cuentos de la lechera y a posar los pies en la Tierra sin descuidar mis intenciones a corto plazo, eso sí. Que la Potra os acompañe. Ciao |
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