David's profileMi historia hecha relatoPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
|
01/03/2009 Dar cera, pulir ceraNo sé por donde empezar, raro en mí, aunque siempre tengo fórmulas como esta que me ayuden a romper el hielo conmigo mismo. Relatar los hechos cronológicamente sería un coñazo, más aún con todo lo que ha pasado en estas seis semanas de lo que solo he hablado, si acaso, por encima. Sí que hay cosas puntuales, y no son pocas, dignas de mención como que en maniobras, en un rato distendido con nuestro cabo y nuestro sargento, tuve la osadía de confesar delante de todo el pelotón que no estaba dentro por vocación. Era y es una chorrada, pero lo cierto es que cuando mis principios son otros, tener que hacer cosas propias de un militar (de cuya magnitud no quería hacerme a la idea hasta ese momento) y perder tres kilos en una semana para dedicarme al cine, era un peso difícil de soportar sin que se supiese el porqué. Y ahora que ya lo saben, ni hacen mención a eso, yo me instruyo como un militar más y eso me ayuda a ser mejor persona. Eso por una parte. Lo de buscar motivación externa, por otra, ha resultado ser un error, me explico. Todos buscamos un entretenimiento, como mínimo, con el que hacer más llevaderos estos tres meses de instrucción. Es un topicazo el hecho de hablar o hacer el quedao en las formaciones, es más, mentiría si dijera que no lo hago, pero es que además, los hay quien se dedican a cachondearse de quienes se hacen ideas preconcebidas de los demás entre quienes me incluyo. Sí, es un error mío querer desahogarme en exceso y tomarme confianzas, puntuales, con gente que, con la mera intención de reirse a costa de los demás, aunque sea por chorradas, utilizan dichas verdades para dicho cometido. Mis reacciones al respecto son de berrinche tonto, en definitiva, infantil por rechazo al cachondeo a mi costa. Por suerte me alegro de poder comprobar quien merece la pena y quien no, chicas incluidas, para no amargarme pensando que estoy solo. Que es mentira, que en realidad solo era sugestión mía y que esa “gente que merece la pena” ya la conozco, son mis amigos, los de siempre y los que me quedan por conocer en actividades que emprenderé por iniciativa propia, empezando porque me he sacado el carnet de alberguista, aprovechando que hay un albergue al lado de la Academia. Y hacer cosas que ni sabía que podía hacerlas sube el autoestima que te cagas. Estoy por la causa que estoy, y por eso tengo que echarle huevos, por eso me motiva darlo todo en las actividades físicas, pese a lo vago que soy, por eso he perdido seis kilos en dos semanas, entre otras cosas, y si he sido capaz de todo lo que he hecho hasta ahora, soy capaz de lo que sea, lo cual incluye retos de todo tipo, muchos de ellos necesarios en mi, y que no había sido capaz de llevar a cabo por mera desidia. Por eso, todo lo que me está sucediendo me está viniendo bien, porque en casa no iba a querer cambiar y fuera, no me queda más cojones. En general estoy viendo que esos cambios no son solo para aprender una profesión, que hasta el hecho de tener que andar erguido para hacer orden cerrado, hace que hasta adquiera buenas costumbres. No puedo decir que me guste, porque no es algo con lo que disfrute en el momento, ni que no, pues noto los resultados. Esto es, con perdón de la expresión, como el que se hace una paja a martillazos, que solo sientes alivio cuando acabas. Mentiría si dijera que no tengo con quien compartir confidencias y llevarme bien ahí dentro. Hay soplapollas incompetentes, como en todos lados, pero también hay gente maja con quien me echo unas risas sanas, o con quien ir a tomar algo y eso es lo que me hace que sea llevadero. En general, me siento tan de puta madre conmigo mismo que solo entiendo las broncas como constructivas, aunque a veces nuestro cabo se pase tres pueblos no con las broncas sino apretándonos las tuercas. Pero eso no hace sino que le eche más mala ostia para estar a la altura de lo que se me pide pues el esfuerzo merecerá la pena. El mes que viene cobro un pastón, del cual, con una parte ayudaré a mis padres que lo necesitan. Por último, ya en el destino estaré como merezco estar, lejos de casa, pero en cómodas circunstancias en las que puedo echarme una siesta por las tardes pero tambien tendré que plancharme la ropa. No viene a cuento, pero tiempo atrás me decía mi madre que yo no estaba preparado para tener una relación estable con nadie. Y oye, yo de lo que tengo ganas es de comerme el mundo, quizá ahora sí esté en disposición, no de iniciar nada serio con una chica, pero sí de tener mucho que ofrecer a quien me conozca de ahora en adelante. Querer es poder y sé lo que quiero y lo que no quiero, así que, esa es una de las razones que me motivan a seguir adelante. Este mes y medio que me queda va a ser duro, pero por mucho que me cueste, después de la cura de espanto no creo que haya nada imposible. Que la Potra os acompañe. Ciao. 20/10/2008 Operación Rómulo y Remo. Fase 2El otro día me decía mi hermano que tengo más antojos que una embarazada. Pues hombre, sí, pero con matices. Los "antojos" a los que se refiere son a que me vio aparecer con un gel de baño y un ambientador, ambos de vainilla, y una esponja con uno de sus lados cubiertos con semillas de maíz cuyo propósito es exfoliar la piel. Y por tener, tengo muchos más y hablo de gilipolleces tales como el felpudo de "Bienvenido a la república independiente de tu casa" y chorradas por el estilo. Y es que, desde que me ha tocado la casa, me han entrado unas ganas que flipas de cultivarme, de cuidar mi imagen, de interesarme por cosas como por ejemplo, la cocina o la decoración de la que de aquí a dos años será mi casa... En definitiva, me han entrado ganas de querer ser mejor persona. Y es que "tener una meta me ha ayudado", como decían en una peli...
Entras en mi habitación y, quien me ha visto y quien me ve, la tengo ordenada, huele bien y me siento agusto y bien conmigo mismo por tenerla así. Hasta qué punto me ha afectado que hasta he empezado a ordenar los cajones y estanterías en las que tenía a punto de extraviarse, papeles tan importantes como mis nóminas o cosas por el estilo. Y que así siga.
Estos últimos dos meses, pese a que Bruno y yo no hemos quedado apenas, hemos hablado mucho por teléfono y poquito a poco, nuestro mayor hallazgo común es que estamos muy cerca de conocernos del todo a nosotros mismos si no lo hemos hecho ya. Uno de nuestros más graves errores, y del que seguramente ya os habíais percatado hace mucho tiempo los que me conocéis es que, si a un día flojo le sumas que se te junta el hambre con las ganas de comer, o bien nos daba el bajón tonto o bien nos encabronábamos con el mundo, lo que nosotros mismos hemos denominado "bajones artificiales", es decir, por causas tontas, ante los cuales, antes de nada, hemos de darnos cuenta de cuáles son las causas para sobreponernos a tiempo y si aun así no podemos evitarlo, buscar una manera de distraer la atención de la chorrada que nos preocupa. Una buena terapia suele ser llamarnos el uno al otro cuando eso sucede. Y es que eso no es todo, con Charly, por ejemplo, estos días me siento satisfecho de haberle sido de ayuda con su estado de ánimo y es que, gracias a haber sido anímicamente tan vulnerable, cuando aprendo de mis errores, me doy cuenta de que eso es tan universal que me sirve para ayudar a los demás, y ha sido su caso. Peca de muchos errores comunes a mí, la diferencia es que él no es consciente de algunos de ellos y claro, para él, por ejemplo, tener novia era un pilar emocional imprescindible tanto que no sabía concebir su vida de otro modo, sobre todo después de que hace año y pico le dejó la que fuese su primera pareja sentimental en el sentido institucional de la palabra. Y mira, pues él a mí, dado que es más responsable que yo para muchas cosas (aunque bien es verdad que tiene a sus padres más encima que yo a los míos), pues trata de darme consejos y, oye, como buen amigo, se solidariza y me invita a salir por ahí si es necesario.
Una de las cosas que tenía yo pendiente conmigo mismo era recuperar el contacto con todas aquellas personas que merecen la pena, con los que tenía relación más o menos de amistad y con los que, a causa de no querer ver más allá de mis narices con las relaciones sociales, pues les he tenido un tiempo "abandonados" y mira, mejor no me puede haber ido. Después de recuperar meses atrás el contacto con Llis, que también me está sirviendo de apoyo emocional que te cagas, pues ahora volví a dar señales de vida a Cid, al que parece que le van bien las cosas. Y, chorrocientos meses después de haber vuelto de Erasmus, se encuentra otro buen colega de la infancia que, para refrescaros la memoria os diré que es novio de la hermana mediana de Nines, la que fuese compañera mía de trabajo y con la que salí el año pasado. Ya lo había contado en el blog, ¿no? Lo digo porque estoy empezando a dudar. Si tenéis alguna duda, hacédmelo saber en los comentarios y os respondo. Como os iba diciendo, chorrocientos meses después de volver de Erasmus, he recuperado el contacto con Dani, quien ahí sigue con su carrera de comunicación audiovisual.
Y mira, en el resurgir de mi vida social, también se encuentran los planes propiamente dichos. El sábado, 11 de octubre quedé con Miriam, mi amiga de Alcalá de Henares, quien me invitó a celebrar su cumpleaños, el cual había sido 3 días antes. Lo gracioso es que, un aliciente extra, era que le había hablado mucho de mí a una amiga suya que quería conocerme, de hecho, el aliciente o casi podría decir el condicionante para ir ella era que viniese yo. Pues bien, después de dos semanas planeándolo con toda la ilusión del mundo, tres horas antes de empezar a quedar con todo el mundo va la chica en cuestión (la amiga de la anfitriona) y se pone mala. Eso hubiese importado poco de no ser porque en su casa estaba guardada la bebida y cuando quisimos ir a por ella, no había ni Cristo en casa, y aun desconozco que fue lo que realmente pasó, pero todo apunta a que no mentía pues sino no creo que hubiésemos tenido problemas. Miriam se pilló un berrinche de fliparlo. Al llegar a Alcalá, lo primero que hizo mi amiga fue presentarme a su novio que, por lo que me había hablado de él, creía que iba a ser el típico tío soso, empalagoso y sin tema de conversación y qué va... Lo que empalagaba, era lo freaky que era el cabrón no había soniquete de serie o peli o videojuego mínimamente bizarro que no tuviese en el móvil, pero dentro de lo freaky, no tenía inquietudes muy profundas. Lo que más, Padre de familia, Cálico Electrónico y cosas por el estilo... Lo más gracioso es que los nuevos amigos de Miriam, se parecen más a mí de lo que yo sospechaba. El año pasado, cuando perdí el Motorola V360 en aquel garito de Alcalá, la gente con la que se iba me ponía de mala ostia. Sobrios, sí, eran todos unos cabras locas (casi todos homosexuales aunque eso no tenga nada que ver) pero se podía tratar con ellos, pero hebrios, me ponían de una mala ostia que no te haces a la idea. Del primer garito del que salimos aquella vez (yo no quise llegar al segundo, ahora os cuento por qué) una se puso a potar del pedo que llevaba y su novia, ahí más basta que un bocata de lentejas, echándole la bronca mientras tanto. Pero es que el resto no se quedaron cortos. Íbamos andando por calles céntricas de la ciudad e iban todos berreando y cambiando decisiones cada minuto y medio. Primero, este garito no, luego este tampoco, luego, vamos a esperar a ésta que se ha perdido... Miriam se portó aquella noche de puta madre y se quedó conmigo hasta que abrió el Cercanías, un detallazo por su parte. Pues bien, un año después, la cosa no tuvo ni punto de comparación.
Como decía, sus nuevos amigos se parecen a mí más de lo que yo sospechaba, tenían gustos muy parecidos a los míos (videojuegos incluidos) y bueno, todos venían con novia, salvo uno, que no la tenía. Y todo esto me llevó a una conclusión a la que debí haber llegado hace tiempo y es que, me he dado cuenta de que, no importa cuales sean las inquietudes o las aficiones de la gente. Salir por las noches es parte implícita de su ocio y, por extensión, del mío dado que los tiempos en los que me rallaba han quedado atrás.
El primer garito en el que estuvimos estaba bien, ponían música rock y qué gracioso que no vi a nadie del grupo molestarse porque la pusieran y eso que me constaba que a más de una no le gustaba. Pero lo mejor era que cuando tú pedías chupitos de lo que fuera, ellos te daban la coctelera y los vasos y tú te servías. Yo probé de los dos que pidieron y me gustaron, pero como bien sabéis, no me gusta beber.
En ese primer garito, me tiré más tiempo hablando con los novios, es decir, mis alter ego freakys, de todo un poco. Y es curioso porque me recuerdan a cómo era yo hasta hace bien poquito, sobre todo el único que no tenía pareja. En un paréntesis me salí fuera a tomar el aire y aproveché para llamar a Bruno quien aun estaba despierto.
Poco después, cuando empezó a llover, nos trasladamos a otro garito en el que la intención era bailar. Otra cosa curiosa de la que me voy empezando a dar cuenta y que hasta ahora no comprendía y era el por qué de ir de un garito a otro. Aparte de variar (me dirás tu el qué), pues es porque en unos sirve para tomarte algo y en otros para salir a dar botes, pero vamos, que el ocio nocturno, por mucho que me divierta, siempre me parecerá igual de absurdo.
Una vez dentro de la pista de baile en la que, para mi regocijo no pusieron reggaeton como estaba previsto. Otra de las cosas de las que me di cuenta, es que, siendo el ocio nocturno parte del tiempo libre de casi todo mortal que no sea un rallao de la vida, como yo hasta el otro día, ahí dentro, la diversión es de otro tipo. Te tienes que sentir a gusto con la gente con la que estás y te tiene que gustar la música, eso es imprescindible. Pues si se cumplen esos requisitos, bailar, a mal que se te dé, es la diversión en si, juntarte con unos, con otros, algún restregón que otro con las tías (consentidos eso sí, dado que era bailando)... "A ya ta" y fíjate lo que son las cosas, con la tontería nos dieron las seis menos veinte de la mañana. El cercanías estaba a punto de abrir, y sí, el cansancio ya empezaba a hacer mella en nosotros. Me lo había pasado de miedo. La verdad, echaba de menos que, después de trasnochar por una buena causa, se me quedase buen sabor de boca.
Y como gracias a que ya me he conciliado conmigo mismo, tengo la conciencia tranquila y hasta me ha subido el autoestima. De lo que no estoy del todo seguro es de si eso lo ha motivado mi estado de ánimo por sí solo o si es porque desde que me dejo perilla se me quedan mirando más tías que nunca. Claro que sigo teniendo problemas. Estoy jodido de pasta, sin ir más lejos. No ahora, pero lo voy a estar de aquí a un mes cuando me toque empezar a pagar mi casa. Y aun sigo necesitando de los condicionantes para actuar, pero como he vivido mucho tiempo con esa dinámica, lejos de querer erradicarlo, pues eso me provocaría un desajuste mental aun mayor, lo que he hecho ha sido empezar a paliarlo poquito a poco. Sin ir más lejos, por mucho que no quiera obsesionarme, de no ser por la casa, aun habría inquietudes mías que no se habrían desarrollado o siquiera despertado, así que, bienvenidos sean los condicionantes mientras los necesite, ¿no creéis? Estoy del todo seguro en que, una vez los condicionantes cumplan su objetivo, yo estaré acostumbrado a una rutina en la que ya no los necesitaré, aunque eso sea de por sí otro condicionante. Pero para ponerlo más fácil os diré que, gracias a la Potra, todos los condicionantes que necesitaba para motivarme los tengo y eso es lo que cuenta, qué cojones. Ahora ya conozco mis limitaciones, mis defectos. Ahora ya sé lo que quiero y lo que quiero es sobrevivir. Las ilusiones, por supuesto, no se han ido, están ahí, sino no escribiría en el blog, además de escuchar mientras tanto, mi banda sonora preferida, la de Gladiator. Ahora por fin sé que tengo aptitudes de las que valerme aunque estén por desarrollar y si (por poner un ejemplo de superación, cercano además) una madre por su hijo hace lo que sea, yo por mi porvenir, también.
Días antes de elegir mi casa ya le estaba dando vueltas a ello. Mis padres no me están pidiendo cuentas, pero a cambio, solo actúan como meros testigos, para ver como pajeo, para que no sean las broncas sino mis propios actos los que me pasen factura a mí mismo si no actúo con cabeza. Así que el día que fui a elegir la casa, casi lo tenía decidido. Días antes, hice fotos a todos los planos de las casas que tenían dos habitaciones y al listado de precios de todas ellas para poder echarle un vistazo en casa y así tenerlo más fácil a la hora de decidirme. La de una habitación tentaba por su ridículo precio, pero, además de que no había mucho partido que sacarle, si elegía esa, no estaría siendo consecuente conmigo mismo. No sé cuanto tiempo pasaré en esa casa antes de poder mudarme a una más grande, así que antes de meterme en camisas de once varas, prefería actuar sobre seguro. Mi sueldo, claro está, solo me huelga para la de una habitación, pero también doy por hecho que no voy a pagar mi casa con ese sueldo y es difícil, pero mira, de no ser por ese condicionante, aun estaría tocándome los cojones a dos manos y, dadas las circunstancias, prefiero no acomodarme, que me conozco.
De las que había, aparte de la de una habitación, la más barata de dos habitaciones era de 56 metros, la más cara de 62. Y la diferencia de precio era minúscula así que por 40 € más al mes prefiero tener un salón de 21 metros y una cocina de casi 9, razón de más para motivarme. Ah, se me olvidaba. Cuando fui a elegir casa, de dos habitaciones aun quedaban muchas, así que no tuve problemas, ya que esa era una incógnita que tenía yo en la cabeza. Y la de 62 metros, solo la había en la planta baja, pero mira, pude elegir hasta la orientación y todo y a mí la luz en las habitaciones me entrará de tarde. Por lo demás, todos los bloques de viviendas tienen piscina comunitaria, y todas las casas de mi bloque, suelo de tarima flotante... Vamos, un lujazo.
Ya para concluir, diré que, con todo esto, por difícil que parezca, encontrar un trabajo mejor que el mío no se me antoja difícil. Querer es poder, y como bien he dicho, quiero sobrevivir. En otras palabras, con la conciencia tranquila, con el autoestima alta, con las cosas claras, solo me cabe decir que me siento más poderoso que nunca y todos los pasos que dé a partir de ahora solo van a ser hacia delante. Que la Potra os acompañe. Ciao. 04/05/2007 Se mastica la espectaciónJoder, no soy capaz de actualizar el blog con frecuencia, aunque supongo que, como este puente voy a currar para conseguir 130 € extra, que me vienen de puta madree, pues, supongo que por las tardes tendré el ordenador disponible, (ya sabéis, este puente no tengo instituto por las tardes). Pues bien, he tardado en poneros al día, y, por suerte, pese a eso, no se me ha acumulado el trabajo.
Y como la cosa no va de mí, ya sabéis, podríamos empezar por Maca. Esta chica, no deja de sorprenderme, y esta vez, para bien, ha conseguido trabajo y está viviendo en casa de un amigo suyo (no puedo revelar detalles, total, tampoco es nada de os lo que tengáis que intrigar, sorry) y por lo que sé, le van bien las cosas. Conociéndola, es una chica cumplidora, así que no creo que nadie de sus nuevos anfitriones esté molesto con su presencia. En fin, que la cosa continúa con Alicia, con quien quedé, además de ayer, el pasado sábado por la noche en Alcalá de Henares. Patente queda que puedo divertirme trasnochando, cada vez soy más sociable, y tolerante, pero, eso sí, eso de salir más allá de las 4 de la mañana... En fin, supongo que os tendré que relatar lo sucedido, ¿no?
Veamos, hace tiempo que no estoy yo tan solicitado, por suerte, y el sábado pasado era uno de esos días. El viernes anterior, fui con Charly al cine y vimos, puesto que los horarios eran una jena, y yo no estaba por la labor de dormir pocas horas, la primera película que nos vino a huevo "Seduciendo a un extraño", está bien, sin pretensiones. Pues eso, al día siguiente, después de currar, me fui con Bruno a comer al chino y me invitó él (nunca mais a que me esté invitando la peña tol rato, os lo aseguro), después, Bruno había quedado con Ana alias "la muerta" como la llama él cariñosamente y nada, Maca tambien quería quedar con nosotros, pero al final, todo fue un lío, porque yo me fui a casa a cambiarme y asearme, Maca ya había quedado con otro amigo, y Bruno y Ana se fueron por su parte. Luego, antes de coger el Metro, me reenganché con ellos, y me acompañaron hasta la estación. De risas todo el rato. Bien, con Alicia hubo también un baile de horas, así que con la gilipollez, y por error, llegué tres cuartos de hora antes de que ella estuviese lista. Lo primero que hicimos, fue que ella me invitó a comer en un Telepizza (nunca máis a eso de que me estén invitando, insisto). Después, nos reunimos con su grupete de amigos y amigas en una plaza ajardinada, y de ahí al Typical (abreviatura de "Typical Spanish"), un bar de copas con Karaoke incluido en el que, por cada consumición alcohólica, tienes derecho a una canción, lo cual me parece un poco jena, pues, cuantas más canciones cantes, más borracho vas, con lo cual, aquello se acaba convirtiendo en un deplorable espectáculo. Total, me serví de las bebidas alcohólicas que se tomaron Alicia y Silvia para marcarme un dúo con cada una. Primero la de "Geografía" de "La oreja de Van Gogh" y luego la de "Como hablar" de Amaral, todo a voces femeninas, y yo ahi dando mi do de pecho... Después nos fuimos al 6 (o así se llama el local) donde na, pachanga y a bailotear. Cabe mencionar que llamé a Nioka de vez en cuando, incluso cuando ví mi Motorola v360 por última vez, pues, una de dos, o se me cayó del bolsillo, o alguien tuvo el tacto suficiente de sacármelo de ahi sin que yo me enterase. La línea de Movistar lleva suspendida por robo desde entonces, y hasta que no tenga pasta, nada. Y para colmo, la última factura la devolvieron, y tengo hasta mañana pa pagarla, como pa entonces, no via tener efectivo disponible, sino hasta el miercoles, via tener que estar hasta finales de la semana que viene, suerte que el número de Orange aun lo conservo, en cualquier caso, ya en cuanto libere el teléfono que me queda, el número de Orange dejaré de usarlo por los siglos de los siglos, amén. Joder, como me enrollo. Total, que eso, que Nioka me dijo que la llamase fuese la hora de la noche que fuese, como ya he hecho yo alguna vez con ella y la penúltima llamada que le hice fue para contarle eso. En el 6, poco rato nos lo pasamos bien, pues entre que la peña se ponía pedo, y era inevitable que yo estuviese cabreado con lo del móvil, pues... Bien, todos iban tan pedo que me puse de mala ostia, pues no hacíamos más que vaguear indecisos por la calle y pasando frío para colmo, pues yo iba en manga corta. Y como ese percal ya me lo conozco (un grupo de hebrios cambiando de planes continuamente, a berrido limpio, y yo para colmo, teniendo que pasar vergüenza ajena, pues los vecinos se asomaban a la ventana...), pues le dije a Alicia que pasando de estar con ellos, y menos mal, porque, por lo que se enteró ella, hubo bronca después. Total, que Alicia y yo acabamos tumbados en un banco de las inmediaciones de su casa, acaramelaos, todo hay que decirlo y si me véis a las 4 de la mañana, tumbado en las piernas de Alicia y llamando a Nioka por teléfono... Pues desde esa hora hasta las 6, no teníamos nada que hacer, y el Cercanías no abría hasta entonces. Total, a Nioka la dejé sobar a la pobre, pues no tenía nada que contarle.
Y por último, respecto a mi Diosa, el tema es el más movidito de todos. Lo último que sabéis de ella es que iba a quedar con Jonny, alias Pato. Pues bien, Pato está irreconocible últimamente, y por razones que a nadie le quedan claras, se desentiende de Nioka y de la mayoría de la gente. Pues bien, entre eso, que su padre me pone de mala ostia de lo irracionalmente intransigente que es con todo el mundo y no ha sido capaz de empadronar a su hija en Portugalete, para que pueda ganar puntos de cara a quedarse en Bilbao a vivir, en el juicio que falta una semana para que se celebre. Eso y las movidas de siempre... Lo que yo no entiendo ese odio irracional, esa imcompetencia, esa desidia, esas ganas de echarle las culpas a los demás de todo. Joder, basándome en mis propias experiencias, viendo como ha sido mi infancia, y que mi madre, por ejemplo, que me saca 20 años (acaba de cumplir 43 hoy), que mis padres tambien las han pasado putas... No sé, todo esto se basa en valores... Yo no concebiría mi infancia sin el carácter entrañable de mis abuelos, sin mi abuela cabreándose porque no entendía que yo no pudiese comer ciertas cosas por tener colesterol, cuando ella pasó hambre de pequeña como buena parte de los abuelos de esa generación... No entiendo como un abuelo puede tener esa desidia por su nieto, en fin. En otro orden de cosas, presenté a Nioka y a Cid hace pocos días, y han hecho muy buenas migas, así que por fin, dos paisanos entre sí, y amigos míos, se conocen. Si todo va bien (lo cual es insultantemente incierto), la segunda quincena de agosto, estaremos celebrando las fiestas de Bilbao los 3, por aquellos lares. Incierto, porque nadie me asegura que vaya a durar en el trabajo más allá del periodo de prueba, incierto, porque mi Diosa tiene el juicio por la custodia de Erik la semana que viene, y por culpa de la incompetencia de unos y otros, no las tiene todas consigo. De lejos, he sentido impotencia las suficientes veces por no poder estar a su lado, ayudarla, darle apoyo que por momentos, se me pasan locuras por la cabeza. No quiero que nadie penséis mal de ella, me es incómodo tener que explicar todo el rato que el que está encoñado soy yo, y que ella, si peca de algo, es de consecuente con los demás. En fín, que no sé, llamadme gilipollas si soy el único que aun tiene fe ciega en que todo va a salir bien. Como ya le he dicho a ella, que ya ha removido muchas piedras para estar donde está. Y si todo saliese bien, ya se va a pillar un piso con otra pareja de amigos, que se da el caso de que también son padres primerizos. Y no sé. Todo es tensión, que si el pare de Nioka no coopera, que si hay muchos gastos que afrontar y no se sabe de donde va a salir el dinero necesario... Yo la apoyo en todo lo que puedo, pero hay cosas que ni la perseverancia puede conseguir. Que la Potra os acompañe. Ciao. 07/04/2007 Esto está que ardeNo creo que lo que voy a hacer sea insólito en esto de la blogosfera, pero sí en mi blog particular, va a ser la primera vez que no escriba sobre mí, sino sobre dos amigas, y sobre una ciberamiga a quien voy a ir a conocer mañana, pues vive cerca.
Lo primero, tiene que ver sobre mi Diosa, Nioka, la espectación es acojonante, pues, yo he mediado con el chico que llevaba 3 años esperando a que ella volviese a vivir al Pais Vasco de donde ella es natal, y digo mediado, pues fui quien estableció contacto telefónico cuando ella no podía, para avisarle de que ella, precísamente, iba a volver. Pero es que, claro, va ella y se topa con que este chico tenía novia, y ella los amigos que tenían eran los del grupete de este chico, de nombre, Jonny, así que imaginaos, ella con la esperanza alimentada de estar con este chico y ha sido llegar a Bilbao, y chirriar la aguja del vinilo. Pero antes de continuar, supongo que todos pensaréis "¡Quieto David, para el carro! Si tu última entrada tiene que ver con ella y hace solo un mes..." Bien, no he escrito nada en un mes pues porque no había nada que contar, pero en ese mes, al poco de volver, ella tuvo follón con su madre y la única persona a la que creía que podía acudir fue Esteban, aun siendo previsible que habría malos rollos con él. Ella hizo lo posible por no estar a mal con él, pero eso no era posible, en SU casa, se dictaban SUS normas, y eran demasiado autoritarias como para poder acatarlas satisfactoriamente y las represalias por no hacerlo, eran largarse los fines de semana y gastarse el dinero que bien podía servir pa dar de comer al niño, en juergas y demás, o incluso llevarse al niño a Tarragona sin previo aviso. Ah, quepa aclarar que vivían juntos por mera necesidad de la manutención del niño, ella pensaba largarse en cuanto le fuese posible, pero la cosa estaba chunga ante la imposibilidad de encontrar un curro a jornada completa, tener donde dejar el niño, y poder pagarse una casa siquiera de alquiler. Pues el muy cabrón llegó a denunciarla porque ella no se quería marchar del piso hasta que ella tomó medidas drásticas, preguntó a los organismos y autoridades correspondientes si había algún impedimento legal en llevarse al niño a Portugalete, pueblo de residencia del padre, donde ella, tiene a buena parte de la familia y a los amigos, y, como cabía esperar, no lo había, pero es que claro, si no lo había en ese momento, no lo hubiera habido antes, y esa era su impotencia. Pues bien, yo medié con Jonny, para avisarle principalmente, con Marisa, la madre de Nioka y no recuerdo si con alguien más. Lo que sí sé y de esto hace cuatro días, es que estuve muy atareado haciendo llamadas y moviendo algunos hilos.
Claro, imaginaros el percal cuando Nioka se entera de que Jonny está saliendo con otra chica, tras tres años esperándola, el principal alimento de su esperanza se agotaba. Pues bien, no han pasado ni cuatro días, y Jonny, ha tenido los cojones de cortar con su novia (solo llevaban un mes) y mañana va a quedar con ella, hay una espectación que flipas.
Por otra parte, mañana voy a quedar con Alicia, una chica a la que hace poco más de un mes que conozco, tras dejar un comentario en su perfil, en una página de contactos online. Vamos a ir al Karaoke y después a un local en el que ponen pachangueo. No es que haya ganas de trasnochar, son las 4 de la mañana y a mi no me entra sueño, lo que no sé es si acostarme o no, para tres horas... Pues mañana voy a estar muerto de sueño, pero espero pasármelo bien, digo yo que si.
Y por último, a mi buena amiga Maca la han echado de casa los inapropiados de sus padres (por no decir una palabra malsonante, que no soy yo quien...) y se encuentra aun, con un amigo suyo en Alicante. A la vuelta, se alojará en casa de otra amiga, así que, tengo tres frentes abiertos, dos de los que recibir noticias y uno del que voy a ser partícipe.
No sabéis lo espectante que estoy, hijos míos, son las 4 de la mañana y no conseguía sobarme. Ahora no sé que hacer, si cortarme las venas o dejármelas largas. El inconveniente es que yo y el sueño nos llevamos mal, y mañana por la noche voy a trasnochar igual, así que no sé que cuerpo voy a tener, no sé Alicia hija mía, pero me vas a disculpar que prefiera quedar de día, ¿eh? Yo hoy dentro de 4 horas entro a trabajar así que... Ya os contaré con puntualidad. Que la Potra os acompañe. Ciao. 05/02/2007 Muerto el perro se acabó la rabiaPerdonad mi ausencia, no tan larga como otras veces pero igualmente notable, no he escrito nada en todo el mes de enero por falta de tiempo ridículamente justificable. Que si tengo que hacer cosas en casa y no las hago... Ha tenido que marcharse mi hermano a Andorra a pasar cinco dias, hoy domingo para que haya podido hacer cosas en casa y despues poder disponer del ordenador para hablar, llevo desde la hora que pone ahi, intentando escribir pero son casi las ocho. Seré conciso, pues tengo cositas que contar, y no quisiera dar al traste con una entrada al blog potencialmente entretenida.
El 13 de enero, mi último día en el Corte Inglés de esta ya extinta campaña navideña, habíamos quedado los de juguetería para cenar y luego irnos por ahí después. Yo finalmente accedí por varias razones, era el último día y ya no madrugaba al siguiente, mis compañeros jamas se iban a dignar a cenar un bocata o de comida rápida y me interesaba socializarme con los que ya eran mis ex-compañeros.
La escena típica de que tarda en venir la gente, esta se ha perdido, este viene después, ¿alguien ha llamado a este otro? Ya voy empezando a familiarizarme... El panorama ya en el restaurante, llegamos una hora despues, sesion de fotos, Raquel poniendo morritos en el Nokia N70 del Sevilla (igualito que el que voy a tener yo ^_^) nada, comentarios cachondos, yo me puse hasta el culo con una lasaña que quemaba la vida de primero, y de segundo una pierna de cordero, con dos cojones.
Más tarde, en el "5... y acción" (un garito) lo empecé a flipar cuando entro y veo que la musica además de no estar excesivamente alta (un estereotipo gilipollas de esos que tenia yo en la cabeza), ponian ya no solo pachangueo, sino temas "clásicos" de estos que te entusiasman cuando los ponen. No me lo podía yo de creer, ¡me estaba divirtiendo! Lo de aquel 23 de diciembre de 2003 ya no es un hecho aislado.
Desterré mazo de tópicos aquella madrugada, de los pocos que me quedaban ya por desterrar. Yo hablando con to dios, bailando, recreandome con la belleza de mis compañeras... Tardé en cansarme del rollo, cuando el diskjockey empezó a irse por los cerros de Úbeda.
Nos ibamos a ir a otro local, al Copérnico, donde se supone que estaban los del turno de tarde. En el camino, me quedé rezagado con un grupo que se quedaron a fumar porros en un banco, lo que yo no sabía era que de ese grupo, la mayoría pretendían irse a su casa, así que, tras unas risas me quedé con las ganas de que me tomasen más en serio.
Ya en Conde de Casal, salgo del Metro (eran las 4 de la mañana, creo recordar), adelanto a un par de chicas quienes me saludan con toda la naturalidad del mundo. Lo primero que me pregunté era si me conocían de algo:
- Hola
- Hola
- ¿Qué tal?
- Bien ¿y vosotras?
- Bien ¿Qué vienes, de juerga?
- Si, ahora iba a coger el autobús
- Ah, eso está bien
Me quedé pensando un par de minutos o tres, pero cuando le entraron a otro tio en la parada caí en la cuenta de que no me conocían de nada, estaban intentando entablar conversación y yo les había dado largas. Claro, yo no estoy familiarizado con salir por ahi, y no sabía que ese tipo de situaciones se producen con más facilidad de la que yo me imagino así que volví a casa con ganas de más, pese al sueño que tenía y me prometí a mi mismo que esa sería la primera vez de muchas, y aun no he cumplido, por muchos motivos, que si no tengo con quien, que si mis compis del corte ingles no responden (quienes quiero que respondan, claro), que si otro dia me da pereza, otro no tengo pasta...
Estoy saliendo del cascarón, estoy viviendo situaciones y experiencias que tendría que haber vivido con 15 años... ahora, con mi edad no puedo eludir responsabilidades y claro, es difícil acelerar el proceso, si bien es verdad que, a diferencia de un quinceañero, no soy ajeno ni a la realidad exterior, ni a la mia propia, estoy pasando, a destiempo, por un proceso evolutivo en el que los amigos son la ostia, hay que salir por ahi, arrimar con las tías (tengo dos dedos de frente, no temáis), que si la opinion de mis padres no cuenta, pues prefiero desengañarme por mi mismo...
Cuando no es una cosa es otra, a mi mis padres no me ven centrado y hace un par de semanas tuve charla con ellos (que no bronca) por el mismo tema de siempre, o saco el bachillerato adelante o ya se lo que hay, pero con deudas pendientes (nada de importancia) es dificil centrarse.
Mis deudas pendientes tienen que ver con mis facturas de teléfono móvil, así que tras un mes buscando trabajo, el problema ha llegado a su fin. Al lado de mi casa había hasta ayer un Caprabo, bien. Resulta que a menos de un kilómetro, hay otro, sin salir del barrio, y, por lo que he oido, la ley del comercio (no lo pongo en mayúsculas porque no sé si se llama así) establece que no puede haber más de dos franquicias de la misma cadena en menos de equis metros, así que mientras el tercer Caprabo de Rivas se cambia de ubicación, en su lugar abre otra cadena de supermercados, a cuyo teléfono estuve avispado de llamar, el viernes por la tarde tuve entrevista, ya di mis datos bancarios y de la seguridad social, ya firmé lo del IRPF así que este lunes me queda ir al INEM a por la demanda de empleo que me la piden asi como los documentos fotocopiados de rigor. Pero el triunfo ha supuesto tener jornada completa en turno fijo de mañana para poder compatibilizarlo con los estudios. En concreto, estoy de reponedor de 8:00 a 15:00 horas, de lunes a sábado y cobro 745 pavos al mes.
También, a la espera de respuesta, está el Ikea, pero vamos, que va a ser que me quedo con este, que además de la Potra que he tenido, está al lado de casa, en el Ikea no estaría a jornada completa ni a tiros, eso, sumado a dos incertidumbres más, que tengo que pasar dos pruebas más antes de incorporarme (ya se sabe, estas empresas en las que te tratan bien, en las que la gente no cualificada se fostia por entrar. se ponen mu gallitos con eso), eso y que el centro abre el segundo semestre de este año, dicen que la peña se incorpora antes, pero no saben así que prefiero pisar con pies de plomo y durar de una puta vez en un curro.
Por otra parte y ya para acabar, una de quien hace tiempo que no hablo, Nioka, es muy posible que venga a verme a Madrid, hay más ganas de vernos... Que solo son cuatro paradas, jejejeje. El panorama se presenta alentador hijos míos. Con dinero, tengo al toro por los cuernos, y como ya os dije a muchos que este año lo había comenzado sin dudas existenciales, con entusiasmo y quiero haceros partícipes a todos de ello. Que la Potra os acompañe. Ciao.
09/01/2007 As calendas grecas (Calimero Remix)Como bien os decía por el móvil, hace un par de días, siendo de noche, la única chica competente de entre quienes sabía o suponía que podían tener el teléfono abierto a la hora a la que necesitaba "ayuda", pues fue Miriam, amiga de Macarena, chica con la que me hablo por el messenger y con quien, además de con Maca y con Arturo, estuvimos dando una vuelta por los alrededores de Cercedilla hace un mes más o menos.
Acabábamos de hablar Bruno y yo por teléfono y a ambos nos mosqueaba sobremanera la forma en que las chicas en general (salvo honrosas excepciones), nos dan largas, nos eluden, nos toman por el pito del sereno. Yo no oculto mi falta de tacto directamente proporcional a mi inexperiencia, derivada a su vez de lo introvertido que he sido hasta no hace mucho tiempo, pero claro, para "ser imprescindible" en la vida de una mujer, hace falta poner el listón alto, no es por competencia, es porque de primeras, a todos se nos considera como iguales y si no lo somos, puerta.
Miriam ya digo que fue la unica competente que me cogió el teléfono y resolvió todas mis dudas, por eso, tuve que venir por lo menos a adelantar algo desde el móvil.
Pasa una cosa, ante todo, estoy generalizando. Las chicas son más poderosas y partiendo de esas premisas, por norma general las necesidades sociales las suelen tener cubiertas entonces, en mi caso, pasa que, al contrario de quienes pueden permitirse el lujo de instrumentalizar las relaciones, pues cuando las recien conocidas se conectan al messenger, y algo improcedente de hacerse publico me ronda la cabeza, me preguntan que qué me cuento, hago lo posible por no decir nada y lo acabo haciendo en perjuicio de mi credibilidad. Tengo amigas con las que contar en un momento dado, pero o bien no viven cerca o bien están pa mi cuando quieren (las menos). Así que es por eso que mientras trato de librarme de la obsesion que me atenazaba estos días, yo solo voy cagándola y arrinconándome.
La muy buena de Miriam, me decia que eso de ir a saco achanta. Para cualquiera eso resulta obvio, para mí no. Pero yo la decía que, si bien no he vivido mi adolescencia como debería de haberla vivido, con 23 años, no puedo eludir tan fácilmente la responsabilidad de mis actos. Entonces, en base a eso, las relaciones no se van buscando, aparecen solas. Tamara me dijo el otro día que tardó 19 años en encontrar a un tio que se pareciese a ella, y Miriam que no fue tan precoz como sus amigas y tuvo más suerte a la hora de "echarse" novio. Bajo la premisa de amor correspondido y que ese amor se infunde en causas bien cimentadas... Si todo eso ha de ser casual y la vida ha de seguir su curso, yo se supone que conoceré a más chicas y tendré la oportunidad de enmendarme (ojo, aun no he conseguido quitarme del todo la obsesión de la cabeza, la necesidad afectiva sigue ahi, por suerte estoy mucho más ñoño y menos salido), pero si para eso he de confiar en la suerte, pues nada, a esperar. Total, ¿qué son para mi cinco años más (un suponer) sin comerme una rosca? Picatta minutta, ya he pasado por eso antes, ¿para qué preocuparme entonces?
Le pregunté que si es lícito querer estar con una chica por motivos más superficiales que el amor y ella me dio a entender, que, siempre y cuando esos motivos sean correspondidos, si.
Espero que mis queridas amigas, las que tan valiosos consejos me dáis (en serio), no veáis mal que ahora quiera salir por las noches a probar suerte, repito, a probar suerte, no a intentar nada que a las de vuestro género os pueda, ejem, achantar. Quiero hablar de más asuntos, pero me los reservo para otra entrada. Ah, y votadme en 20minutos.es que ya se puede. Que la Potra os acompañe. Ciao 27/12/2006 Que se nos vaRivas, amigos, amigas, internet, películas, Charly, Bruno, trabajo, dinero, Asturias, Vero, Patt, que baje Dios y lo vea, morreo con Patt, agua del grifo, echarle morro, Canaris, Villaviciosa, Oles, Miénagos, cabreo con Patt, vuelta a Madrid, calentón de huevos, trabajo otra vez, ciberamigas, Ainara, Ana, Saray, primos, blog, internet otra vez, Nioka, Barcelona, messenger, teléfono, sentimientos, deseos, mi Diosa, Erik, planes, autobus, dinero, Esteban, teleoperador, volver al instituto, agosto, Macarena, Jessica, Parque de Atracciones, El Barraco, tío Jose, retén forestal, cabreos, tensiones, el Día D, esfuerzo inútil, desilusión, escapada, susto, cabreo, satisfacción, Barcelona, Nioka, Erik, Esteban, Madre de Nioka, Jordi, broncas, vuelta al Barraco, compañeros pesaos, frustración, impaciencia, vuelta a casa, vuelta al instituto, Macarena, Bruno, hablar con Nioka por teléfono, compañeros del instituto, facturas devueltas, primera evaluación, dos asignaturas suspensas... y hasta hoy.
Bruno dice que lo de "parcelar" los hechos o los actos en años es una gilipollez, pero a mi me hace ilusión, y, era indispensable, antes de empezar a escribir esta entrada, leer la retrospectiva del año pasado. Aquella retrospectiva de 2005, tenía poco que mirar atrás porque no había sucedido gran cosa, nada que ver con este año. Y es gracioso comparar como el año pasado decía que había conseguido quedar con mi primo Gonzalo, y ayer, todos los primos de los Arroyo, los de la generación más "veterana", todos por encima de la veintena, nos reunimos para poder charlar los unos con los otros e intercambiar impresiones. Creo que todos nos fuimos de ahi con la sensación del deber cumplido, de habernos podido ver un rato, digamos, largo, aunque todos nos quedamos con ganas de más. Dicen de quedar una noche para salir todos por ahi, pero me da miedo, porque a todos les gusta el chunda chunda (del house para arriba, lo siento, pero no distingo subgéneros) y a mi no es que me disguste, pero tampoco me entusiasma. En fin, tal y como yo dije, si la ocasión lo merece o lo requiere, habrá que amoldarse a las circunstancias, para que cunda el ejemplo de gustos abiertos, no como ciertas promotoras del Alcampo que yo me se...
Nos lo pasamos Raquel, Gonzalo, Ángel, Alicia y yo, de puta madre, de risas primero en el Tony Romas y luego merendando en el Vips, pues los primeros cerraban pronto la cocina y nos quedamos con hambre. La verdad es que estaba todo muy rico, pero no se, costillas solo...
A mis primos por fin les pude contar en detalle mi odisea a Barcelona, pues aun no les había puesto al día (una de las consecuencias de que nuestros encuentros sean tan fortuitos) y segun estaba terminando de contárselo, me hizo un cuelgue Nioka y nada, me tiré hablando con ella lo que tardaron en servir la comida, unos 20 minutos.
Luego, como cabe esperar, nos tiramos toda la tarde intercalando nuestros ratos de risas con temas de conversacion serios.
Era mazo de reconfortante pasar tanto rato con ellos, siendo todos más o menos de la misma edad, pasada la veintena... Cuando vea a mi prima Raquel tengo que pedirle las fotos porque yo la verdad no hice muchas.
He de reconocer que esta entrada ha empezado bien pero se está volviendo caótica, me pasa con todas las que no escribo de seguido, y nada, que una de las cosas de las que venía a hablar, desviandome de tema, es de Maca. La echaron de su casa los innombrables de sus padres (por no poner un insulto), la querían y la quieren desahuciar por completo, estuvo una noche durmiendo en mi casa y otra en la de Bruno y finalmente volvió no sin polémica. Sus padres, que no están bien de la azotea, se empeñan en reprocharla vete tú a saber qué y a echarle en cara lo que le sucede y lo que no le sucede. Así que ha vuelto pero con condiciones, hasta el punto de que su madre ha reconocido abiertamente que las normas en casa ahora son una dictadura para ella, aunque me siento orgulloso que le doliese aquello de que es la madre de comedia típica americana (fui yo quien le dije que opinaba eso de su madre y Maca quien se lo hizo saber diciendo el pecado pero no el pecador) y, claro, a raiz de eso, una de las condiciones era no traer gente a casa. Pero vamos, normas como volver a casa a las 11, no tocar nada que no sea estrictamente suyo, no impedir la entrada de sus padres a sus aposentos, pues aunque habite en ellos, no le pertenecen, etc... Entonces, como le he dicho a ella, tales normas no son sino para joder, para propiciar que quiera irse.
Este año no va a acabar exento de tensión, una tensión que seguramente se vea aliviado por un acontecimiento que tenga lugar al acabar, insisto en que este año me debe una satisfaccion por los sustos, no muy graves cada uno de ellos, pero sí numerosos en cantidad. Se nos va, se nos va 2006 y a mi, que me hace ilusion hacerme propósitos para el año que viene, puedo ir pensando en sacar los estudios adelante, en quitarme de encima el muerto del carnet de conducir, en echarme novia (por qué no), en hacer justicia con Saray, Arantxa, Ana y Ainara y hacer sendas visitas a Elche, Alicante (que pilla cerca), Antequera y Lasarte, eso además de volver a Barcelona y a lo mejor a Villaviciosa, aunque solo sea para volver con buen sabor de boca. Va a ser difícil, no ya tener dinero para emprender esos viajes, sino además contar con el beneplácito de mi madre, pues entre el despilfarro que mi madre se opondrá en rotundo a que haga, también se opondrá a que me permita tantos lujos. Según parece, mi madre ya ha olvidado lo de Barcelona, pues de vez en cuando lo menciono y ya no saltan las chispas. 2006 ha superado con creces mis espectativas y gracias a ello puedo proponerme cosas tan grandilocuentes para el año que viene. Perdon por mi churro de entrada. Que la Potra os acompañe. Ciao 13/11/2006 Quejas poco infundadas (bis)Anoche escribía desde el móvil, por eso no podía extenderme en detalles, ni siquiera de explicar por qué no podía explayarme.
Eran las tres de la mañana y yo sin sueño, e investigando, llegué a averiguar la ruta online desde un móvil con un navegador mínimamente decente hasta el portal para móviles de MSN, y como tengo un Sony Ericsson k750i super chachi de la muerte, me puedo meter desde él a los espacios incluso a editar el mío y postear entradas, incluso meterme en el Messenger así que me hace un apaño cojonudo.
Bien, eran las tres de la mañana y no conseguía conciliar el sueño, entre otras cosas, porque me llegó un comunicado del banco (online) en el que, aunque con otras palabras, me decían que no me subiese a la chepa con eso de los números rojos, que si a 22 de este mes, no he subsanado 55 € que han respondido el banco por mí, se devolverá el recibo de Jazztel. Muy bien, yo he sido tan gilipollas de no reaccionar hasta que no le he visto las orejas al lobo, pero nunca es tarde si la dicha es buena. Me acaban de llamar de una oferta de trabajo de Infojobs (internet es la ostia), para trabajar a turno parcial, con contrato indefinido, de mozo de almacén en el Carrefour de aquí de Rivas (glups) y, claro está, he dicho que sí.
Mis quejas poco infundadas tienen que ver con el dinero, o con tener pareja sentimental, como ya dijese anoche, y por eso son poco infundadas, porque tengo el orgullo suficiente de no reconocer que no tengo huevos a actuar en consecuencia con cosas así.
El trabajo es a media jornada (de 7 a 11 de la mañana), indefinido, aquí cerca, y fácil de desempeñar, a no ser que sea colocando yo solo la estantería de las cervezas o cortando pescado. Como bien sabéis, mis problemas se llaman abono transportes, jazztel, orange, movistar y curso de animacion en 3D. De un tiempo a esta parte, viene siendo habitual que el Corte Inglés me cause quebraderos de cabeza antes de empezar y este año no iba a ser menos. Como sabéis, mis experiencias anteriores en el Carrefour de Rivas, fueron non-gratas y quisiera pensar que no va a ser así esta vez. Yo necesito la pasta, única y exclusivamente, y me encantaría volver al Corte Inglés, más que nada por portarme bien con ellos. Lo que me revienta, aun estudiando un Bachillerato, es que aun pasen estas cosas. Yo soy capaz de echarle morro y no durar más de lo que yo quiera durar ahí, pero estoy hasta la polla de pensar que todas estas decisiones me causen consecuencias irrevocables, como ya ha pasado. Al loro, que de no ser porque me han llamado, no tenía pensado hablar de esto, pero ya que estoy...
Pretendía ganarme ese dinero en tareas de dudosa reputación, y sigo por la labor, qué cojones. En peores plazas hemos toreado y a ver si pudiese ser posible que por fin me quede en un trabajo estable por las mañanas, esto mientras mi madre se agencia del pago del ADSL, termino de pagar la academia, y reduzco el gasto en los móviles, que lo tengo a huevo.
Ya que estoy os explico eso, veréis. Con el de Movistar, aunque creo que esto ya lo dije, puedo llamar a todos los Movistar y fijos del país a 15 céntimos la hora, establecimiento incluido, hasta el día del juicio final (es una promocion que se acoge a coste mensual o a permanencia compatible con otras y renovable cada año, y yo preferí lo de la permanencia) y con Orange, como soy "autónomo", pues puedo hacer 40 llamadas gratuitas al mes de hasta dos horas cada una, por el módico precio de 18 € la mensualidad. Y dicho sea de paso, tengo 31.000 puntos de Movistar. El Nokia N70 lo tengo por 29.000 puntos y 110 € o por 39.000 y 80 €. Me he dado cuenta de que, para que me hagan un descuento de 30 € en el movil, tengo que consumir 200 en la factura, así que, como no me compensa, os podéis imaginar qué regalo de reyes me voy a dar el 20 de enero del año que viene, si hay suerte y así jubilo el 6610i que hace tiempo que chochea el pobre (lo acojonante es que aun dure, con el trato que le doy).
Cambiando de tema y ya para despedirme, que ya estoy tardando en ir a por la vida laboral y la demanda de empleo que me piden, pues, otra de las cosas que las que me quejo, es de no tener amigas en condiciones a menos de 100 km de casa aunque es probable que muchas os sintáis ofendidas cuando lo digo, aunque tengo mis motivos, y, por favor, no quisiera generar polémica, ya que lo que voy a decir, no lo digo de mala fe. En Rivas tengo amigas, sí, pero no amigas con las que sepa que pueda contar cuando lo necesite. No lo digo en tono reproche pues las amigas que ya tengo me caen de puta madre, pero lo que es abusivo es que a las que más confidencias cuento, vivan en Antequera, Lasarte, Alicante, Barcelona y Asturias (toma trabalenguas), porque con las de aquí, no empatizo en la medida en que a mí me gustaría, pero vuelvo e insisto, no lo digo en tono reproche pues de lo que me quejo es sino de que yo no actúo en consecuencia para conocer a más gente.
De momento y aunque me gustaría explayarme un poco más tengo cosas que hacer en casa y fuera de ella, así que os dejo, a ver si es verdad que este año lo despido con aprobados, con pareja sentimental, sin incertidumbres a corto plazo y con la conciencia tranquila, amén. Que la Potra os acompañe. Ciao. 06/11/2006 La odisea. EpílogoSe me olvidó decir, con la gilipollez, que en mi segunda escapada a Rivas antes de volver definitivamente, aproveché para ir al instituto y así ver de qué iba el percal. Nada más llegar, yo me veía a mi mismo mazo de extraño, preguntándome qué pintaba ahí al oir hablar a la profesora de lengua cosas que pintaban a chino, como si eso no fuese conmigo. Yo ya tenía en mis manos el movil que llevaba casi un mes esperando, y me he puesto una tarifa con la cual puedo hacer 40 llamadas gratis al mes de hasta dos horas cada una, pero maldita sea, que salvo a Bruno y a Nioka, que son a quienes más llamo, el resto no me suelen coger el teléfono. De momento estoy feliz, de no ser porque el 6610i, pese a que aun funciona, le entró humedad y ya chochea. Yo aguanto pacientemente al 20 de enero del año que viene, que será cuando ya me venza un contrato de compromiso, lo digo porque, para la promoción que me aplicaron de llamar a 15 céntimos la hora a todos los movistar y fijos, o bien pagaba una cuota mensual, o bien me acogía a una permanencia de un año, compatible con otros compromisos y como la promocion se puede ir renovando año tras año... Pues cuando me venza ese compromiso, me podré coger por el programa de puntos un movil por zona azul, y con los puntos que tengo, ya puedo optar a un Nokia con 3G y todo.
En el instituto, lo primero que me hizo ilusión comprobar es que todos los que hacemos el bachillerato artístico en horario nocturno, es por sacarnos el bachillerato como título de la manera más fácil posible, gente que repite tres años después de haber empezado, gente que, como yo, renegó de los estudios y ahora en casa le dan una última oportunidad, mujeres de la edad de mi madre con hijos, claro. El nivel es de fácil comprensión, los profesores apenas ponen deberes y yo que pese a llevar seis años sin estudiar en serio, parece como si la ESO la hubiese acabado antes del verano, no porque tenga la teoría reciente, sino porque ya estoy involucrado en la dinámica y noto que me lo han puesto todo mucho más fácil de lo que yo tenía asumido. Yo me lo tomo todo con excesiva calma y es por la poca presión que hay hacia nosotros.
Así que por esa parte, el bachillerato va a ser un paseo de tres años de duración.
Por otra parte, soy el cabron mayor del reino y como me fundo la pasta a la velocidad de la luz, pues necesito encontrar trabajo o cualquier otra forma de ganar pasta urgentemente. De momento, estas navidades, vuelvo al Corte Ingles, así que este será por tercer año consecutivo un diciembre entrañable. Empiezo el 27 de noviembre (ojalá y fuera antes) y acabo el 13 de enero, ¡maldición!. Digo eso porque después del 5 de enero, lo que se hace es comenzar con las devoluciones, y este sería el primer año que me quedo a hacerlas. Me han hablado horrores, que es lo que más trabajo da a los mozos incluso más sacrificado que el trabajo que hacemos en plena campaña. Me han dicho tambien que las devoluciones se prolongan durante meses y menos mal que yo solo voy a estar una semana, pero después, me voy a poner a repartir periodicos como un cabron, pues pocas más opciones se me ocurren de trabajar por las mañanas, a no ser que me acepten a media jornada en algun otro trabajo.
En lo que a vida social se refiere, que es en este terreno donde creo que tengo que rendir más cuentas ante los lectores de mi blog, en el instituto, sin tirar cohetes, las cosas me van bien. Mejor con los tíos que con las tías, por desgracia (como bien dice Bruno, más vale aburrirse con una tía que con un tío). Na, en serio, me llevo bien con un chico llamado Raul, militar del ejército del aire que ha pedido una excedencia para estudiar, un cachondo mental. Otro chaval, Dani, creo que se llama, rapero hasta la médula (¿se dice así? corregidme si me equivoco, por favor), más luego un amigo suyo de antes, al que le llaman por su apellido, Carmen, de nombre Jaime, si mal no recuerdo. Pues este otro chico tambien es un cachondo. Cuando me apetece ser un chico malo, me siento con ellos, solo que hay que guardar la compostura, que ya tenemos pelos en los huevos y esas cosas. Respecto a las tías (tampoco me sé el nombre de todas), me hablo con Patricia, Elena, Olvido, Cris y la chica que se sienta con ella a la cual tengo agregada (sí, soy lo peor, lo sé). Más luego con Chelo, con Susi (ambas de la edad de mi madre) y así va eso.
Bueno, y supongo que os preguntaréis qué carajo ha pasado con Nioka. Bien, tras poner a Esteban la orden de alejamiento, se fue a vivir con Jordi, el "culpable" de que Esteban estampase el móvil de Nioka contra el suelo. Teniendo sus más y sus menos, han estado juntos tres meses.
Ella ha estado trabajando en una gestoría este ultimo mes y medio y tal.
Estuvimos casi todo el mes de septiembre sin hablarnos, mientras ella estaba de follones y difícil de localizar, yo de hecho, desistí de hacerle cuelgues, porque o bien sonaba el buzón de voz o bien me devolvía la llamada. Que ya sabía yo que no era por mi la cosa, por eso decidí no insistir. En ese tiempo, Bruno, compartiendo opinión con Jessica y Maca, me dijo que yo era muy idealista, que perseguía amores difíciles. Y mira, sabiendo como decirme las cosas, se me convence y ese fue su caso, más Bruno que me conoce bien. Porque los de la Romeo 12 (así se indentificaba por radio nuestra cuadrilla), mucho brasear, pero solo consiguieron que me pusiera en su contra.
Todo esto ya lo aclaré con Nioka, pero ahora os lo aclaro a vosotros. Tengo las hormonas que parecen un palomitero y pese a que Nioka me mola de aqui a la luna y vuelta, y me seguirá molando mientras viva, lo cierto y obvio es que la distancia "limita" nuestra relación a buenos amigos (ejem), que por otra parte es mejor, pues así cada uno podemos hacer lo que queramos en Barcelona y Madrid, respectivamente.
De hecho ella ya lo hace y no sé, a mi me apetece tener a una piva a mi lado, físicamente, con la que poder convertir lo cotidiano en especial.
En general estoy bien anímicamente. Me lo tomo todo con mucha calma, para no ponerme nervioso, pero necesito curro urgentemente, como ya os he dicho y los estudios, es el momento de tomármelos en serio. De ello depende que algún día, todo esto tenga algún motivo por el que contarse. De momento, los lectores asíduos de mi blog ya estáis al día, que lo mío me ha costado. Comprenderéis ahora porque decía lo de establecer en la narración un punto y a parte, a modo de "continuará", solo que de seguido, pues yo ya no pienso tirarme largas lagunas de tiempo sin escribir. Y comprenderéis ahora por qué no he querido contar todo esto a su debido tiempo. Ha sido contándolo tiempo después de haber pasado, y aun ha generado polémica...
Han pasado muchas cosas en muy poco tiempo, muchas emociones fuertes y aunque las aguas hayan vuelto a su cauce, el río ya no es el mismo, para bien, cabe aclarar. Y, basándome en la, cada vez más acelerada consecución de hechos que me están sucediendo de unos meses a esta parte, tengo una corazonada, la de que todas estas tensiones que me ha tocado pasar, me han de ser recompensadas de alguna manera y de que la recompensa no va a ser efímera, como otras veces. Vosotros seréis testigos de todo ello, os lo aseguro.
El año 2006 para mi ya ha puesto el listón más alto que 2004 en lo que a emociones fuertes se refiere, y aun no ha acabado, como bien dice Nioka "son cuatro paradas" (ella y yo nos entendemos). Pero, coñas aparte, sucederán muchas más cosas y, tal y como tenía planeado de hace ya años, se podría decir, además de todo lo que haga yo en Madrid, pienso terminar de conocer en persona a todas mis ciberamigas, que muchas llevan tiempo esperando ya. Solo espero que, después de terminar de encauzar mis estudios, me salga un trabajo por las mañanas y lo demás (sí, todo lo que se os pase la cabeza sobre mi y que podáis tener espectativas, todo) vendrá solo, os lo prometo.
Que la Potra os acompañe. Ciao. 04/11/2006 La odisea, 4ª parte: El BarracoDe tres veces que había viajado lejos de Madrid para conocer a una chica, esta había sido, pese a desorganización, la mejor velada de todas y las emociones fuertes tuvieron mucho que ver en ello. Estaba en el autobús, mirando por la ventana, creo que me tiré una hora entera con la sonrisa puesta. Pese a que Nioka no tenía móvil, le mandé un mensaje para que lo leyera cuando pudiese conseguir uno, le dije. "¿Te acuerdas que te dije que en cuanto nos viésemos, se forjaría el sentimiento de amor más férreo que se haya forjado jamás? Pues por mi parte, ese sentimiento se ha forjado. Te quiero, besitos". Sé que es un topicazo, pero no hay nada como el amor correspondido y cometer una locura para ver a Nioka, merecía la pena. Es más, volvería a hacerlo, pero a ser posible sin escapar de ningún sitio, con el consenso de mis padres y con dinero suficiente para pasar un fin de semana sin sobresaltos. Como decía el entusiasmo me duró un buen rato, pero con esa sensación en el cuerpo, la vuelta a la realidad se hacía bastante llevadera. Es el caso de cuando hablé con mi madre y le dije que no tenía dinero para volver al Barraco por mí mismo y a lo largo de la tarde y las distintas llamadas que se fueron sucediendo, acordamos que esa noche la pasaría en casa de mi tío Juli. Yo le haría un cuelgue cuando llegase y él me abriría la puerta. Recibí más llamadas, una de la madre de Nioka, creyendo que su hija aun estaba localizable en ese teléfono. Otra... de Nioka, consiguió conectar otro teléfono a la toma de la pared, pero me cortó enseguida. En el camino, hicimos una parada en Zaragoza para recoger a parte del pasaje. Allí me compré un bolígrafo con la intención de escribir algo en una libreta que siempre llevo encima por si las moscas. Pero entre los temblores del autobus y la luz que funcionaba cuando quería, no fui capaz. Luego hicimos otra parada en una vía de servicio en la que, haciendo gala de la clase Eurobus en la que yo desconocía que había comprado el billete (y se me olvidó aclararlo en la anterior entrada, sorry), nos invitaban a todos a una consumición que se componía de bocadillo y refresco. Me supo a Gloria. A eso de las once, recibí otra llamada de Nioka, desde una cabina. Al parecer, Vfóldemort, según hablaba conmigo por teléfono, volvió por casa para increparla, y esta vez cortó el cable de cuajo. Ella avisó a la policía y estos estuvieron buscando a Esteban por las inmediaciones del barrio, sin resultado. Nada, solo cabía aceptar que Nioka estaría ilocalizable hasta que consiguiese que alguien la prestase un móvil. Al llegar, comprobé como el pan de molde y el chorizo que me había comprado aquella mañana para cenar, aun estaba disponible para que yo me preparase algo de avituallamiento, pues el bocadillo de la parada de servicio ya lo tenía en los pies. Llevaba a Nioka puesta por todas partes, que si una foto-retrato en la cartera, que si el collar puesto de pulsera en la mano derecha, que si el pantalón, que si la camiseta, que si en la mariconera llevaba una postal dedicada... Me sabía mal, aunque no mucho, que ella no tuviese nada mío, bueno, sí, un collar que al quitarmelo para dárselo a ella, al extender la goma, esta estaba tan frágil que se partió y se salieron unos pocos aros de madera. Pero menos romántico que todo eso, era que, siendo agosto, sin haberme cambiado de calcetines en dos días, con las pedazo de pateadas que me había dado con ellos puestos, y, más aun, habiendo cogido humedad con la lluvia, me picaban los pies cosa mala. En Avda de América, aproveché para sentarme en un banco, prepararme y dar buena cuenta del avituallamiento y para aliviar de alguna manera ese picor, después. Cogí el buho a Vallecas, que si no sabía donde estaba la parada, primero del N6, luego del N1... Le hago un cuelgue a mi tío, sale a abrirme, y pese al sueño, todavía era capaz de reprocharme la locura que acababa de cometer. Me dormí en el sofá y a la mañana siguiente, quiso llevarme a la estación de Méndez Álvaro para hablar conmigo de lo sucedido. Yo le dije mi postura, que tanto me importaba ver a Nioka que aceptaba de buena gana llevarme broncas a posteriori por escaparme. Se le veía calmado no obstante. Cogí el autobús en el que supongo que aprovecharía para dormir, no lo recuerdo bien. Y llegué al Barraco. Tenía ganas de disculparme con quien tuviese ganas de aceptarme las disculpas, y me fundí en un abrazo con mi abuela, mi madre, mi hermano y mi primo a quien le pregunté sobre si le dijo a alguien lo que yo le confesé la noche de mi escapada, y no, no le dijo nada a nadie. Le dije yo que, tendría que haberlo hecho, pero él fue fiel a lo que me prometió... No me lo esperaba. Al llegar a casa de mi abuela Milagros, esta tenía un chinote conmigo del quince... (estaba mazo de cabreada conmigo, para el resto de los mortales). Que no tenía ni pies ni cabeza lo que había hecho, que no había derecho a darla ese disgusto, y tenía razón. Ya dije que por quien peor me supo mi locura fue por ella, porque, el precio de preocupar al personal y dejar el cabreo en un segundo plano, era que mi abuela se cabrease, con el riesgo de que renegase de mí, pues perfectamente lo podía haber hecho. Mi abuela no se corta un cacho a la hora de condenar al personal si la fallan una sola vez. Iba a convivir con mi abuela por lo menos todo el mes de agosto, así que me encomendé a la Potra para que la convivencia no fuese difícil, porque no tenía fe en que se le pasase el cabreo. Pero si pude reconciliarme con todo el mundo menos con mi abuela Milagros, lo peor estaba por llegar. En el trabajo, ay en el trabajo, que Dios me pillase confesao, porque mis compañeros, indignados conmigo, pretendían vengarse haciendome pasar algo más que un mal rato de un solo día. Entre que retomé el trabajo con desgana, puesto que suponía que había hecho méritos para no volver a currar ahí y entre que a mis compañeros les sentaba como una patada en el culo, era un día sí y otro también braseandome con que, "así va el pollino, así irá el burro"; "esa de Barcelona es una lianta", "cagüen Diooooooos, si yo fuera tu padre te habría arreado un par de ostias ya", "la liaste parda, tuvo que venir Jose por ti", "si llega a buscarte la Guardia Civil, te toca a tí pagarla", "deja el teléfono ya de una puta vez"... Y así podría tirarme horas aquí. Y claro, cuando la convivencia se hace forzosa, los chistes malos sobre Barcelona ya empezaban a tocar los cojones. Cabe hablar de mis compañeros de trabajo, para que os familiaricéis con ellos: Mi tío Jose: Como tal, quería ejercer el rol de padrazo conmigo, hasta el punto de poner en entredicho las decisiones de mis padres, y claro, como se supone que yo no sé tomar decisiones, y los consejos de unos y otros son igual de válidos, pues tenía un conflicto conmigo mismo. Como todos, estaba dolido por lo que había hecho, pues claro, él tuvo que responder de mí, y pasó una vergüenza terrible al no saber qué explicación dar. Pero en esos casos, siempre sale al paso el orgullo pueblerino de tener siempre la última palabra, aunque tú no hayas tenido la intención directa de joderle a el, ni a cualquier otro, pues te tocaría comerte el marrón y arrepentirte de lo que has hecho aunque ni siquiera tuvieses la culpa. Javi: Barraqueño de pro, orgulloso hasta la médula, era el principal empeñado, incluso más que mi tío, en conseguir que olvidase a Nioka y en quitarme de encima las ganas de estudiar. Era el que me braseaba con refranes, el que decía que viendo como pajeaba, no iba a llegar a nada en la vida, que no iba a pasar de poner ladrillos, que me sacase el carnet de conducir cuanto antes... Herir mi orgullo era su especialidad Carlos: Hermano de Javi, como todos, indignado por la locura que había cometido, pero con el tiempo conseguimos hacer buenas migas. Luismi: El mejor, el puto amo, el que no le quitaba la razón al que la tenía, el justo, incluso salió en mi defensa cuando, pasado el tiempo, aun seguían recriminándome lo de Barcelona y subestimandome en general. Luis Felipe: Solo estuvo allí el mes de agosto, con él bien, poco que decir al respecto Yoli: Si alguien conseguía desconcertarme era ella. Al principio, duele en el orgullo que sea una tía la que te increpe y más cuando el resto del tiempo era muy callada. Y para colmo trabajaba muy bien, así que eso sacaba a relucir mi "orgullo masculino", eso de no tener por donde compararte a una tía... Pero con el paso de las semanas, empezó a ser más extrovertida, más coqueta (no mucho) y era de agradecer poder conversar entre otros compañeros, con ella Jose: Ojo, no hablo de mi tío, hablo de otro barraqueño de pro, reservado tambien, callado, pero eso sí, al tiempo que su presencia impone respeto, él era respetuoso con los demás, no se metía con nadie. Tendría mentalidad de jubilado afilando la cadena de la motosierra o las navajas como el mejor o dando de comer a las cabras en su tiempo libre, pero uno a su lado no se siente mal, y eso ya es bastante. Rober o "el rubio": El actual novio de mi prima, para empezar. A ratos, me resultaba agradable hablar con el, pero solo a ratos, el resto del tiempo, iba a lo mío. Emiliano: Primo de mi abuelo y ya entrado en años. Un tío majo, campechano, con una mujer bastante más joven que él pero que le cuidaba como a un rey. Hacía gala de sabiduría popular y tenía un excelente sentido del humor, se incorporó en septiembre. Oscar Felipe, o Felipe, a secas: Diecinueve años, amigo de lo ostentoso, amante del tunning, ferviente aficionado a salir de fiesta, al hip hop anglosajón y al reggaeton y bueno, esto no tendría porque tener ninguna connotación, pero aun así lo digo, colombiano como su hermana Derly Bibiana o "Bibi" para los amigos, de quien paso a hablar a continuación. Bibi: De carácter incompatible con el resto del grupo. De primeras, femenina, mucho más que lo que Yoli pudiera serlo. Y partiendo de esa base, Bibi no tragaba al grupo en general y el grupo no tragaba a Bibi, con lo cual, ella sobre todo se mostraba muy irascible. Pero vamos, a mí me caía bien, el hecho de que no currase mucho, que no era del todo cierto, a mí no me importaba demasiado. Creo que no me dejo a nadie más, aunque no me salen las cuentas. Total, tampoco importa. Dar detalles, me he dado cuenta de que sería relatar casi todos los días lo mismo. Pero todo se resume en que, según ellos yo era un patán que no iba a "follar" en la vida, ni a sacar adelante mis estudios, ni a trabajar de nada digno, ni a sacarme el carnet de conducir. Y claro, yo necesitaba evadirme tras cada día de trabajo, por eso llamaba a Bruno casi todas las noches, y a Nioka cuando era posible. Al resto de gente la fui poniendo al día y mis abusos con el teléfono me pasaron factura. Lo que más tenía ganas era de volver a Rivas, a devolver las aguas a su cauce. Ganas incluso de volver a los estudios, a hacer un ciclo formativo. Ganas de volver a ver a mis amigos, ganas de llegar al instituto a partir la pana, a volver como un triunfador con la corona de laureles y la túnica de seda roja puestas, saludando al populacho. Y claro, día a día no hacían sino alimentarse esos deseos, al tiempo que "braseaba" a Bruno todos los días para echarle pestes al personal. Porque, a mí se me han de dar consejos constructivos, hay que saber decirme las cosas. Os pongo un ejemplo: Mis compañeros de trabajo, se empeñaban en que me olvidase de Nioka por la fuerza, pero se tiraron días y días y días y días insistiendo. Bien se tiraban una hora o dos intentando convenverme de que la reputación y las intenciones de Nioka dejaban mucho que desear, o bien me decian cosas como "trae p'aca el teléfono, que le via decir yo cuatro cosas a la catalana esa, verás tú como te deja de llamar". No sé si os haréis a la idea, pero un buen día, en el viaje de vuelta en coche, se tiraron la friolera de 40 MINUTOS seguidos, sin tregua alguna, persistensisisisisisisisisisisisisimos. No podía defenderme, porque todo lo que dijese, lo utilizaban en mi contra y claro, enfréntate verbalmente a 7 personas con escasa flexibilidad de opinion y con una mentalidad completamente opuesta a la mía, era un esfuerzo inútil. A eso le sumamos que todos, sobre todo Javi, presumían de ser unos triunfadores por saber buscarse la vida al contrario que yo, pues claro, eso les hacía tener una falta de modestia acojonante (más unos que otros, insisto) dándoselas de personas experimentadas y sabias, cuando, ya puestos, mi abuela Milagros les triplicaba en experiencia y no era tan pesada ni opinaba lo mismo que ellos del asunto. Así que nada, yo no les decía nada a ver si se callaban, pero no había manera. Pude escaparme un par de veces a Rivas entre agosto y octubre y aunque tenía la esperanza de volver en septiembre, dicha esperanza duró poco. Mi tío no estaba por la labor de que me tomase el contrato a la ligera, menudo rebote se pilló cuando se lo propuse. Conforme pasaban las semanas, a lo de Barcelona por fin le iban restando importancia y, para no torturarme a mí mismo, lo único que me importaba a corto plazo era un pedazo de Sony Ericsson K750i con contrato Orange que iba a ser mío por la patilla, gracias a que un amigo del cuñado de mi tío, sacaba móviles a la banda como si fuesen para autónomos, aunque, como no, solo a gente de confianza. Una de las veces que volví a Rivas, dicho sea de paso, experimenté con el Nokia (siempre me confundo, pongo "Nioka" primero y me toca corregir) a ver si enchufandole el cargador funcionaba, y así era, era asombroso que tras la ostia que le propiné, aun funcionase, de hecho aquí lo tengo, chocheando, pero funcionando bien aun. Pues con el Tochorola y el Nokia, pude tener dos números: el que me regalaron de amena, que le tengo abandonado, seguramente ya de baja... Y nada, era un poco por hacer el chorra. Pues como iba diciendo, conforme le iban quitando importancia a lo de Barcelona y haciendo algún esfuerzo en llevarse bien conmigo, fui comprobando el lado humano de cada uno de ellos. Imaginaos las que pasamos juntos haciendo guardia a la intemperie en incendios que se habían apagado por el día, perimetrando incendios en plena noche, descansando para comer los bocatas que nos suministraban un día la Cruz Roja, otro la Guardia Civil, y así... Javi se sinceraba y claro, teniendo en cuenta sus diferencias conmigo, lo que había hecho le escocía bastante, aunque me alegro de no llevarme bien con el del todo, me daría miedo de hacerme amigo de alguien así. Con su hermano hice mejores migas. De Yoli al final me di cuenta de que no era tan currante, que tambien se cansaba y esas cosas, y eso me quitaba el complejo a mi. Y en fin, poco más cabe decir al respecto. La primera baza que me escapé a Rivas, me supo a poco, aunque se me caían las lágrimas de volver a ver centros comerciales, de volver a montar en un coche con la suspensión suave, de volver a jugar a la videoncosola (el ordenador lo tenía jodido aun), de navegar y Messengear con la PSP, fue un soplo de aire fresco. La segunda vez lo disfruté más. Como en octubre tenia que trabajar aun, me daba una angustia tremenda lo del instituto. Pero no os lo perdáis, que en una de nuestras largas conversaciones, le dije a Bruno "si no hice bachillerato artístico en su momento es porque no lo había en Rivas", así que, como no, me propuso que lo llevase a cabo esta vez. Fue Bruno quien presentó la matrícula por mi, y le tocó ir tres o cuatro veces. Imaginaos el show, me hice las fotos y mi tío Juli que iba ese fin de semana al Barraco, se las pudo dar a mi madre y mi madre a Bruno. Pero lo peor era que empezaban las clases a mediados de septiembre ¡maldición!, me iba a perder las dos primeras semanas de clase. Tras tanta convivencia con todos ellos, tras tanto darme la brasa, se me inflaron las pelotas y me aposté con mi tío un Nokia N70 (yo propuse un N93, pero como a él no se lo daban gratis, cedió) a que en diciembre iría a enseñarle los notables que iba a sacar conduciendo yo el coche legalmente hasta el Barraco, a ver si así se quedaba agusto. Pero se volvió otra vez paternal y aumentó sus exigencias, tenían que ser sobresalientes, y tenía que volver además, con novia. Pero pasaban los días, veía que ya no iba a tenerme todos los días delante y me pedia que le pusiese al día todas las noches por teléfono, dado que tenía 4 horas gratis al dia, elegidas por mi (he cambiado la tarifa hace poco) con el numero de Orange. Y a última hora, ya aumentó sus exigencias aun más, al carajo con los estudios, tenía que buscarme un trabajo y sacarme el carnet cagando leches. No le secundé, por supuestísimo. Las razones por las que quería volver a los estudios, son de sobra conocidos por todos mis amigos y mis ciberamigos, pero como no estoy seguro de cuanta gente me lee (ostia, hace un montón que no consulto las estadísticas), diré que, si mi madre quería darme una última oportunidad de sacar adelante, pues yo la secundo. Veréis, mis intenciones eran, ya que veía chungo lo de los estudios de pago, efectivamente, probar con los de toda la vida. Pero no pretendía hacerlo tan precipitadamente, por aquello de hacerlo todo con previsión y organización. El tema era que al durarme poco los trabajos, como ya os dije, mi madre no quería que me tirase así por los siglos de los siglos. Aquello no era ninguna garantía. Y el problema añadido era que yo si volvía a los estudios, teniendo pagos domiciliados de los que no puedo huir ni mis padres piensan hacerse cargo, ¿qué solución cabe? Eso aun no lo sé. Pero he vuelto a los estudios, estoy en un bachillerato de artes, en horario de 17:30 a 21:30 de lunes a viernes. Todos mis esquemas, mis volátiles planes a largo plazo han sido cambiados, no por iniciativa mía pero sí con deseos de involucrarme en esos cambios con todo lo que ello conlleva. Pues bien, mi tío ya tenía miedo de tenerme lejos y de que yo me escapase a su control, porque, pese a conocerme poco y ser un sobrino con el que tiene poca relación, le había entrado la tremenda ilusión (ya sabeis que yo no utilizo esa palabra a la ligera, así que podéis deducir de lo que digo, su grado de entusiasmo) de que podía cambiarme, de llevarme por la buena senda, de corregir los errores de mis padres (a su juicio). Mi eterna pelea conmigo mismo era que si yo no era ni soy lo suficientemente maduro como para tomar decisiones de ese calibre, ¿quién tenía la razón sobre mí si ambos argumentos tienen el mismo peso racional? Está mal que yo lo diga, pero con 22 años, no es que nadie quiera desentenderse, es que es incómodo que mis padres sigan mandando sobre mí en ese sentido. Soy yo quien he de decidir, quien ya tiene capacidad de juicio, de criterio lo suficientemente madura como para saber... así a grandes rasgos, lo que me conviene, lo que está bien o lo que está mal. Para otras cosas ya he dado la talla y me faltaban las decisiones trascendentales como esta. Aunque, si me mostré dudoso a lo largo de todo este verano, es porque, como sabéis, la experiencia (la poca que tenga, yo no presumiré de eso) me ha enseñado a no tomar decisiones de peso a la ligera (toma ya). Y claro, lo que les daba miedo a mis padres, era que no tuviese la determinación suficiente como para decir "sobre mi no manda ni Dios". Pero, si las decisiones hay que tomarlas con carácter urgente, eso aun no se hacerlo. Y no, no se acaba la entrada al blog todavía, pero tranquilos que ya estoy terminando. Mi último fin de semana en el Barraco, y desde entonces no he vuelto a pisarlo, fue a finales de septiembre, ya ha pasado mas de un mes. Ese fin de semana estuve vendimiando, mi contrato por fin venció, no sin mosqueos previos del tipo "lo mismo te toca quedarte hasta que acabe la campaña de incendios" el día 30. Y, tras pasarnos mi padre y yo el fin de semana vendimiando, por fin desinstalé el campamento, por fin se acabó la pesadilla, por fin se acababan muchas tensiones, por fin volví del Parque de Atracciones, y por fin, ese día quedará en la memoria de Bruno y en la mía como un mal susto. Pero en Rivas me esperaba la vuelta a las obligaciones en casa (a mi abuela se le pasó el cabreo enseguida conmigo, y me trataba como a un rey, no me lo merecía, pues, como ella misma dice, "no me soy ni pa tener en pie"). Me tocaba llegar a un instituto que no sabía como era por fuera, en el que estaba matriculado, y hacía dos semanas que habían comenzado las clases. Estoy con la conciencia la mar de tranquila, salvo por un par de cosillas que ya os aclararé en el epílogo (que ya va siendo hora de que termine con "la odisea") que me pondré a escribir sino ahora, estos días. Que la Potra os acompañe. Ciao 21/10/2006 La odisea. 3ª parte: Barcelona- ¿Qué pasa chiquitín?
- ¿Qué pasa tío?
- Pues nada, tío, ya he salido del Barraco, ya lo he dejado atrás. Ahora mismo estoy andando por el arcén de la carretera de un puerto de montaña
- Ya, ya oigo los grillos. Joder, tío, eres el puto crack, le estás echando un par de huevos
- A mi a estas alturas lo que me mantiene tranquilo es la seguridad de que voy a ver a Nioka, lo demás es que me da igual...
La visión de túnel es mazo de efectiva para mantener la mente fría en situaciones así. Si la tensión acumulada había sido tanta, si me había resignado a aceptar que ya no iba a ver a Nioka, si a esta le hacía una ilusión tremenda que pudiera haber ido, y si Bruno finalmente me convenció para que cometiese la locura de desafiar a los riesgos, solo cabía mentalizarme de que la locura la estaba cometiendo. Y ya que la estaba cometiendo, lo único que importaba era Nioka, con el objetivo de que los remordimientos de conciencia no me interfiriesen. Digamos que me mentalicé de que no estaba haciendo nada malo sino excitante y arriesgado, algo que por narices tenía que ser recompensado. Por eso no me importaban las muy posibles broncas posteriores, y por eso no dejé pistas de mis intenciones, ni en forma de notas ni en forma de nada. Porque si les preocupaba más el motivo de mi marcha o mi paradero, mis intenciones quedarían en un segundo plano y el cabreo sería menor a la vuelta.
El saldo, no es por nada, pero cundía que daba gusto. Y la verdad, se agradecía bastante tener con quien hablar cuando mi única compañía eran la luz de la luna y los grillos. Me dio tiempo a andar bastante. Digamos que en una hora, no andé seis kilómetros ni de cachondeo, pese a que iba a buen paso, pero el pueblo lo perdí completamente de vista en la ladera de la montaña. Tuve la inmensa suerte de que dos chicos, que venían buscando el camping de Hoyos del Espino, quienes ya habían ido y vuelto de Ávila un par de veces en el intento, me vieron ambas veces y a la tercera, decidieron cogerme. Tenían un coche que el pobre, no pasaba de 40 en subidas ni de 60 en bajadas, pero bueno, eso es secundario. Les conté lo que estaba haciendo y me dijeron que llamase al programa de "Hablar por Hablar" en la Cadena Ser para contar mi odisea cuando terminase. Aun no lo he hecho, pero pienso hacerlo, solo que, primero quiero escuchar el programa un par de veces para ver cómo va el rollo. Y claro, de eso nunca me acuerdo. Ya en Ávila, pregunté a un grupo de madres con sus hijos quinceañeros, sentados todos en unas escaleras en plena calle, por la estación de Cercanías. Me dijeron que estaba lejos, en la otra punta de la ciudad y me indicaron como llegar. Sabiendo la extensión que tiene una ciudad como Ávila, la estación no debía de estar a más de 30 o 45 minutos andando, a lo sumo. En el trayecto, para asegurarme que iba bien, pregunté a más gente.
Era viernes por la noche, como os podéis imaginar, aunque la ciudad no estaba muy concurrida, sí había zonas en las que veías ambiente. Incluso gente sentada en las terrazas de los bares de turno. No era tan tarde, quizá la una y media de la mañana si no recuerdo mal, pero a mí se me antojaba que sí lo era dado que yo no tomaba parte en ninguna terraza ni en ninguna discoteca puesto que llevaba mucho tiempo fuera de casa sin tener mucho con lo que distraerme.
Se está empezando a convertir en una tradición, dicho sea de paso, que siempre que vaya a Barcelona a ver a una chica, haya un establecimiento abierto a horas en las que ni siquiera sospecharías que aun te podrían servir una horchata, pero te la sirven. La primera vez, fue en Manresa, en una callejuela de estas que, extendiendo los brazos, tocas a ambos lados de la misma. A las 8 y algo de la mañana, había una heladería abierta en la que, claro está, servían horchata. Me bebí como desayuno dos vasos grandes que me supieron a Gloria Bendita. La segunda vez fue aquella noche en un bar cuya cafetería estaba cerrada. Tan solo quedaba un tío, con un mostrador que daba a la calle, sirviendo helados. Le pregunté por la horchata y por los precios. Si bien es cierto que un vaso de mierda costaba 1,70 €, no era tan caro si piensas a la hora a la que te lo estaban sirviendo. Además, como no, la horchata me supo igual de rica o más que la de Manresa, con el añadido de que tenía una sed tremenda.
Pasadas las dos de la madrugada, cuando por fin dí con la estación de Cercanías, ésta ya estaba cerrada. ¡Maldición! Un autobus a Madrid tarda mas y ni siquiera tenía la certeza de que la estación de autobuses aun estuviese abierta. Por lo menos conocía su paradero. Según llego, la estación también estaba cerrada. Entonces me fijé en el cartel de los taxis que hay en dicha estación. Para entonces, disponía de poco más de 100 € en la cuenta. Llamé a los taxis y pregunté cuanto me costaba uno a Madrid, 120 €. No disponía de ellos. ¿Y a San Martín de Valdeiglesias? 54 €, eso ya era más permisible. San Martín de Valdeiglesias es un pueblo limítrofe con Ávila, que está a 70 km de Madrid capital. Solo me cabía ya tener la Potra de que alguien más se dignase a cogerme mientras hacía autostop, pero el tiempo corría en mi contra.
Cometí varios fallos garrafales que me supusieron, dada la falta de organización, quedarme apenas sin dinero, y perder toda la noche haciendo autostop por puertos de montaña en vano. Como os dije, iba poniendo al día a Bruno de todo lo que iba sucediendo, de todo. De que saqué 60 € para pagar el taxi y todo ese rollo.
El primer error, pero eso yo no lo sabía, era que hubiera sido conveniente hacer autostop desde El Barraco directamente ya que a esas horas aun circula gente dispuesta a subirme a su coche, aunque fuese haciendo escalas. El segundo fue que esa noche me conecté a internet y, gilipoooooooooooooooooooooooollas de mí, no me acordé de cambiar la hora del autobús de ida a Barcelona para asegurarme de que me daba tiempo. Y el tercer error, consecuencia de los dos anteriores, fue ir hasta Ávila, pero claro ahora ya sé que en Ávila no existen ni Príncipe Pío ni Chamartín, ni Atocha, ni Méndez Álvaro ni ninguna estación de estas que están en funcionamiento toda la noche.
Pero aun cometería algún fallo más esa noche. A las 3 de la mañana, después de que el taxista se portara de miedo conmigo, llegué a las afueras de San Martín y una vez allí proseguí mi marcha por la carretera rumbo a Pelayos de la Presa, mi antiguo pueblo y el siguiente a San Martín. Tenía, de nuevo, una sed que flipas y mi intención era llegar al pueblo para beber agua en la fuente. Pasado un camión parado en el arcén de la carretera, me paró un hombre con una furgoneta que iba hasta Robledo de Chavela. En mi obcecación por beber agua, con que me dejase en Pelayos me bastaba, pero el hombre dijo que mejor me dejaba pasada la gasolinera, al pie de otro puerto de montaña, por lo menos para atajar distancia. Gilipollas de mí, porque no bebí agua, pero además, agoté una oportunidad importante de llegar a Madrid a tiempo, pues el puerto de montaña tiene unos 15 km (sí, donde dicen que encontraron la caca de lince, en la famosa M-501 polémica por su desdoblamiento y tal) y el tío me podía haber dejado justo en el cruce que hay que tomar para ir a ese pueblo, al final de dicho puerto. Pues aquí el gilipollas mayor del reino, se tiró dos horas andando. Cada vez más somnoliento y con dificultad para seguir el paso, me cagaba en cada coche que no me paraba. A esas horas ya solo pasaban por allí furgonetas y monovolúmenes con alguna bicicleta o alguna moto en la vaca o en el remolque. Por fin a las 5:30 de la mañana ya sin posibilidades de llegar a Avenida de América antes de las seis y media de la mañana llego a Navas del Rey. Primero, pregunto a un hombre sentado en una marquesina que a qué hora pasaban los autobuses a Madrid, me dijo que a esa misma hora pasaba uno, y a las seis, otro. Llegué a la plaza del pueblo y allí estaba mi bendición, una sucursal de la Caixa y una fuente a la que solo le faltaba que un rayo de luz la iluminase desde el cielo.
El agua salía calentorra pero me daba igual, tras inflarme a beber, entré en el cajero a sacar 40 de los 46 € que me quedaban en la cuenta.
Con ese dinero, mi intención era llegar hasta Madrid y desde ahí, pagarme OTRO billete a Barcelona, si ya era imposible revocar el billete perdido. No paré de pensar en "mi Diosa" en toda la noche, no ya solo en sentido romántico, sino en que las circunstancias merecían una locura así, por eso no me rendía.
Muerto de sueño, cogí por fin el autobus de Cevesa e hice lo propio. A eso de las 8 de la mañana, recibo un cuelgue de Nioka, estaba por la carretera de Extremadura, pasado Aluche, le dije que finalmente sí iba, al menos tuve ocasión de decírselo, pero el saldo se me agotó diciendole que le mandaría un mensaje cuando supiese a qué hora salía de Madrid.
Media hora más tarde, me pagué otro billete. El precio, 24 €, muy bien, David, ya casi sin pasta, pero yo seguía tranquilo. Para entonces, pensaba que si Nioka me puede dejar algo de pasta para alojarme, vale, sino, duermo a la intemperie. Ya daba igual. Con este, ya eran dos los viajes que hacía lejos de Madrid en un año, para conocer a alguna ciberamiga. En este caso, a una Diosa, jejej...
Antes de nada, pido disculpas por haber anticipado que en la segunda parte hablaría de mi odisea como tal, pero no lo hice, pues consideré preciso, hablar de las emociones de los días previos, y para que los lectores pudiéseis empatizar, había que dar detalles...
Tras comprar el billete, mandé sendos mensajes cortos desde una cabina de la estación para informar a Nioka y a Bruno.
Poco me acordé, ya de camino a encontrarme con mi Diosa, de mi familia, quiero decir, de lo que estaría sucediendo a kilómetros de donde yo me encontraba. Suponía que para entonces ya tendría a la mitad de mi familia preocupada y a la otra mitad con un cabreo de cojones, pero procuré no pensar mucho en eso y pese a que me cuesta mucho dormirme en los autobuses de largo recorrido, caí rendido.
A eso de las 12, me llama Jessica preguntándome que dónde estoy. En un autobús, camino a Barcelona, le contesté. Y es que, tenía a mi hermano por el messenger, quien se había conectado con mi sesión, con tal de dar con alguien que supiese de mí y/o pudiese contactar conmigo. Me pidió por favor que diese noticias, que estaban todos muy preocupados. Quepa mencionar como inciso, que la noche anterior, en el ciber, le confesé a mi primo la locura que iba a hacer y le pedí que no se lo dijese a nadie. Supuse que para entonces ya lo habría confesado. Dubitativo y con el corazón acelerado, definitivamente, me decidí a mandar primero un mensaje diciendo que iba a ver a Nioka y que no quería estar localizable en todo el fin de semana, pero cuando quise volver a cambiar la SIM de Amena, me redimí y dejé la de Movistar por si querían llamarme. Las llamadas no se hicieron esperar, primero mi madre a quien se le notaba que trataba de calmarse forzosamente, segundo mi padre, que renegaba de mí. Luego mi prima, aun benévola conmigo, muy maternal no reparó en consejos y advertencias, pero sin prohibir mis intenciones con Nioka, me dijo que la llamase nada más llegar.
En el autobús, coincidimos, bendita la Potra, Elena y yo. Elena es una chica muy popular en el barrio y amiga nuestra, aunque con quien más quede, con diferencia, sea con Bruno. Por lo menos tenía a alguien con quien hablar en las paradas de servicio. Ella por su parte, había estado ahorrando para tirarse un par de semanas a la aventura, primero por Barcelona y luego yendo de allá para acá por el resto de Europa, según sus intenciones.
A todo esto, ya renegué de la SIM de Amena, para el resto del viaje, puesto que ya se sabía donde estaba y solamente me daban la brasa en momentos puntuales. A mi llegada, llamé para decírselo a mi madre y a mi prima, tenía poca batería en el móvil y precisaba cargarlo urgentemente. En la puñetera estación, los únicos enchufes a los que podía conectar el cargador, no tenían corriente, el resto eran de patillas planas. En el vestíbulo había un par de míseros enchufes donde por cincuenta céntimos puedes usar el enchufe media hora, puñeteros catalanes...
Me hacía una especial ilusión que todo me fuese tan familiar, porque con esa era la tercera vez que aterrizaba en Barcelona y claro, al paisaje urbano no le ha dado tiempo a cambiar, ni falta que hace. La primera vez que fui por mi propia cuenta, caí en el error de bajarme en la estación de trenes, cuando debía haberlo hecho en la de autobuses, pero claro, de aquella el hijoputa del conductor, no dijo nada por la megafonía. La segunda, fue cuando lo del Forum, memorable de no ser por el cansancio. Y la tercera era esta. Elena no conocía la estación, que tampoco es excesivamente grande, pero yo sí y la verdad es que estuve un rato largo esperándola a la puerta del servicio, donde se supone que iba a poner el movil a cargar. Poco más tarde, se reunió con un amigo, y se despidió de mí. Cada cierto tiempo, llamaba a Nioka o la mandaba mensajes para saber qué hacía. Dijo que se iba a retrasar pues la noche anterior, a Esteban le rompieron una costilla en una paliza, y estaba en casa guardando cama, con lo cual Nioka se quedó con él un rato. Esto se lo comuniqué a mi prima, mi prima se lo comunicó a mi madre, y mientras la batería del móvil agonizaba, mi madre se tiró seis minutos de rigor agotándola para recomendarme encarecidamente que me fuese de allí cagando leches, sin avisar a Nioka, en previsión de que ella me había tendido algún tipo de trampa. Por supuesto, no la hice ni caso, pero me reventó que se tirase aquellos dichosos seis minutos (siempre es ese tiempo) para insistirme en que me fuera de allí, porque la batería la necesitaba para otras cosas, tuve que gastarme otro euro en cargar la batería mientras esperaba a que viniese Nioka, hasta que por fin me dijo que venía de camino. Salí a su encuentro en la salida de Metro más cercana (no recuerdo el nombre -_-). Yo esperaba que saliese por la boca de dicha estación, cuando al alzar la vista repentinamente, la veo a una decena de metros viniendo hacia mí con paso presto. Quería darle un beso en cada mejilla pero ella se echaba para atrás y me devolvió un pico de esos que solo faltaba que la cámara diese vueltas alrededor de nosotros y el director diese por buena la toma. A continuación nos sentamos en un banco improvisado con la pared de hormigón y piedra de la boca del metro. Allí Nioka, lo primero que hizo, fue hacerme entrega del precioso collar que ella me confeccionó con pelo de elefante y colmillos de lobo de dudosa originalidad que lo llevo puesto como pulsera desde entonces, en mi muñeca derecha, puesto que como collar no me está por poquito. Eso y una foto suya para llevarla en la cartera. Esa no la llevo en la cartera, primero, porque el único lugar visible en el que podía ponerla, es el del DNI y claro, es meramente porque me es más cómodo enseñarlo sin sacarlo cuando pago con tarjeta y cosas así. Pero que sepas, Diosa mía, que la foto la llevo siempre encima.
A continuación, besándonos, puse de manifiesto mi inexperiencia en esos menesteres, aunque irrelevante en cualquier caso. Dichosos nosotros que por fin nos entontrábamos en persona, para darnos todo el cariño que no se puede dar con la webcam puesta o poniendo a Nioka en "mi favorito" para llamarla a un céntimo el minuto. Nioka tenía que ir a casa de su madre para recoger al único, al genuino, al legendario, al inimitable Erik, su hijo, a quien ella estaba cuidando esa tarde. Cuando salió con el niño, asistí a una presentación sin solemnidades de un precioso niño de año y medio a quien había oido llorar o extrañarse por teléfono. Tan solo vi aparecer a Nioka con el carricoche y con su hijo montado en él. Y es que Erik es, sin quererlo, la inocente víctima de una debacle que no va ni siquiera con él. Pero, aparte de que ese problema, ahora está muy apaciguado, apenas pensé en eso cuando tardé un par de segundos en acostumbrar mi vista a tan tierna y tan insólita escena.
A partir de ese momento, pasé a ser testigo presencial de la vida cotidiana de mi Diosa. Ya lo había sido por teléfono, en sus largos trayectos en autobús con el carricoche y el niño, o paseando a la perra. Entre muestra y muestra de cariño, que con el niño delante, no dejaba de resultarme, digamos violento veía como Nioka hacía de reir a su hijo y en mi cabeza, era capaz de ralentizar esa escena, disminuir el ruido ambiental, ponerle música lenta y añadirle mi voz en off diciendo: "Contemplando tal escena, tan tierna, tan cotidiana, tan inocente, tan entrañable... piensas que a lo que no hay derecho es a que eso esté ensombrecido por un problema tan grave como injusto. Ver a Nioka jugando con Erik, a una madre jugando con su hijo y viendo a los dos reirse es tan solo un pequeño paréntesis en una historia que debe y necesita acabar bien y lo hará. <<El tiempo siempre pone las cosas en su sitio y a cada persona en su lugar>>, le repetía mucho a ella. La fe y la perseverancia mueven montañas, pero por sí solas no bastan."
Cuando me preguntó que dónde me iba a alojar finalmente, le dije que al final había venido con menos dinero del justo, y le conté por encima porqué había venido así. Yo tenía pensado dormir a la intemperie, pero claro, a ella le sentaba mazo de mal que no tuviese donde alojarme. Había cometido tantas locuras que por una más no iba a importar, yo por lo menos ya estaba curado de espanto. El tema de dormir a la intemperie, es que iba a hacerlo en Cornellá, que ya de por sí era arriesgado con la "familia" en casa, cuanto más hacerlo en un parque público.
Pero bueno, aun en el autobús incluso llegué a hacer buenas migas con Erik, quien me reía las gracias y todo eso. Toda una delicia de niño.
Llegamos por fin a Cornellá y el plan era tal que Nioka y yo nos separásemos mientras ella se dirigía a casa a dar de cenar al niño, acostarse y estar otro rato con Esteban. Mientras tanto, para hacer tiempo, yo estaría en un ciber messengeando con quien estuviese conectado, al tiempo que aprovecharía para cambiar el autobus de vuelta al sabado, puesto que con 15 € no podía tirarme los tres días.
Pasado no recuerdo cuanto tiempo, porque perdí la noción de lo que llevaba ahí dentro, vino Nioka a buscarme al ciber que por cierto, estaba a solo varias decenas de metros de su casa. Venía con la que entonces era su perra, Lúa, otra preciosidad. Con la excusa de sacarla, nos fuimos a un parque de las inmediaciones, el Can Mercader, de cuyo nombre me enteré a la mañana siguiente.
Allí nos metimos en el recinto habilitado para dejar a los perros sueltos, nos sentamos en un banco mientras la perra jugueteaba a su aire, y nosotros por fin tendríamos un rato para estar a nuestro aire tambien. Allí sentaditos, fue el rato más apoteósico del día. Hablamos de que habían tenido que pasar dos meses (largos en esas circunstancias) para que pudiesemos vernos y por fin teníamos un rato largo que compartir el uno con el otro. No sé quien estaba más en la Gloria de los dos, solo sé que en algun momento de ese rato (Dios, que asco con la mierda de música de Enya que ponen en la megafonía del cole de enfrente de mi casa, prefiero la sirena no me jodas), me llamó mi tío Jose, obviamente, molesto con mi actitud y con ganas de increparme. El volumen estaba alto y Nioka pudo oir lo que decía.
-¿Qué tal con la chica esa?
- Pues bien
- ¿Y con el niño? -Nioka ponía cara de "quien coño se ha creido este", yo hice un gesto de desprecio con la lengua como diciendo "ni caso"-
- Pues bien tambien
- Ah, bueno. ¿Y cuando vuelves?
- Pues el sábado por la noche
- Pues es que la has liado parda macho, he tenido que ir a trabajar yo por tí -él libraba- Que sepas que el domingo tienes que venir a trabajar. ¿Eh?
- Vale, vale
- Venga hasta luego
Menudo chinote tenía encima y con razón. Mis intenciones eran tales que, si no me presentaba al día siguiente de entrar, eso forzaría no seguir en ese trabajo. Ya no era por las ganas sino por devolver las aguas a su cauce. Nioka estaba muy molesta con mi tío. Yo le dije que tenía ganas de increparme y no sabía como, que ni caso. Salvo eso, ya digo, el rato fue apoteósico. Ya de por sí que estoy poco acostumbrado a tener ese grado de "confianza" con las chicas, máxime si tras toda una noche haciendo autostop y pasando sueño y tras todo un día plagado de sustos, aquellas casi dos horas eran la merecida recompensa que ambos nos merecíamos. Y bueno, no digamos los antecedentes de los dos meses anteriores.
Era una jodienda, para mí y un malestar para ella, que yo tuviese que dormir en la calle, 16 cuelgues de Esteban y una hora y cuarenta minutos después. Pero era lo menos grave de todo aquello. Durante 100 minutos, experimenté emociones que no había experimentado antes en mi vida, no al menos en ese grado, y vengo a decir con esto que lo de Patt fue una chiquillada en comparación.
Pero bueno, Nioka se fue a dormir a casa (con Esteban en ese estado, hubiera tenido que estar con él de todos modos) y yo no me arrepentí ni mucho menos de no tener un techo donde dormir, bien es verdad que tuve la Potra de que, mi prima que me insistió encarecidamente en que durmiese bajo techo, cuando me llamó, me pilló de puñetera casualidad en una de estas letrinas en las que tienes que meter 20 céntimos para entrar, así no se oía ni eco, ni ruido ambiente, con lo cual, mi prima se quedó tranquila creyendo que efectivamente iba a dormir al menos en un recinto cerrado.
Llevaba todo el día con poco apetito, así que cuando estuve en la letrina, pese a que me apretaba la tripa, la verdad es que no hice gran cosa. Fue Potra que esa letrina se encontrase DENTRO del parque, porque sino, no tenía donde meterme en centenares de metros a la redonda, y la verdad, era más cómodo aquello que haberme metido en un bar, por ejemplo.
Pero pasando de tan escatológicos detalles, lo cierto es que busqué el lugar menos iluminado de todo el parque para tratar de pasar desapercibido y encontré un banco en el que se respiraba cierta sensación de intimidad, pero maldita sea que a las dos de la mañana, cuando yo ya estaba más muerto que vivo, el puñetero riego no regaba en la dirección correcta y me tocó cambiarme de banco. Horas más tarde, puesto que, maldita sea, me desveló el frío, me volví a cambiar y comprobé que un banco de al lado del mío no estaba mojado. Y me cagué en alguna divinidad, porque de no haberme despertado el riego la primera vez, seguramente hubiese dormido del tirón.
A la mañana siguiente y tras desvelarme tres o cuatro veces más, conforme avanzaba el día, yo iba iniciando Windows y tratando de echarme alguna cabezada más, para terminar de descansar lo que no me dejó el frío. Por fin a las doce, cuando ya era persona, vino a increparme un sarasa con pervertidas intenciones, me deshice de él y compré algo en el supermercado para desayunar, tratando para ello de poder pagar con tarjeta, para sacarle provecho a los 6 € que me quedaban en la cuenta.
Haciendo gala de mi pésimo sentido de la orientación, encontré un ciber abierto en el que conectarme y hacer tiempo a que me llamase Nioka, pues eso hablamos la noche anterior. Una vez allí, veo que se conecta Nioka (además de toda la gente con la que pude hablar) y me dijo que fuese a su casa cagando leches, que estaba nerviosa y no era capaz ni de teclear. Dita sea, y yo no me acordaba de como llegar, me recordó la dirección y yo fui preguntando a la gente como llegar hasta la calle. Pero buscando una de las calles aledañas, dí con la suya y de esta manera tardé menos de lo que pensaba que tardaría. Con las piernas temblorosas, cruzo el portal preguntándome a mí mismo qué coño estaba haciendo, llamo al timbre, Nioka pregunta que quien y yo la respondo. Me abre la puerta y lo primero que pregunto en voz baja es si estaba Esteban en casa, me dice que no y sin terminar de asimilar qué coño estaba pasando, entré. No me lo podía yo de creer. No conforme con las locuras que había hecho en dos días, cometí otra más, la de entrar en casa de Nioka, cuando no pensaba hacerlo bajo ningún concepto.
Aun con mis piernas temblorosas, me cuenta que es que Esteban y ella habían vuelto a discutir, pero no por mi. Por lo visto, esta mañana al despertarse, vio a Esteban de pie husmeando su móvil, como no. Y no vio nada mío, sino un mensaje de Jordi, un amigo suyo. No hizo sino estampar el móvil contra el suelo y dejarlo que ni pa choped, por eso Nioka no me había podido llamar, pero es que además, se le ocurrió la cojonuda idea de arrancar el teléfono fijo de cuajo, con cable incluido. Por suerte, tras discutir y romper el cristal de la puerta del salón, presentarse la poli y llevarse a Esteban con una orden de alejamiento, Nioka aun podía conectarse a internet y contactar conmigo.
Allí estaba, claro está, el niño, jugando en su parque hasta que, maldita la hora en que se me ocurre sacarlo, pues me pedía, extendiendome los brazos, que lo hiciera, al volverle a meter en el parque, el pobre se puso a llorar. Puse el móvil a cargar, Nioka me dejó usar su ducha e incluso me prestó ropa suya que ponerme, la cual tengo a buen recaudo en mi armario
Ahora sí, me pesé en su báscula cuando aun estaba en el baño y al parecer había adelgazado la friolera de 8 kilos en dos días, pues pesaba 66.
Resulta que la madre de Nioka quería ir a verla y ella no quería visitas, dentro de un momento comprenderéis por qué he dicho esto.
Nioka me enseñó fotos que tenía en su ordenador de sí misma, de Erik, de Esteban y ella y similares. Ese rato tambien estuvimos muy acaramelados. Pues bien, el autobús de vuelta lo cogí a las 18:30 de esa misma tarde, puesto que ya hasta la tarde del día siguiente no podía coger ninguno, lo que no me había dado cuenta, y no me la di hasta que no subí al autobús pero eso ahora os lo cuento. Nioka quería acompañarme a la estación, al tiempo que su madre venía en dirección a donde nos encontrábamos. Por suerte, pudo llamarla y decirla que no viniese.
En cualquier caso, yo me quedé en la parra cuando ví que un tío (Nioka me aclaró que era el padre de Esteban) vigilaba a Nioka de cerca para advertirla de que no se fuese, dado que su madre iba de camino hacia su casa. Y yo me preguntaba si ese tío no tenía nada mejor que hacer un sábado por la tarde que venir a joder a la "novia" de su hijo. Incluso nos siguió a ella y a mí hasta la parada. Me costaba comprender que ese tío creyese que estaba obrando bien cuando esa misma mañana, ella había puesto una orden de alejamiento a Esteban. Pudimos montar en el autobús y llegar, pasado el rato, a Barcelona.
Hacía un día soleado, ¿no? Pues por la tarde se puso a llover a cántaros. Entramos primero en un supermercado a comprar, agua, donuts y no recuerdo qué más. Como Nioka no tenía la capota de plástico para proteger al niño de la lluvia, improvisó una con una bolsa de la compra, pero se desataba con mucha facilidad. Pudimos llegar a un bazar chino donde nos dieron una bolsa más grande que, claro, al no ser transparente, el niño se la apartaba para poder ver algo. Empapados, llegamos por fin a la Estación de autobuses del Norte.
No me lo podía yo de creer. Era la primera vez en tres que he ido a tomar por culo de lejos a conocer a una chica (en este caso, a la mejor de todas), que ésta me acompañaba a la estación de autobuses. Aguardamos a que faltase la menor cantidad de tiempo para que el autobús "zarpase" para meterme yo dentro. Nos despedimos con un muerdo que yo aun tengo en la memoria, por lo significativo de las circunstancias. Me subí al autobús y una vez este arrancó y dio marcha atrás para colocarse, Nioka siguió el autobús para decirme adiós con la mano, así como Erik, y tirarme un beso. Aquello no me dejó sino una sensación de apoteósis como nunca en mi vida la había sentido antes. Emprendía la marcha a Madrid con la conciencia bien tranquila. Lo más grave que había hecho, había sido escaparme de casa, pero como eso no es sino una chiquillada, no había derecho a condenarme por ello. Tras dos meses encariñandome de ella, siendo testigo de las putadas de Vfóldemort con impotencia de no poder hacer nada, tras muchos sustos de diversa índole, tras dos semanas de tensiones y de perseverancia por consumar un encuentro que debía hacerse con prontitud, estaba satisfecho y orgulloso de haber cometido la locura de escaparme de casa hasta Barcelona, para consumar lo que sentíamos el uno por el otro. Que la Potra os acompañe. Ciao
PD: En el próximo episodio de "La Odisea": Mi vuelta al Barraco y el recibimiento hostil de mis compañeros de trabajo. Dos meses de peon forestal cortando ramas con la motosierra y ayudando en la extinción de incendios. Mi tío se pone excesivamente paternal. Y si da tiempo, que no creo, de como Bruno me matricula en un instituto que jamás había pisado. Lo dicho, hasta el episodio que viene. Ciao. 14/10/2006 La odisea, 2ª parte: El día DRecién abandonado el trabajo al no pasar satisfactoriamente el periodo de prueba, me tocó pagar la novatada de ser la primera vez que trabajaba de teleoperador. Aunque no obstante creía haber encontrado la horma de mi zapato y pensaba no moverme de eso, o de trabajos de mozo de almacén en el peor de los casos. Pero va mi madre y me propone volver a los estudios. Y yo lo pretendía, pero no tan de repente, osease, en mitad del verano. Era como muy repentino y, sí, tenía tiempo para pensarlo, pero se acumulaban las incertidumbres del tipo "¿Cómo lo compagino con el trabajo, tengo pagos domiciliados, no puedo dejar de trabajar, ¿qué estudio?, no puedo arriesgarme a hacer lo que no quiero hacer por falta de plazas y dar más pasos en falso...". Además, los días, maldita sea, pasaban despacio, ahora que ya tenía los billetes comprados para ir a Barcelona el día 13 de agosto y volver el día 15.
Comenzaba el mes de agosto, y con el, la misma historia de todos los años en esas fechas: todo el mundo se larga y Bruno y yo nos quedamos "aislados" en Rivas, pero como este año, hemos conocido a gente por el barrio, hemos tenido la suerte de saber que en agosto no se iban a ninguna parte. Hablo de Jessica, de Maca y de la gente que a través de ellas hemos ido conociendo. Yo propuse, semanas atrás de quedar un día para ir al Parque de Atracciones. No es por nada, pero la última vez que fui, fue con mi hermano, cuando aun no tenía la edad suficiente para montar en las atracciones para "mayores" y claro, de aquella era la primera vez que cobraba 240 € en el Telepizza (normalmente cobraba menos) y me los fundí ese día en sobornarle para tenerle contento, y encima no montar en casi nada, salvo en el Tornado en el que fingimos que tenía la edad y coló. Repetimos varias veces.
Pues el hecho de ir al Parque de Atracciones por una puñetera vez en mi vida con amigos y con amigas, y siendo ya todos mayorcitos (tiene ya otro saborcillo que a mí me apetecía probar) era casi un acontecimiento, máxime en agosto, mes en el que como ya os he dicho, suele ser más difícil quedar porque medio Madrid se va a Torrevieja.
Mis planes eran quedarme en casa los quince días que, bendita la "suerte", acababan tras volver yo de Barcelona, según lo planeado. Y bueno, conforme se acercaba la fecha, ni Nioka ni yo podíamos ocultar la impaciencia, y se supone que todo iba bien. Pero claro, no caí en la cuenta de que, al quedarme con la perra en casa, el problema añadido era tener con quien dejarla. Y claro, no hay la confianza suficiente para eso con mucha gente. La primera persona que se me ocurrió fue mi prima Bárbara. Ya nos hemos quedado nosotros con su perro en más de una ocasión, pero ya no es eso, a mi prima le encantan los animales, así que por esa parte, no iba a haber problema. Pero si hablamos de que mi prima vive en un pequeño pueblo cerca de Toledo y yo en Rivas Vaciamadrid, yo no tengo carnet de conducir y su novio no disponía de tiempo para venir hasta aquí a recoger a la perra, la comedura de cabeza era cómo llevar a la perra en el transporte público. En el autobús, imposible. En el Metro también, dado que la perra es grande y no la puedo llevar en una jaula. En el Cercanías ponían menos pegas, pero claro, la ÚNICA manera que tenía yo de llegar al Cercanías era recorrer el Metro por narices, solo una parada, pero esa parada me impedía llegar hasta Toledo, donde Chechu, sí me podía recoger.
Mi prima, muy buena ella, me apoyaba e incluso me encubría en mis planes de ver a Nioka pero Chechu que era más sensato y más racional, optó por poner frenos con tal de que nadie cometiese una locura. Pero bueno, si no se hubiese sabido, de acuerdo, pero a la tensión ya existente, se le sumó que va él y se lo cuenta por error a mi tía Marimar. ¡Que miedo! Daos cuenta de que yo para encubrirme a mí mismo, le decía a mi madre cuando hablábamos línea directa El Barraco - Rivas Vaciamadrid, que yo me iba a ir a Cádiz con Bruno y le dije a mi tía, por favor, deja que sea yo quien le diga que no voy a ir a Barcelona (por suerte, ella no sabía nada de cohartadas). Claro, si le llego a decir que sí voy, la noticia corre como la pólvora y mi madre ya hubiese hecho lo que tuviese que hacer para impedir que fuese a Barcelona pues mi tía no pensaba callarse una cosa así y claro yo no era quien para pedirle que no lo dijese.
Pues bien, le dije a mi madre que el viaje a Cádiz lo posponía y con eso, se alivió parte de la tensión. Le hablé yo a Nioka de posponer mi viaje a Barcelona con tal de que mi cohartada fuese verosímil pero claro, de aquella, viviendo aun con Vfóldemort, no había modo de vernos más que cuando él trabajaba de noche y solo podían ser esos tres días de agosto: del viernes 11 al domingo 13.
A eso le sumamos que ya con mi prima no podía contar para ir a dejarle a la perra... Bruno se llegó a ofrecer para sacar a la perra y darle de comer, aunque fuese viniendo desde Arganda. Me cagué en el animal cuantas veces pude, pero claro, qué culpa tendría la pobre.
Eran las llamadas telefónicas lo que más me estresaba, unas cuantas al día, que si con mi prima, que si con mi madre... Que si cohartada va, cohartada viene... Además mi padre y mi tío estaban especialmente insistentes en que este año me fuese a trabajar de peón forestal, como ya os he contado. Acabé cediendo de mala gana una noche en que estando con Bruno y Jessica en el parque Montarco, me llamó mi tío y dada su insistencia, no le valía un "no" por respuesta, no le valía que yo tuviese planes. De hecho, el día de empezar a trabajar, era el día siguiente al del Parque de Atracciones, pero supuestamente no iba a poder ir, porque ESE día ya tendría que estar en el Barraco, para iniciar todo el papeleo. Pero mi madre, que se portó como un campeón, cedió a venir a por mi a las once de la noche de ese mismo día.
Esos días, por otra parte, me agregó una chica de Las Rozas (de Madrid) que se pasó por mi perfil. Viviendo cerca, lo suyo es conocerse en persona, ¿no? Salir a tomar algo y ya está, sin ninguna "mala" intención
De aquella, el ordenador ya hacía días que le costaba arrancar por culpa de la placa base. Lo quise llevar a arreglar, pero con el dinero que tenía en la reserva, no podía permitirme gastármelo en lo que me costaba cambiar dicha placa, máxime con un viaje a Barcelona a pocos días vista. Pues bien, la tarde que por fin quedamos (a las 18:00 en el andén de la línea 6 de Metro de la estación Avenida de América), me enrollé bastante "messengeando" y al final tuve la osadía de meterme en la ducha a las 5 de la tarde. A esa hora me llama mi madre.
Le comento que al día siguiente me voy a ir, tal y como tenía planeado (razón por la que me había quedado en Rivas, oficialmente), que me iba a ir con Bruno, Jessica y Maca al Parque de Atracciones. Pero claro, me dijo mi madre que no, que la perra no podía quedarse sola y yo dije, la dejo pienso y agua para todo el día y la puerta del patio abierta... "Que no, que la perra no puede quedarse sola, además tu padre va a venir a buscarte y patatín patatán...." Seis puñeteros minutos, me tiré con un pie dentro y otro fuera de la ducha escuchando a mi madre sin poder siquiera cortarla, y sabía que me estaba duchando. Además, tenía prisa de por sí y encima que me viniese diciendo que tras casi dos semanas esperando y con toda la tensión acumulada prohibirme ir al Parque de Atracciones cuando a la perra no la pasaba nada por quedarse sola todo el día y yo con mi padre había quedado por la noche, pues como que no la quise hacer ni puñetero caso. Actué de manera inmadura, de acuerdo, pero por algún lado tenía que reventar aquello. Y vaya si reventó. De la rabia que tenía, nada más colgar el teléfono mi madre, estampé el móvil contra el suelo, de tal manera que en un primer momento y nada más volver a montar lo que quedaba (solo se rompió el plástico que protegía la pantalla, las demás piezas aparecieron esparcidas por todo el baño pero intactas) el móvil no daba señales de vida. "Vísteme despacio que tengo prisa", pensé. No conforme con el móvil, terminé de descargar mi rabia a puñetazos con la puerta (con el lateral del puño para no causarme daños a mí ni a la puerta). Pues bien, me acerco al Rivas Centro y una vez ahí a un distribuidor de Movistar, con tal de tener un móvil nuevo de la manera más barata posible canjeando mis puntos. Fíjate tú qué incompetencia que si es urgente cambiar el móvil porque el mío lo tengo estropeado, me toca llamar desde una cabina para que me den un código que de otra manera no podría obtener dado que no puedo recibirlo en el mío propio al no poder recibir mensajes de texto y en el distribuidor no pueden hacer nada. Y en cualquier caso, la gente que trabaja en esos distribuidores no es por nada y ya lo digo, están todo el puñetero día tocándose el pototo con las dos manos o los cojones, según proceda.
Pero no os lo perdáis, que tras dejarme toda la chatarra en el intento, me dicen que "hay una incidencia en las aplicaciones que ya están atendiendo" y que bla bla bla... Como si no supiese cómo trabajan los teleoperadores de Movistar... Suerte que no era por dinero. Al final opté por ir al "The phone house" y preguntar por el móvil libre más barato de toda la tienda. Damas y Caballeros, con todos ustedes, el "Tochorola" C139, con pantalla a color (de adorno), vibración, batería de Ion Lítio, memoria interna para 100 contactos en la agenda, llamadas, mensajes SMS, tonos grillofónicos y lo más importante de todo: el teclado retroiluminado en azul. Mira que no habrá móviles con más prestaciones y el teclado se ilumina en naranja, en rojo, en blanco, pero en azul que a mí en tiempos me hacía ilusión... Nada. En fin, "arrebuscando" en los mensajes que por suerte se almacenaban en la SIM, pues los contactos los había ido almacenando en la memoria del otro móvil supuestamente fallecido, dí con uno de Bego y así, en el peor de los casos podía decirle que tardaría en llegar. A las 18:10 y con la lengua fuera, me encuentro a Bego y Aroa. Lo que sucediera después no merece mi mención, pero lo digo, puesto que hacía tiempo que no me aburría tanto. Imaginaos daros un paseito que flipas desde la parada de Metro de Campo de las Naciones, donde el Ifema, pues cruzando la M-40 por arriba, más un trayecto que en coche es corto, pero andando, en pleno mes de agosto y por la tarde... No era por el calor, sino por la sed. Y encima en cuesta arriba casi todo el rato. Ibamos con un tal Bruno (nada que ver con el que ya conocéis) que no paraba de hablar de los puñeteros entresijos de todo aquello que rodea a la indiosincrasia del Real Madrid, puesto que ese tío trabajaba en el Bernabéu haciendo nosequé y como el tío parece ser que no entiende de vergüenza ni propia ni ajena, no le importa echarle morro y acercarse a todo Cristo. De esta manera, el tío conocía a diez o doce mil personas a sueldo del dichoso Real Madrid entre canteranos, empleados e incluso jugadores del equipo oficial. Vamos recorriendo los campos donde entrenaban los distintos equipos para ¡ya me acuerdo! ver los entrenamientos del Castilla ¿F.C?, filial del Real Madrid, claro. Yo, además de no saber quien era nadie (ni falta que me hacía) estaba ahí observando como las otras perdían las bragas por cuatro chavalotes guapos de esos que son famosos en la cocina de su casa, ni siquiera showman o gente con carisma con quien se pueda tener una conversación, simplemente, guapos y con algo de pasta, eso sí.
Después, vino lo peor, esperar a que, a su ritmo, fuesen saliendo en coche para hacerse fotos con ellos. Dos horas contemplando aquel lamentable espectáculo, sin gustarme el fútbol y sin ni siquiera ver a famosos era como poner cara de dibujo manga y querer marcharse cuanto antes a casa.
¡Ah! Se me olvidaba. Cuando me compré el "flamante" Tochorola, me obsequiaron, dada una oferta puntual, con una tarjeta de Amena, es decir con un número nuevo, y eso me hizo conservar la fe en que mis padres quizá no se presentaran al día siguiente a buscarme, pues tenía la firme intención de estar ilocalizable todo el puñetero día, gracias a ese número, que de hecho ahora ni lo utilizo.
Bien, al día siguiente, ya llamé a Bruno, Maca y Jessica con ese número nuevo. A trancas y barrancas llegamos al Parque de Atracciones, una hora después de lo esperado, puesto que Jessica se nos unió a última hora, hasta entonces no estaba segura de si iba a venir.
Maca tenía el antojo de montar en todas las atracciones acuáticas y encima con insistencia y es que Jessica había ido al Parque el mes anterior. Ah, Jessica, vino con el novio de improviso, sin decirnos nada a nadie. Y nada, sobra decir que nos lo pasamos de miedo. El abismo, por ejemplo, nos encantó, lástima de cola para montar, pero a última hora de la tarde, repetimos.
Bruno tambien estaba esos días solo en casa pues sus padres se habian ido a pasar unos días a la casa de que tienen en un pequeño pueblo de Segovia, así que esperaos un momento, que enseguida me refiero a eso. Ese día, el que Bruno y yo llamamos el día D, por lo extraño de las circunstancias, pese a que nos lo pasamos bien, pasó de todo. Lo primero es que, con razón, Maca se tiró todo el día mosqueada con Jessica y es que esta última actúa según le da la vena, me explico. Cuando está en plan maja y cercana, es un gusto estar con ella, pero cuando le da por estar en su nube, hace cosas tales como no avisar de lo que va a hacer hasta última hora, ir a su bola (como no), cambiarte de tema cuando hablas con ella, o saltarte con preguntas sobre asuntos obvios p.ej: "Esta tarde me voy de compras" y ella contesta "¿Ah, sí? ¿Y te hace ilusión?" Y lo que tiene más delito es que no lo hace por joder sino porque no ha prestado ni pizca de atención a lo que le has dicho. Pero bueno, ya todos la conocemos y sabemos cómo es.
Volviendo a lo de Bruno, dí que este, pues para tener al corriente a sus padres de lo que hacía y dejaba de hacer, les iba llamando, y estos, en plan cabrón, le preguntan:
- ¿Qué tal tienes la casa?
- Bueno, pues me he dejado algún plato sin fregar y...
- Verás, ya nos vas a joder las vacaciones, verás como nos toca volvernos antes, seguro que tienes la casa hecha mierda y nos toca limpiarla...
Pero es que a cada intento de arreglarlo, sus padres se cabrean más y el pobre ya estaba con un mosqueo encima que flipas. Le daba remordimiento quedarse en el Parque por si sus padres volvían y veían la casa empantanada y por otra parte, le sabía mal marcharse.
Finalmente, optó por irse no sin cagarse en Dios y en demás divinidades.
El resto nos lo seguimos pasando bien pero no paramos de acordarnos de Bruno. De hecho llegó a casa, no había nadie, llamó a sus padres y es que estos estaban echándose la siesta. Maldita la rabia que nos dio a todos.
Esa noche, Maca creía que era la de más estrellas fugaces del año y nos propuso a todos irnos a verla al Cerro del Telégrafo y bien, tras repetir en el Abismo y en unas pocas atracciones más, nos volvimos a Rivas. Maca estaba harta porque al tiempo que teníamos prisa, pues ella tenía cosas que hacer, Jessy y su novio, se tomaban su tiempo en la caminata hacia el metro.
Como teníamos que pasar por casa de Jessy a recoger unas cosas y la casa de Jessy pilla cerca de la mía, al entrar en el párking, lo primero que identifiqué fue nuestro coche aparcado, ya me entró remordimiento de conciencia. No obstante, entré en casa, había luces encendidas, señal de que alguien habia pasado por allí hace pocos minutos, pero como yo pretendía aprovechar lo de las estrellas fugaces para no aparecer por casa, al no ver a nadie dentro, cogí ropa de manga larga y salí como alma que se lleva el diablo.
Después nos llevaron en el coche de un amigo a casa de Maca. Allí, con todo el remordimiento de conciencia, puse a cargar el móvil y le puse asímismo, la SIM de Movistar, la de mi número de siempre. Tenía unas pocas llamadas perdidas, me llama mi madre, me pregunta que donde estoy, le digo que llegando a Rivas (para disimular) y me dice que me está esperando mi padre en casa, que no tarde. A continuación me llama mi padre para decirme lo mismo. No podía hacerle la putada de no presentarme, así que, Maca y Juan Carlos me acompañaron hasta la parada del autobús (me encanta que el pueblo sea lo suficientemente grande como para que lo recorran varias lineas de autobuses, igualito que Pelayos...) y allí, llego a casa. Me preparo un macuto con ropa pensando en que me iba a tirar mínimo hasta finales de agosto en El Barraco, dita sea, tenía que acabar todo así. Pero lo peor es que ya no merecía la pena cabrearse. Había sido mucha tensión acumulada, mucho precipitarse los hechos pero no me quedaba más cojones que aceptar que ya no iba a ver a Nioka, que ya no iba a ver a mis amigos mínimo hasta que los estudiantes acabasen las vacaciones. No me quedaba más narices que tranquilizarme.
Al llegar, mi abuela aun nos esperaba despierta, pues la pobre no es capaz de dormir tranquila si tiene que estar pendiente de cualquier cosa. Cenamos lo que tenía por allí y, sin más, dejé mis trastos en la que iba a ser mi habitación durante las próximas semanas y con toda la tranquilidad del mundo, me resigné a aceptar que ya no tenía más perseverancia que echarle.
Al día siguiente, empezamos a trabajar, y yo tenía la mente despejada, según mis compañeros que cortaban las ramas bajas de los árboles y los piornos, dijeron que lo estaba haciendo bien, que iba a buen ritmo recogiendo rastrojos y matorrales cortados con la horca. A mediodía llamé a Bruno, le conté todo el percal y lo primero, no se lo creía, lo segundo, me notaba pasmosamente tranquilo. Yo ya le dije que no quedaba nada por hacer, bastante tensión había aguantado ya como para encima cometer locuras de mayor envergadura.
A la tarde, me llama Nioka (se entiende por eso que me hace un cuelgue y la llamo yo). Me pregunta que qué tal todo y antes de contarle nada me dice ella en tono de desilusión:
- No vas a venir
- He hecho todo lo posible, cielo. Pero al final me ha tocado venir al Barraco, pensaba que no estando localizable todo el día, a lo mejor me libraba, pero mi padre vino aposta a por mi y no podía hacerle ese feo
- Jope, con la ilu que me hacía que vinieras. Hoy he tenido un mal día y bueno, me apetecía que nos viésemos....
Tras casi 20 minutos hablando, Nioka aceptó de mala gana que no fuese a verla. Me cagué en más divinidades que Bruno a lo que, a continuación le llamé para contárselo. Era lo peor que me podía pasar. Primero, dos semanas tenso, luego acepto la realidad como me viene y luego Nioka se desmorona porque no puedo ir a verla.
Bruno, en una ocasión, le ofrecieron dar un concierto en Castellón con una orquesta local, pero todo esto sin antelación, sin haber ensayado la obra (él toca la viola para quien no lo sepa). No sé si era para estar tres días, una semana... No lo recuerdo. Pero a Bruno, en aquella ocasión le bastó ver el ambiente, to Dios fumando porros en la habitación en la que se alojaban. Todos eran de la zona, todos hablaban en valenciano y pasaban de él. Viniendo a las tantas de la mañana cuando se supone que si tienes que despertarte pronto para ensayar, no te puedes permitir esos lujos. Él durmiendo de mala manera en un colchón en el suelo... Al día siguiente, se quedó el último en la habitación a drede para largarse cuando menos testigos hubiera. Y vengo a comentar esto porque Bruno me lo expuso como ejemplo para proponerme una locura:
- Huye, no te quedes ahí, nadie te ha obligado a trabajar de retén forestal. No tienes porque estar ahí si no quieres...
Empecé a plantearme en serio esa posibilidad, veamos. El Barraco está a 26 km de Ávila, Ávila es capital de provincia, con lo cual, tendrá buena comunicación en transporte público con otras capitales como por ejemplo, Madrid. El billete de autobús de ida estaba comprado con fecha del día siguiente a las seis y media de la mañana. Con lo cual, si conseguía llegar a Madrid a esa hora, Barcelona ya estaba a un paso.
Le pregunté a mis compañeros que qué tal comunicación tenía El Barraco con Ávila en transporte público. Era obvio que a esas horas, no habría ni autobuses, pero era por considerar esa posibilidad.
La otra opción era hacer autostop hasta Ávila, y luego allí, todo sería más fácil. Se lo comenté a Bruno por mensaje corto y su contestación fue: "Háblalo con tus padres y sino, hazlo igual, pero a mí me parece que tienes un par de cojones" El paso siguiente, era mentalizarme de la locura que ya iba a cometer con inminencia y lo hice según me duchaba. Bases para tener la conciencia tranquila, no poner en duda los riesgos, no pensar en ellos, pensar en que la meta (ver a Nioka) era lo que me motivaba. Pensar en que lo iba a hacer sí o sí. Pensar en que, si lo conseguía, las broncas a posteriori eran lo que menos importaban. Eso sí, prefería que mis padres se preocupasen a que se cabreasen de buenas a primeras, así que como tenía a media familia en el Barraco y to Dios sabía que quería ir a Barcelona, y se oponían porque consideraban que me exponía a un riesgo tochísimo e innecesario por culpa de Vfóldemort quien ya me había increpado telefónicamente en varias ocasiones, e incluso me dejó mensajes en el contestador de mi casa, por lo que mis padres acabaron, involuntariamente involucrados. Ah, cabe añadir que mi madre y Nioka ya estuvieron hablando largo y tendido por teléfono en un par de ocasiones, así que se caían bien la una a la otra y de hecho eso a mí me tranquilizó bastante porque mi madre es educadora social, y al tiempo que mi madre y Nioka hacían buenas migas, mi madre le daba consejos de como sobrellevar la situación en la que se encontraba.
Bien, no nos vayamos por las ramas. Para no cabrear a nadie, aunque se acabasen enterando después, para mitigar posibles efectos del cabreo, lo primero era no dejar pistas de donde me iba a ir, para que la preocupación y el cabreo se solapasen y de esta manera, las posibles consecuencias a mi vuelta no fuesen tan graves. Me jodía por mi abuela, pues era quien menos se merecía sufrir, pero no podía dejar notas. Lo siguiente, era a ver como coño cerraba yo la puerta de casa sin irme con la llave, pues mi abuela, para dormir siempre cierra con llave desde dentro.
Hasta tal punto me había mentalizado ya, que tras ir a saludar a la otra parte de la familia, a casa de mis abuelos maternos, me dijeron que dejase a la perra en casa de mi abuela Milagros, pues ahí es donde duerme siempre que vamos al pueblo. Al ir a por la perra, van y me dicen. "Bueno, pues a ver qué tal se te da mañana ¿no?" Y yo, inmerso en mis pensamientos pensé "¿Mañana? ¡Ah, sí" Y contesté disimulando lo que pensaba, vamos, sin dar señas aparantes de lo que se estaba cociendo en mi cabeza.
Una vez habiendo cenado y hecho todo el paripé, cogí la mariconera, el cargador del móvil y poco más. A Nioka ya la habia dicho por mensaje corto tambien que diese por seguro que iba a ir a verla, pero claro, supongo que no se lo terminaría de creer.
Salgo de casa de mi abuela, cierro y cuelo la llave por debajo de la puerta del garaje, recorriendo calles paralelas a la principal para evitar que nadie conocido pudiese verme, salí del pueblo y una vez me adentré en la carretera del puerto de montaña, saqué el móvil con mi número de Amena, con la obvia intención de que no me localizase nadie que yo no quisiera. Lo siguiente fue llamar a Bruno a quien, durante las tres horas siguientes iría poniendo al corriente de lo que me pasase. Que la Potra os acompañe. Ciao 09/10/2006 La odisea. Primera parte.Por fin, han tenido que pasar casi dos meses, y no solo porque haya estado fuera de casa, sino porque me ha costado 170 € del ala arreglar el ordenador. Dinero del que no disponía sin un trabajo. Mi tío me lo ponía a huevo yéndome de peon forestal con él, y no sería el primer año que me lo ofrece. Y a mí me atraía la idea, de no ser porque me pillaba a tomar por culo de casa. Hasta ahora me escudaba en que mi madre, muy sobreprotectora ella
Este año, no sé si mi padre o mi tío, o ambos, estaban especialmente insistentes en que este año sí trabajase de peón forestal. Lo cierto es que, como ya os adelantaba hace casi un mes, casi abandono el diario virtual, en pro del papel, entre otras cosas, porque podía poner en entredicho la privacidad y la intimidad de mis amigos si daba demasiados detalles, pero a estas alturas, ya han pasado las turbulencias, al menos por mi parte, y ya no hay nadie a quien poner en evidencia.
Aviso, es tal la cantidad de cosas que os tengo que contar a los dos o tres internautas que no seáis siquiera conocidos míos y que leáis mi blog, que esta vez no escribiré todo del tirón, sino que contaré mi "odisea" por episodios, para no hacer tan pesada la lectura, ni para tirarme yo tanto tiempo delante del ordenador.
Este año 2006 que, por suerte, debo añadir, está poniendo el listón mucho más alto el listón que 2004, tras lo de Asturias, que fue de lo último de lo que he informado en el blog en detalle, han sucedido muchas más cosas.
Lo último que sabéis es que sentía admiración por una chica de Barcelona, que lo estaba pasando mal y a quien quería ayudar. Como os podéis imaginar, todo lo que podía contar, ponía en evidencia la privacidad de esta chica, porque, poco más tenía que contar, salvo cosas "irrelevantes" relacionadas con los trabajos. Por suerte, tengo el consentimiento de "mi Diosa", Nioka, para hablar de lo sucedido, más que nada, porque tras haber sucedido, ya no hay nada que ocultar o que poner en evidencia...
Tras pasárseme el cabreo con Patt, pasarían alrededor de un par de meses sin que sucediese nada de importancia. Tendría que hacer memoria y no me apetece. Es como cuando preguntaron a la gente, tras el 11-S de qué acontecimientos importantes se acordaban que hubiesen sucedido antes y parece que aquello hubiese borrado la memoria reciente colectiva, pues en mi caso, lo acaecido de junio para acá, no tiene precedentes en mi vida. Vuelvo y repito, tras pasárseme el cabreo con Patt, comprobé que, tras 10 años sin "sacar el coche del garaje" (eso ya pasó a la historia), un paseito por Asturias, me había venido de miedo para despertar mi apetito sexual masculino, o dicho simple y llanamente, me entró un calentón de huevos que flipas. Mis ganas de recuperar el tiempo perdido, daban miedo, hasta que un buen día, una chica que se hace llamar Nioka, me deja un comentario en mi espacio, direccion de messenger incluida. La contesto al comentario, la agrego y tuvieron que pasar tres días antes de que mantuvieramos nuestra primera conversación por el ordenata. Y claro, qué es lo que le da por pensar a uno en situaciones así, que al ser una internauta, no debe generar espectativas y de hecho no pensaba tomarme la relación en serio, ni esa, ni ninguna relación a distancia que tuviese lugar a partir de entonces.
Pero siempre que pienso o digo algo así, sucede algo que hace que cambie de parecer. Tras dejarme el comentario Nioka, al pasarme por su espacio a contestarla, leí lo que tiene escrito y me llamó la atención que los textos son de esos de los que can dirigidos a alguien concreto, suelen ser textos muy íntimos. Pero a diferencia de la extensa mayoría de los textos de esa índole, esos no eran muy difíciles de descifrar.
Enseguida, la que poco después pasaría a ser "mi Diosa" por méritos propios, me contó lo que se escondía tras esos textos aparentemente inocentes, y de muy buena factura, cabe añadir. Y es que trataba que su, por aquel entonces, "novio" (con matices), se diese por aludido pues llevaba tiempo sin ser atento con ella, sin ejercer el rol de pareja, sin ser todo lo cariñoso que cabe esperar o que ella demandaba. Pero claro, para ello, había que conocer el contexto en el que se desarrollaba esa situación. Él y ella vivían con el hijo que tenían juntos en una piso de alquiler, en un pueblo cercano a Barcelona. A eso sumémosle que Nioka tiene los amigos y los familiares, repartidos a partes desiguales entre Santurce (Bilbao) y Barcelona. El primer motivo por el que una chica así merecía mi admiración es por tener la acojonante entereza de afrontar una situación así casi sin ayuda. Me refiero a que ella solo seguía con... ¿lo puedo decir? Esteban porque tenían una preciosidad de niño a quien criar, cuidar y mantener. Y porque supone una odisea para cualquier madre joven encontrar un trabajo que le permita, a la vez, poder pasar unas horas al día con su hijo, necesarias por otra parte cuando el niño tiene poco más de un año y que dicho trabajo le permita tener independencia económica para costearse una vivienda y sus consiguientes gastos, al tiempo que no descuidase sus obligaciones con su hijo.
A mí se me hacía difícil de creer que una "Diosa" con 23 años, pudiendo comerse el mundo, pudiendo liarla gorda, no ejerciese el poder que como "Diosa" le corresponde. Me refiero a que a una chica como ella, se le podría perdonar, si la tuviese, la falta de modestia, dada su belleza y su dilatada experiencia como persona. Pero para mitificarla más aun si cabe, aparte de ser la madre más tenaz que conozco, no mira a los demás por encima de los hombros, pudiendo permitirse ese derecho, lo que la convierte en la más Diosa y en la mas humana de todas a la vez.
Esteban sabía de sobra que Nioka ya no sentía lo mismo por él que antes, y sabía que la convivencia entre ambos, se convertía en algo forzosamente rutinario relegado a asumir las obligaciones mútuas con el niño. Pero algo que se negaba a aceptar es que a ella le gustase otra persona y que esa otra persona le correspondiese. Aunque mientras fuese fácil hablar por el messenger o por el móvil a espaldas del sujeto... La cosa, aunque con el miedo como telón de fondo, iba bien.
En casos así, la desconfianza entre ambos, no está justificada. Se supone que si no hay sentimientos de por medio, no hay cuernos que poner. Pero aun sin estar justificado, este chico la tenía tortuosamente controlada y claro, los riesgos, están por tanto, insidiosamente presentes.
A mi lo que me asustaba de mí mismo es que ese riesgo no sirviese sino para sumarle morbo al asunto, con lo racional que he sido yo para eso por Dios... Eso de sacar ella a pasear a la perra y hacerme un cuelgue, o conectarse cuando "Vfóldemort" se iba a trabajar era como "no hay moros en la costa, ya podemos hablar..."
Lo bueno que tiene el messenger, por suerte o por desgracia que es más fácil entablar conversaciones. Me refiero a que no te ves tan forzado a sacar temas absurdos de conversación cuando no los hay, en internet vale cualquiera. Por suerte o por desgracia, insisto. Y con ese pretexto, nuestrtas conversaciones, memorables, como no, duraban hasta las tantas. Lo siguiente era pasarse canciones, fotos, poner la webcam, el micrófono... (micrófono lo tenemos ambos, webcam solo yo)
El primer mes, hablo de junio, todo iba sosteniblemente bien. Imaginaos el crescendo emocional. Las turbulencias, y gordas, llegaron en julio, pero antes, gracias a las páginas de búsqueda de empleo, me salió uno de teleoperador de "Vomistar", en Méndez Álvaro, relativamente cerca de casa. Y era ese trabajo el que me daba la cercana esperanza de que Nioka y yo nos viesemos en persona, solo que la molesta falta de antelación con los horarios hacía dificilísimo planificarlo con tiempo. El tema era que ese crescendo emocional debía consumarse cuanto antes.
Bueno, quepa destacar entre quienes tambien seáis oyentes de Hemisferia, (el podcast que hacemos Bruno y yo y que pretendemos resucitar en breve, ahora que ya tengo el ordenador arreglado y ya no hace tanto calor para que a Bruno le dé pereza desplazarse hasta Rivas) que a Nioka le dediqué, se puede decir, por entero, el programa nº 7, al que yo mismo llamé "Kiss Fm compilation" para justificar de algún modo tal derroche de ternura.
Teniendo ambos móvil con cámara de fotos y mensajería multimedia, siempre que era posible, las fotos corrían como la pólvora. Y aquí nuestro "colega", Vfóldemort, que lo suyo era y es egoismo, se dedicaba a husmear en el movil de Nioka. Así dio con el que yo llamo el mensaje de la discordia: una foto muy sugerente, acompañada de un texto muy sugerente, que ella me había mandado hacía un par de semanas. El resto, os lo podéis imaginar, lo digo porque me es incómodo rememorar aquello y mucho más, dar detalles de lo sucedido. Solo deciros que Nioka y yo pasamos mucho miedo, pero que finalmente supimos reaccionar con templanza. Sobre todo ella. Pasado ese pequeño susto, solo cabía hablar más a escondidas aun. Pero en sucesivas discusiones (incluso con denuncias de por medio) Nioka llegó a verse por culpa de ese indeseable, cuasi incomunicada y sobreviviendo con menos de lo justo. Ya no convivían juntos, pero él se encargó de sitiarla, de hacerle la vida imposible con tal de tener la última palabra, y todo por un rencor injustificado y acérrimo.
Mientras tanto, en el trabajo, salvando el cojonudo ambiente que había, lo demás eran molestas incertidumbres, pues sin cobrar no podía comprar los billetes para ir a verla. Y sin saber horarios no podía saber para qué fecha podría ir a verla.
Por desgracia, no me acuerdo de los pormenores de todo eso. Sí puedo decir que dejé constancia en el diario de papel. Como con Nioka, también por desgracia, el pan nuestro de cada día era el toma y daca con ese indeseable, creo que casi podemos pasar a lo fuerte. Pero para que no se os haga pesado leerlo ni a mi escribirlo, os dejo ya esto publicado, y la siguiente entrada me pongo ya a escribirla, y según disponga de tiempo o no, la guardo como borrador o la publico también. De momento, aquí os dejo la primera parte, para que vayáis leyendo y poniendoos al día. Ya os adelanto que el próximo episodio, se centra en lo guapo, en el meollo de la cuestión. Un adelanto, me echan del trabajo y tengo que esperar a cobrar la liquidacion para comprar el billete a Barcelona, puesto que ya no había impedimentos de fechas. Comienza agosto, y con él aumentan las turbulencias, mis padres se van al Barraco 15 días. Yo me quedo en casa ese tiempo puesto que quería quedar con los amigos. Me jodía no ver a mis abuelos, pero, según yo tenía planeado, iba a ser el único mes de agosto en muchos años que tuviese con quien quedar, lo siguiente, en el próximo episodio de la Odisea. Que la Potra os acompañe. Ciao
PD: Quepa aclarar, respecto a mi última entrada seria, Santurtzi que tenía que ver, en pleno follón de Nioka con Vfóldemort, era tal la cantidad de injusticias de las que estaba siendo testigo, que quería actuar en consecuencia y a lo bestia. No es mi guerra, pero como bien sabéis, me hierve la sangre de ver como mis amigos lo puedan pasar mal por mi posible pasividad. Lo dicho. Hasta el próximo episodio. 12/06/2006 En suspenseAun no me ha llegado el correo de cada lunes de los de infojobs, yo que pretendía sentarme a apuntarme a 10 o 12 ofertas de trabajo... No he visto a muchos de mis ciberamigos este fin de semana, puesto que no he estado en casa. El viernes, mientra dormía la siesta en casa, me llamaron de la ETT para decirme que ya no hacía falta que fuese el lunes a trabajar, que me habían despedido, encontrándome aun en período de prueba. El hecho de durar en ese trabajo, era un débil equilibrio entre lo bien remunerado que estaba y su cercanía con mi casa, con lo muermo que resulta hacer tareas sencillas, repetitivas, y de ritmo más lento que una cadena de montaje, a mí los trabajos, no han de darme tiempo a que piense, porque si eso sucede, mal vamos.
Siempre que he estado en el Barraco, tengo cosas interesantes que contar. Bueno, lo cierto es que han sucedido cosillas en este mes que llevaba sin postear.
Muchas de las cosas tienen que ver con lo cotidiano, con lo que me sucede con mis amigos y mis ciberamigos. Como por ejemplo, Ainara y yo estamos deseando que el verano se nos pase volando (yo por lo menos voy a estar ocupado) porque, si puedo, mi intención es volver primero a Asturias, con la intención de marcharme feliz de allí y luego, después de que ella se tire, como cada verano, mes y medio pululando por la península con sus padres, pues en septiembre ya no, en octubre, me marcho a Lasarte-Oria un fin de semana a conocer en persona a una ciberamiga más, y aun me quedan por conocer en persona a Saray, que se lo debo del verano pasado, y a Ana, de Antequera.
Por otra parte, la semana pasada, si juntamos que el trabajo era un muermo con que la mayoría de mis amigos, sobre todo chicas, están tod@s de exámenes, pues estaba yo como que apático. Pero el viernes, (el único momento del fin de semana que he estado conectado como la Potra manda), Jessica tuvo palabras para mí en su blog y la verdad es que eso, dada la situación anímica en la que me encontraba (y gracias a lo cual solo duró un par de días), pues me llegó mucho, me levantó la moral, me empezó a animar esa tarde, porque no sería lo único que sucediera. Hace poco, Nioka (su seudónimo) me dejó un comentario en mi espacio, junto con su dirección de hotmail y la conversación que tuvimos por el messenger también el viernes, fue muy reconfortante, todo un soplo de aire fresco.
Dos días antes, el 6-6-06, tuve la pequeña osadía de llamar por teléfono fijo a una amiga de toda la vida a quien llevaba dos años sin ver por culpa de viejas rencillas con sus padres, os explico. En el verano de los 121 días, (en el del 2001 para más señas, yo lo llamo así por la cantidad de días que estuvimos viviendo en casa de mi tío, por culpa de las inmobiliarias, cuando íbamos a mudarnos a Rivas), su madre tenía una tienda de lencería que pillaba cerca de donde vivíamos con mi tío, así que la fuimos a visitar (mi madre y la suya son amigas desde el instituto). De aquella, aun jugaba al pilla pilla con mi amiga, y bueno, por desidia, tuvieron que pasar tres años antes de que mis padres y los suyos se volviesen a echar de menos, vez en la que los invitamos a comer a casa y en esa ocasión, veo pasar por la puerta a una chica radiante que resultó ser mi amiga bastante más crecidita, bendita la hora en que, tras comer y todo el rollo, llamó Bruno para quedar conmigo, le conté el percal, y los padres de mi amiga accedieron a que se viniera con nosotros, aquello dio pie a que quedásemos un montón de veces en Vallecas, a hurtadillas, ante la reticencia de sus padres a que nos viésemos. Bruno también se vino muchas de esas veces. Hablo del año 2004, aquel que sentó precedentes porque viví una segunda adolescencia quedando mucho con los amigos para ir al Salón del Automóvil, a Peñalara, porque la escuela taller aun era excitante, porque Bruno y yo quedamos con esta amiga, y porque ganaba dinero haciendo lo que me gustaba y nadie me pedía cuentas de él. Pues bien, ese año que hasta el momento, venía siendo el más intenso de cuantos había vivido en mi vida, se descalabró en el mes de agosto. Hasta entonces, seguía estando ocupado, quedando con la gente, divirtiéndome en la Escuela Taller, y claro, fue cuando yo me compré una cámara digital, la que ahora tengo, porque, un año tan rico en estímulos emocionales como ese, debía ser inmortalizado en forma de instantáneas y vídeos puntuales. Y mi plan era, tras apuntarme a una excursión para ir al Festival Mundial de la Juventud de ese año que iba a tener lugar en el programa de actividades del Forum de las Culturas en Barcelona, al volver, pues mis padres se iban a Cádiz a pasar unos días. Mis intenciones eran quedar con to Dios, pero claro yo no contaba con que to Dios se iba a Torrevieja, y en Madrid solo quedaban Bruno, estudiando para la selectividad, y Miguel, ilocalizable, porque tenía el móvil jodido y al no tener ADSL y estar todo el puto día conectado a internet, que no al messenger, pues al fijo tampoco respondía. Eso además de que, en julio, la amiga de la que os hablo y yo quedamos por última vez, porque nos pilló su madre, así que imaginaos mi cabreo, yo solo en casa y sin poder quedar con nadie... Yo he dejado pasar el tiempo a ver si esas rencillas se iban olvidando, y el día en que me decidí a llamarla, al fijo, con dos cojones, tuve la Potra de que me lo cogiera ella, y pese a que su madre estaba poniendo la antena, se limitó a preguntar que en qué trabajaba, así que dentro de unas... dos semanas (ya ha pasado una), Bruno, la chica y yo (ya daré nombres cuando tenga el consentimiento oportuno), nos reencontraremos de nuevo y espero que esta vez sea para que no nos pasemos otra larga temporada sin vernos, amen.
Dicho esto, me dispongo a ir al que hasta el viernes era mi trabajo, a que me firmen el parte de horas de la ETT, para luego presentarlo en la misma, cobrar el dinero ya el mes que viene, y nada, esperar a que me llegue el correo de Infojobs, que digo yo que me llegará a lo largo de la mañana. Por lo demás, no puedo sino corroborar que tengo amigos que saben hacerme sentir arropado, y gracias a ellos, los bajones ya no me duran una mierda, de hecho, siempre que me preguntan qué tal estoy, estoy de lujo.
Quizá el único borrón es que vengo gastando mucho en móvil últimamente, pero pretendo controlarme no sin antes sacarle provecho a este despilfarro, como gracias a eso, he ido acumulando puntos de Vomistar, pues quiero gastarmelos en un nokia medio guapo ya con su bluetooth, con su cámara de fotos de calidad decente, con su MP3, con su grabación de vídeo, con su puerto para tarjetas de memoria y con su sistema operativo Symbian. Pero espero que una vez tenga un móvil guapo, eso, y lo bien arropado que estoy, me sirva para controlarme en los meses siguientes.
Nada más por hoy. Que la Potra os acompañe. Ciao. 06/05/2006 Así seaPor poco no consigo escribir en el diario en una tarde de sábado, menos mal que he engatusado a mi hermano para que se vaya a jugar al Gran Turismo. Las cosas se presentan alentadoras si contamos con que estamos a mediados de mayo, no han venido ninguno de los 8 camiones que quedan para que acabe el proyecto Proteo. Recordemos que yo en mi trabajo estoy por obra y servicio, y esos ocho camiones son los que a mi me quedan de trabajo, junto a la mayoría de mis compañeros. Y es de suponer que si hay suerte y tardan una semana más en venir... una buena parte de los camiones, yo habré estado los primeros tres meses seguidos de mi vida en un trabajo a jornada completa, a excepción de la Escuela Taller. De ser así, a la hora de ir al paro, puedo asegurarme de que con mis tres últimas nóminas y el certificado de empresa correspondiente, podré cobrar el paro, sin mayor papeleo que ese. A los internautas aun no os he contado mis planes... Es decir, sí os he adelantado vía móvil lo que ha sucedido, pero faltan los pormenores, lo que sucedía alrededor de eso... Venía yo pensando desde hace días, casi semanas, que, si por mis curros fuera, jamás conseguiría ahorrar para mis descomunales planes de estudios. Varias son las razones: que si no estoy especializado en algo en lo que haya mucha demanda en el mercado laboral, no tengo un rosco que comerme, a no ser que tuviese carnet de conducir. Pero aun así, como dice Javi, un compañero del trabajo, los contratos fijos ya no existen y, en mi caso, los trabajos estables, tampoco. Si estuviese desanimado, diría que se empiezan a agotar todas las alternativas, pero no es así. Yo "peco" de no dejarme aconsejar, de tropezarme primero en la piedra y de actuar en consecuencia después y digo "peco" entre comillas porque me siento orgulloso de ser así. Como ya he dicho, me quedan dos telediarios en mi actual trabajo, circunstancia que quiero aprovechar para cobrar el paro por primera vez en cuatro años que llevo cotizados al tiempo que opto por algo a lo que me negaba en rotundo, si tenía por delante posibilidades mejores. Hablo de meterme en cursos gratuitos para desempleados de animación en 3D y de edición de vídeo, que por suerte los hay. Pero el pasado miércoles, sucedió algo con cuyas consecuencias yo no contaba. Me llaman de "nosedonde" para decirme que me han concedido una ayuda para estudios. Cabían dos posibilidades: o INEM o academia privada. Al día siguiente, después del trabajo, a la hora que me dijeron, me presento en el lugar de las señas que me indicaron (al ladito de la madrileña Puerta del Sol) y era lo más previsible, una academia privada, la academia Arenal, que, si mi memoria no me traiciona, ya llamé en otoño del año pasado para informarme sobre un curso de creación de videojuegos, mucho más asequible que el de Trazos (una academia de prestigio). A mí dicen que contactaron conmigo en una base de datos aleatoria (sí, y mi tío es profesor de espada láser). Entonces... La tía, me cuenta la milonga de turno: que si Arenal es la primera academia de España, que si el 85% de sus alumnos salen colocados, etc... más luego lo que sí es tangible, la flexibilidad de horarios de la que presume la academia, los métodos didácticos, la posibilidad de estar equis tiempo sin asistir a clase y no descolgarte, el hecho de tener un libro de texto en el que se explican los fundamentos de lo que estás aprendiendo, por si te pierdes, aunque cabe la posibilidad de hacer el curso desde casa... Una delicia de curso de 120 horas de duracion y 700 y pico euros de precio. Eso sí, lo de salir colocado... Bien, la tía, me habla de algo relacionado con preselecciones, que si me volverán a llamar... Pero poco después me dice que si voy a pagar la matrícula en ese momento o que si puedo dejar algo de señal. Me da un vuelco el corazón. "Es para reservar la plaza" dice. Yo acababa de sacar 20 € en el banco con la inocente intencion de comer algo en el Kentucky Fried Chicken de Montera y si me daban cambio suelto, darle 2 € que le debía a un compañero de trabajo, al día siguiente. Y esos 20 €, sin quererlo ni tomarlo, sirvieron para reservar una plaza en una academia de infografía donde, además, me dió otro vuelco al corazón cuando me dijeron que empezaba la semana que viene ¡¡Pero energúmena, qué se ha creido!! ¡¡Yo he dicho que esto me interesa, no que haya aceptado nada!! Claro que dije... Si no me echo para atrás, prefiero empezar el mes que viene, con más tiempo para tomármelo con tiempo, valga la redundancia. Menos mal que las convocatorias no tienen fecha de comienzo ni de fin... Con el susto encima... yo tenía que decírselo a mi madre, pero no antes de que llegase a casa, para que no se hiciese sus cábalas mientras. Ese día llegaba pronto del trabajo, así que tuve suerte, le dije "Yo tengo mis planes, si me ayudas, empiezo ahí, sino, me echo atrás" Y es que, a mi madre le hice saber mi "arrepentimiento" de querer pagar cursos yo solo, y dijo que, llegado el momento, posiblemente, m€ ofr€cie$€ ayuda. (En vista de mi recapacitación, ella también recapacitó, a lo cual es muy dada). El caso es que mi intención es no tirarme hasta el día del juicio final intentando estudiar "lo mío". El tema de que me ayude mi madre es por la sencilla razón de que, primero por lo del casi inminente viaje a Asturias, segundo, por la inestabilidad de mis trabajos, no me puedo considerar solvente ni mucho menos (de lo cual, ni me arrepiento, ni me avergüenzo, ni nada que se le parezca...). Pero existe una condición, que no gaste tanto en teléfono, lo cual solo corre de mi cuenta y de mi voluntad. Ya en frío, las dudas me atoran aun la cabeza. Son del tipo... "Ahora que me he cambiado de ADSL con "Yastel" y no me ha venido ninguna factura, cuándo me vendrá la próxima y con qué importe", y bueno, cosas que, aunque a mí me importen, carecen de importancia real. Por otra parte, el viernes que viene, a partir de las 10 de la noche, en Gijón, los 23 minutos que Bruno y yo pasamos con Patt en Madrid, serán los que pasemos en el autobús de camino a Villaviciosa (ya con Vero y con Patt), donde ambos dos nos alojaremos durante 3 noches por muchas razones, entre otras, hacer justicia a esos míseros 23 minutos que pasamos en Madrid aunque Patt estuviese tres días, aunque, eso sí, aquellos 23 minutos diesen para mucho. ¿Que más? Bueno, supongo que ya habréis comprobado el churro de podcast que me quedó grabando solo, tras mes y medio sin colgar nada. Ya sabéis el incidente del día anterior, cuando grabé el podcast con Jessica que no se grabó en el disco duro del ordenador. Pero Jessica quiere ser colaboradora habitual de Hemisferia, y Bruno y yo queremos que lo sea. Se acerca el veranito y las ganas.... sino de cosas tan pretenciosas como acudir a los festivales veraniegos (que lo dejo para cuando sea más pudiente)... sí de quedar con los amigos, de sacarme el Bonoparques y quitarme una espinita de encima (una de mis preocupaciones menores) La de la academia decía que, de encontrar trabajo (lo cual me lo pintaba fácil), que cobraría como mínimo 1500 € al mes y que saldría muy bien preparado de la academia. Yo lo interpreto como "Vaya manera de comerle la oreja a un potencial cliente" y no cuento con que me suceda nada de eso, yo habré ganado un enorme acercamiento de una puñetera vez (ojalá y pueda ser con la conciencia tranquila, no me pase como otras veces) a la animación en 3D de la buena. Pero ¿Y si con un curso de 700 € y dos meses de duración, sí es verdad que consigo un trabajo de lo mío, y gano un sueldo tan idílico para mí como ese, trabajando en lo que me gusta? Me imagino viviendo a pie de rey, despreocupado... Dándole 200 € de "calderilla" a mi madre al mes, comprándome los caprichos que me diese la gana, con un coche para ver a Vero y a Patt más a menudo (el carnet de conducir ha de caer, voy a buscar autoescuelas intensivas en cuanto termine con la entrada al blog) y... como diríamos en el argon coloquial... triunfando. No creo que eso suceda, supongo que no me sará fácil salir airoso de esta, aunque confío en que lo conseguiré, soñar es gratis. Que la Potra os acompañe. Ciao 09/04/2006 Frenesí (versión extendida)El pasado domingo hicimos una visita relámpago a mis abuelos maternos y a mi abuela paterna (como jode tener que aclarar que ambos viven en el mismo pueblo) y hace poco se ha estrenado en España la película de Ice Age 2, ¿no? Pues se da el caso de que los españoles somos una "potencia mundial" en lo que a animación en 3D se refiere. No me he documentado mucho, pero por lo que tengo entendido, los responsables de los efectos especiales de la trilogía del Señor de los Anillos, además de animar la película que nos ocupa, son españoles y tienen su sede en Madrid, "Next Technologies", creo que se llaman, no sé, tengo que indagar más. No es por nada, pero los españoles, nos estamos colando sin hacer mucho ruido en industrias tan potentes como las del cine y los videojuegos, pero en eso haré un inciso después. Lo que vengo a decir es que mi abuela materna -bendita la hora- vio en la tele una entrevista a uno de los creadores de Ice Age 2. En dicha entrevista, por lo que me contó mi abuela, el chico dijo que, para trabajar en el noble arte de la animación en 3D, cursó estudios en una academia privada de la que ya salió colocado. Una vecina suya del pueblo (a quien seguro que yo conozco, pero no acierto a saber quien es) a quien le comentó eso, concienciada de que yo quiero trabajar en esa disciplina, pues sugirió que mis padres me ayudasen en tan árdua tarea. A mi me conmovió ver a mi abuela tan concienciada con mi causa (bendita sea la tele), cuando ella de nunca ha tenido ni idea de lo que es la animación por ordenador. Y yo, que ya puedo presumir de que el trabajo ya me permite no pensar en él más que lo imprescindible (mi cabeza va que echa chispas de lo hiperactiva que está) pues ya estoy pensando en como, por méritos propios, eso de las "segundas adolescencias" y los "años de gloria" no van a ser etapas efímeras de mi vida. Pero, tras lo que me dijo mi abuela, pensé "Joder, tengo 22 años y trabajo de mozo de almacén, por fin puedo pensar en ahorrar para mis estudios, aunque la tentación en forma de caprichos materiales se me ponga delante". Ya le he visto las orejas al lobo, y el tema del trabajo ya no me preocupa, es decir, que si me veo sin trabajo, ya sé donde buscar, y de manera efectiva. Ya estoy concienciado de que hay que no hay trabajos cómodos y de que los cursos gratuitos de infografía no tienen bolsa de empleo, pero por lo menos enseñan una teoría muy similar a la de las academias privadas, mucho más caras y por lo tanto, menos accesibles para mí y lo malo de que alguien tan ajeno a mis ilusiones como mi abuela, se haya concienciado de esa manera, ha hecho que yo lo vea más fácil, que, por voluntad Divina, contase con alguna ayuda que, sin sacarme de ningún infierno -porque ahora no estoy en ninguno- me "premiase" porque yo lo valgo, y pudiese despreocuparme más aun pudiendo estudiar edición no lineal y postproducción digital de vídeo, animación en 3D, master en creación de videojuegos, y dirección y guión de cine (cada una de esas dos últimas disciplinas es un curso). Duele pensar, por mucho que tenga el autoestima alta, que mis padres, en un tiempo, me pagaron estudios carísimos, y desaproveché la oportunidad. Sí, no era lo que yo quería y yo no conocía, ni podía conocer más academias, estamos todos de acuerdo, pero claro, ellos jamás querrán pagarme estudios (ni siquiera ayudarme a pagarlos, me temo) y yo jamás estaré en condiciones de pedirles ayuda. Si no cabe arrepentirse de cosas que ya sucedieron, y no pudieron haber sucedido de otra manera, si me joroba pensar que yo creía que el camino para llevar a cabo mis ilusiones iba a ser mucho más fácil. Lleváis sin saber de mi cosa de dos semanas, así que a quienes no se lo he dicho (empiezo a dudar que haya lectores de mi blog que no me tengan agregado), pasé olímpicamente del trabajo en la Warner cuando me llamaron con mejores ofertas. Me siento obligado a dar detalles de como sucedió todo, pese a la pereza que me da, porque ya he guardado borradores de entradas al blog (en el intento de publicar algo) en las que hablaba de ello, y siempre mi hermano agotaba mi tiempo con el ordenador mucho antes de lo que yo quisiera. Es evidente que él se está desquitando de todo el tiempo que lo he estado usando yo mientras él aceptaba incondicionalmente los hechos. Lo cierto es que le tengo asco a la plaza de Legazpi (en pleno Madrid), siempre que tengo que coger un medio de transporte en esa plaza, o voy dinero, o llego tarde al sitio que tenga que ir, y, en esta ocasión, se me juntó el hambre con las ganas de comer. Me había despertado pronto para llegar con tiempo al parque de la Warner, pero la pereza hizo que no me quedase más remedio que optar por el autobús, porque solamente el hecho de tener que coger el tren en Atocha, ya era dar demasiada vuelta, y según los de RR.PP del parque, había un autobús que te llevaba directamente al idem desde dicha plaza. Bien, como en la plaza de Legazpi, se juntan las obras del Metro con las de la M-30, está la plaza que parece un amasijo de bunkers de la Batalla de Brunete, a eso súmale algo que va implícito a la puñetera plaza, la falta de información. Ahí se cogen un huevo de autobuses que llevan a un huevo de pueblos del sur de Madrid, de la misma manera que en las plazas de Castilla, Conde de Casal y Príncipe Pío, esta última, también asediada por las obras. Pues bien, según los del parque, yo tenía que coger la línea 412a que me dejaba directamente en el Parque. Bien, después de confundirme en un par de ocasiones, e irritarme con las inútiles pérdidas de tiempo, dí con la parada (provisional, por culpa de las putas obras) y cuando ví al 412 (que no tenía distinción alguna entre "a" o "b" en el cartel informativo), le pregunto si ese lleva al parque, me dice que no, que coja el de enfrente, que no me da tiempo ni a ver de qué línea se trataba, ya que estaba esperando a que se abriera el semáforo para incorporarse a la rotonda que hay en la plaza, suerte que dicho semáforo me dió tiempo de tregua para entrar. Mi padre me había dado 2 €, que junto con el € que tenía en la cartera, pues, en Cercanías, me daba de sobra para ir y volver. No así en el autobús, donde me revienta que solamente te acepten el pago a medias con el abono transportes si tu abono te sirve para llegar a donde da la vuelta el viento, y tu destino está mucho más cerca. Bien, el menda me dice que tengo que pagar el billete entero (2,20 € glups Dicho autobús salía a las 10:35 de San Martín y yo tenía que estar a las 9:30 en el parque, ahí es nada. El dinero aun me llegaba para pagar ese segundo autobús, pero a la vuelta, o hacía autostop, o mendigaba dinero a la banda, a lo cual me negaba en un principio, por mera dignidad, además de que no conocía a nadie (ya mendigué dinero para volver desde Bohadilla del Monte hasta Madrid en otra ocasión). Pues nada, hago una prueba de grupo -lo cual ya me olía a rayos fritos, por experiencias similares- a la que me incorporé tarde, claro. Y a casita, dicha prueba duró lo suyo, aun habiendo llegado tarde. Durante el trayecto en autobús, ví que este pasaba muy cerca de la estación de cercanías de San Martín de la Vega (a la del parque, no sabía como acceder desde la entrada de personal, gilipollas de mi...) y al final, sí mendigué dinero porque, gracias a la prueba, hice migas con un chico, al que como cabe esperar, no he vuelto a ver. No sabía yo si era suficiente para volver a Madrid, pero eso no me preocupaba, no tenía nada que perder, pensaba en hacer autostop, no sin antes agotar las otras vías de volver. La estación pillaba a un rato andando y tras ese rato, compruebo que con el dinero que llevaba, pardiez, sí era suficiente para volver a Madrid, teniendo abono B1, llamo a Bruno pues para matar el tiempo, porque el puto viento no me dejaba leer en paz los periódicos. El tren que sale 40 minutos después de que entrase en la estación (poco antes de llegar yo, tras la caminata que me había dado, salió otro) pues hace que yo llegase a casa a las 500 de la tarde. ¡Ah! Quepa aclarar que el día anterior, me llamaron de un trabajo de mozo de almacén en Coslada, gracias a la web de empleo en la que me dí de alta, y no serían los últimos en llamarme gracias a ese medio. Tenía que desplazarme en un principio hasta Fuencarral y estar a la misma hora que en el Parque, pero como me era imposible, quedé en visitar la nave en Coslada esa misma tarde. Quedé satisfecho con lo que me contaban y al día siguiente fui a formalizar mi contrato, que no a firmarlo. Aun con Patt en vísperas de venir a Madrid, fui tan impulsivo que en cuanto me preguntaron que cuando me podía incorporar, cual muñeco de juguete al que si le presionas un botón te dice algo, yo respondí "de inmediato" y el lunes de la última semana de marzo ya me iba a incorporar a la plantilla, pese a que le dije a Patt que uno de los motivos por los que no acepté el trabajo de la Warner era, además de por los horarios tan cabrones (el primer mes trabajas de viernes a domingo, el segundo, de jueves a domingo y así sucesivamente), de pillarme a tomar por saco de casa en transporte público y de tener un sueldo de mierda (acorde al horario, claro está), además de ser solo para una temporada, pues que, esa misma semana, la última de marzo, en la que Patt venía a Madrid, ya me tocaría empezar un cursillo para aprender a manejar las atracciones, de incorporarme, a lo cual, también dije que sí mientras me llamaban o no me llamaban de más sitios. Pero, a esas distancias, sin abono transportes y perdiendome la oportunidad irrepetible de conocer a una ciberamiga sin tener que desplazarme a donde ella vive, me negaba en rotundo, es más, aun pensaba que podía rectificar lo de mi incorporación cuando fuese a firmar el contrato, y no fue así. Yo me puse nervioso, pero no perdí los papeles. Acorde al planning que me dijo que tenían en Madrid Patt y compañerps, me daba tiempo a salir del trabajo a las 6 de la tarde, sin hacer horas, y estarme un par de horas con ella los dos primeros días, e incluso la posibilidad de llevarla a Rivas el último día, ya que no tenían ninguna actividad programada para entonces. El primer día, el miércoles 29, quedé con Bruno para tal evento, tarde, porque las puñeteras distancias andando hasta donde se cogen los transportes publico (del trabajo al cercanías en este caso) son las más traicioneras. A las 7 llegamos a la puerta del hotel en que se hospedaba la chica. La llamo y le digo que la estamos esperando abajo. Aquellos 7 minutos que tardó en bajar, sirvieron para impacientarme puesto que la chica solo tenía hasta y media para estar con nosotros. Bien, cuando por fin baja (se me aceleró el corazón menos que otras veces, quizá porque ya empiezo a acostumbrarme a encontrarme en persona con gente a la que he conocido por correo o por internet, aunque esto se produzca muy de vez en cuando), en el único momento en el que aparto la vista de las escalinatas para hojear una revista de ocio, nos recibimos el uno al otro, y esperamos a bruno, que estaba en el servicio. Aquellos 23 minutos sirvieron para echarnos unas risas, para hacernos, amén de una foto con ella (cosa que además quería Vero que nos hiciésemos) y para que nos regalara a Bruno y a mi un llavero con forma de botella de sidra que llevaba serigrafiada la palabra "Asturias" con la tipografía con la que acostumbran a adornar la publicidad turística de la zona. A la hora indicada, se marchó a reunirse con sus compañeros, pues se iban a "la fuga de Négone", actividad que no estaba inicialmente prevista, o Patt no disponía de esa información. Al día siguiente, no quedé con Bruno, se supone que iba a tener tiempo de sobra para dar unas vueltas con Patt por Madrid. A las 20:30 de la tarde se iban a ver el musical "Fama", actividad de la que Patt tampoco tenía constancia de que fuesen a hacerla. Me tiré cerca de una hora haciendo tiempo en un banco de la Gran Vía, muy próximo al hotel, haciendo cuelgues, a ver si en una de estas, la chica encendía el móvil. En el último intento, me lo coge, y me dice que no puede quedar conmigo, que si eso, después de cenar. A mi se me antojaba un follón volver a Rivas, cenar, y otra vez volver corriendo a Madrid, para luego no darme tiempo a dormir en casa, al menos las horas suficientes antes de volver al trabajo. El viernes, que sí quise quedar con Bruno, de nuevo, para dar un paseo por Madrid -ir a ver Rivas ya no daba tiempo, dado que la chica cogía el avión alrededor de las 8 de la tarde- pues, como mi madre me puso comida para ese día (si te quedas a hacer horas los viernes, sales a las 18:00, sino, a las 14:30), en concreto, arroz con chipirones, y no es que dispusiera de mucho dinero, pues a lo largo de toda la mañana, no paré de dudar si quedarme a comer en el trabajo o no, en cuyo caso, no podría estar a la hora indicada con Bruno. Le hice constar mi indecisión a Bruno, quien dijo que finalmente se incorporaría más tarde a Patt y a mí. Llego a Madrid y la misma historia. Cada cierto tiempo, llamaba a Patt a ver si daba tono el móvil, pero nada. Me mandaron una cadena dos días antes, convocando un "zumobotellon" (es decir un botellón sin alcohol, por aquello de reivindicar que los jóvenes no lo necesitamos para divertirnos, y así de paso, acallar muchas bocas) el cual iba a tener lugar a las 21:30 en Moncloa, de ser así, iba a ser un día redondo, una tarde entera Bruno, Patt y yo, recorriendo la zona freaky de Madrid, acompañarla al aeropuerto si se terciaba, cenar, y después al "zumobotellon". Seguro que estaría repleto de gente maja. Ante los insistentes y fallidos cuelgues, me dispongo a hacer tiempo leyendo los periódicos gratuitos, visitando la Fnac, comprándome la Hobby Consolas y El Jueves, jugando a la PSP, Bruno cambia de planes dos veces, y Patt sin encender el móvil. Finalmente, quedamos Bruno, Olga y yo a las 8 en la Plaza de Oriente (yo ya desistí de ver a Patt por "última vez" mucho tiempo antes) dimos un paseo por los jardines de Sabatini, vimos el templo de Debod por fuera (hay ganas de entrar) y fimalmente cenamos en un Mc Donald's (que mierda que Olga tenga miedo a comer pollo por culpa de lo de la puñetera gripe aviar, por haber comido en un Kentucky, digo). Como me había gastado el dinero que tenía reservado para el zumbotellon, además del cabreo por no haber podido ver a Patt durante el tiempo que se supone podríamos haber estado pasandolo de puta madre, pues se me quitaron las ganas ese día de tener planes grandilocuentes. Hace meses, os hablé de 2006 como mi año de Gloria, bueno, 2006 y siguientes. Pues bien, dentro de muy poco veréis como añado jugosas fotos al blog, que últimamente se ve huérfano de intensas anécdotas que contar, y esa es una de las cosas que pretendía hacer este año (y siguientes), poner el listón más alto que en 2004, que eso de "mi segunda adolescencia" no haya sido un caso aislado. Pero el problema es -de poca importancia, eso sí- que entran en conflicto mis ganas de caprichos materiales con mis necesidades de ahorrar. Yo voy a hacer todas las horas extra que sea capaz de hacer en mi trabajo (me las pagan a 10 € cada una) para que ese conflicto se atenúe bastante. Porque quiero pillarme (si lo escribo en algún lado, como por ejemplo en el blog, es únicamente para que me sirva de recordatorio) una camiseta de los Transformers con el logo de los autobots que ví en una tienda de cómics, terminar la serie de Last Exile, las pelis de King Kong, Sin City y La isla, así de momento, un reloj digital de pulsera que en la Avenida de la Albufera hay mazo de tiendas donde los hay baratísimos, o sino, en el mismo Alcampo en el que trabajé, al ladito del estadio del Rayo Vallecano. Dice Bruno que hay un bazar de electrónica en Arganda al que tengo que ir. Qué más, una antena de interior, para ahorrarme los molestos problemas de falta de cable de antena de TV en mi habitación y de deficiente recepción de la señal de la radio, por culpa de las dos emisoras locales que miten a pocos metros de mi casa, un modesto Home Cinema para la videoconsola, (con altavoces y decodificador, los precios oscilan entre los 99 y los 250 €, a ver si aun tienen en el Corte Ingles de Princesa, aquel tan barato. Quiero quitarme de encima una espinita que lleva años durándome: el abono Parques Reunidos, que claro, como no he tenido trabajo estable en mucho tiempo, para cuando he podido pillármelo, ya era demasiado tarde y no volverá a pasar. Volveré a hacer de pago el podcast, como está mandao, e incluso los dominios del propio podcast y del foro, para que no salga la publicidad al principio. Quiero comprar mucha música de Carnaval gaditano, a ver si me aficiono del todo. Quiero ir con mucha más frecuencia al cine, y a ser posible, acompañado... y no de Charly precisamente, aunque esto en ocasiones sea inevitable. Ver pelis con él, por buenas que sean, le quita entusiasmo, porque al final de la misma, no sabes lo que comentar con él. Quiero comprarme videojuegos, todos aquellos que ya tenía pensado hacerlo, y nutrir además el aun austero catálogo que tengo para las portátiles: la DS y la PSP, por desinformación y por indecisión, respectivamente. Y luego ya, en materia de caprichos ambiciosos (todos ellos opcionales, por el momento, aunque me gustaría ir haciendome con ellos poco a poco) un Nokia de gama alta, algo con lo que no tener que compartir el uso del ordenador con mi hermano (un portátil, un PDA, o, con dos cojones, otro ordenador, aunque lo pague a plazos y, esta vez, pidiendo presupuesto de uno configurado a mi gusto). Incluso que me pille un Smartphone y mate dos pájaros de un tiro (móvil de gama alta y PDA), más luego la Nintendo Revolution (esa, de seguro, tarde lo que tarde, que no creo que sea mucho) y la PlayStation 3, que costará cara. Según lo vea, la reservaré o no, espero que no den tanto la brasa como con la campaña publicitaria de la PSP, aquello era una tortura, ver cada día 15 o 20 anuncios de lo mismo, allá por donde pasase. Y ya el colmo de los colmos sería, o bien compartir monitor TFT sencillo un hipotético ordenador y la videoconsola, o bien poner en la pared una tele de cristal líquido de estas de 32", aunque las de ahora no den la calidad que han de dar para ser compatibles con la HD, pero no con la de ahora, sino con la de que cuyos monitores aun valen 9000 € y hay poquisimos en el mercado, con la resolución que soportan las videoconsolas de nueva generación y las películas en HD-DVD y Blu Ray. No sé, todo de andará. Y por supuesto, mis viajes por la geografía para conocer en persona a mis ciberamigas más recientes y más acérrimas, aunque ya hayamos pasado Bruno y yo 23 minutos con una de ellas. Ya por último, como apunte a lo de la industria del cine y de los videojuegos en España que os decía al principio de esta entrada al blog, hay algo que vengo pensando desde hace tiempo y es que, si la situación del cine y de los videojuegos está como está es porque, como ya os he comentado a muchos, pese a que viven muchos magnates dueños de imperios textiles o de cadenas de franquicias de comida rápida, o de otros muchos negocios, muy pocas personas de las de "pasta", les da por invertir en arte y fundar productoras serias. No digo para competir con Hollywood, sino para poder dar rienda suelta a las necesidades de las que adolecen el cine y los videojuegos en este país. Hay dueños de discográficas tochas, de empresas textiles, de Telepizzas, de cadenas de videoclubs que se van a la quiebra (o eso dicen), de cadenas de televisión (de las cuales, una ha producido Alatriste, la película más cara de la historia del cine español, y en la extensa mayoría de las películas que se producen en España, por no decir todas, han participado cadenas de televisión)... Pero no hay magnat€$ dueños de productoras de cine ni de videojuegos, aunque en la última entrega de Commandos, el único exponencial potente de cara al exterior que tenemos, se hayan gastado 8 millones de euros Es posible o no, según lo vea, que retome los estudios antes de ahorrar pa pagarme todo lo que quiero hacer, estoy tan harto de esto (aunque ya pueda ver los toros desde la barrera) que, como pueda consumar la tentación de empezar con el primer curso de infografía que se me ponga a huevo, no tardaré en pasar página. Yo elijo entre 4 o 5 años trabajando, con poca vida social mas luego otros 5 años estudiando, y más vida social o ir alternando trabajo y estudios, para no estancarme. Que la Potra os acompañe. Ciao. 23/02/2006 Ya tengo trabajo......En el Telepizza. Manda cojones lo que me toca hacer para no regañar con mi madre. Resulta que esta semana me pasé por una sucursal de Randstad que como bien me dijeron, trabajan con empresas del sector audiovisual de la zona. Yo dije que no hacía ascos a otras cosas que no fuesen eso, pero bueno, el caso es que no me han llamado en dos días que hace. Y por el camino, me topé con una inmobiliaria en la que buscaban gente, que no era necesaria experiencia, dejé un currículum. Además ví un cartel en una farola de un trabajo sobre el que no se especificaban detalles de su cometido. (Joder, hace muchas gilipolleces la pantalla, verás que poco voy a tardar en poner una plana) Llamé y se trataba del Telepizza de la zona. Dejé mis datos y a los pocos minutos me llamaron para concertar una entrevista. Y yo, sin nada para apuntar, me quedé con las señas y mira que soy patético para eso. Pero, a la mañana siguiente, según iba a coger el autobus, veo que buscaban mozos de almacen de 18 a 25 años, por la zona. Llamo y tambien concierto una entrevista esa misma tarde. A los del Telepizza, después de que me soltasen todo el rollo, quedé en llamarles porque tenía que mirar más cosas por ahi. En lo del curro de mozo de almacén, me dicen que no es del todo necesario, pero muy recomendable tener el carnet de conducir. Y nada, mi madre se pone hecha una fiera cuando en el trabajo de "mozo de almacén" (así suplanté el trabajo del Telepizza, de car a a ella) dijese que iba a mirar más cosas. Lo miré (fui con mi padre) y nada, mi madre me dijo que llamase disculpandome, que no hace falta ser tan arrogante, que para ser mozo no hacen falta licenciaturas, que vale cualquiera... A ver quien la decía a ella nada. Bien es verdad que les tengo acostumbrados a ser selectivo e indeciso con estas cosas, y que ya les crispe, pero claro, insisto, a ver quien le decía nada. Hoy he llamado, y me han dicho lo que tengo que presentar. Dado que también necesito una vida laboral actualizada, pues necesito ir a la Seguridad Social, y eso requiere tiempo, así que he quedado con ellos para el lunes. Lo que me da por culo es que ahora que... ya está todo en orden, por decirlo de alguna manera, mi padre me siga llevando con él. Que vale que dice de darme algo de dinero, dicen tambien ambos de ayudarme con la factura del ADSL este mes... (Es flipante, por otra parte, con la de minutos que he hablado con el móvil, y la factura no ha subido de 40 €, así que no tengo tanto dinero pendiente, la putada va a ser el abono transportes, y que le debo 600 € a mi madre atrasados). Volveré a ser solvente, pero tardaré lo mío. Ya me contaréis vosotros a mí, con 400 € al mes, pagando facturas y con una mierda de horario de 12 a 5, eso sí, soy fijo desde el primero momento (Aleluya ¬¬). Por suerte, esta vez, no me quedo con las ganas de echar el currículum en más sitios. Ya me llamarán de donde me tengan que llamar. La Sexta comienza sus emisiones en abril, y hay más canales en pruebas que pertenecen a empresas tochas, eso además de la ETT que de eso viven. Osease, me cago en sus putos muertos si en dos semanas no me han llamado para ningun curro, aunque sea de mozo de almacen. Ah, y el centro comercial de marras, que ya por fin el uno de marzo abre sus puertas. Yo no dejaré de echar currículums ahí. Otra cosa que me da por culo, es que no voy a llegar a tiempo de ganar dinero antes de que me pasen las facturas del teléfono y del ADSL, pero me está bien empleado por haber tardado en mover el culo. Es una pequeña injusticia tras dos meses sin trabajar. Que no os hagáis comeduras de cabeza, estoy con la mente tranquila... Ya tengo trabajo fijo, por mierda que sea y está muy claro que no me sale de los cojones ahorrar para academias de pago con un sueldo de mierda, con pagos todos los meses y poniendo, ademas, 200 € mensuales en casa, no me sobra una mierda, y así me puedo eternizar. En otra ocasión, pase, pero ahora no me sale de los mismos agarrarme a un clavo ardiendo. No mientras me merezco ganar 600 € al mes por trabajar de cámara en un canal de televisión y olvidarme de todo, de una puta vez. Estoy convencido de que me tiene que salir algo mejor que esto a corto plazo. Que la Potra os acompañe. Ciao 20/02/2006 El capitán de su calle"Porque no quiso ser estatua de sal, le llamaban todos culo inquieto. Aparentaba ser un tipo normal pero guardaba un secreto. Cuando a los cínicos les dió por rezar el le puso a Satán una vela. Aprendió todo lo que hay que olvidar y se largó de la escuela". Así comienza la canción de Joaquín, el puto amo, Sabina que además de llamarse así, da título a esta última entrada al blog. Creo que para sucesivas entradas me puedo ir ahorrando eso de "quienes tratáis día a día conmigo habréis notado que..." ...Estoy más animado de lo habitual, que tengo ganas de liarla gorda. Que si 2006 iba a ser mi año de Gloria, es porque ya está empezando a serlo. Pero no por lo que acontezca a mi alrededor unicamente, sino por las ganas que tengo de moverme, de liarla gorda. Prueba de ello es Hemisferia Podcast (que por cierto, estrena dominio, o sino, pinchad en el enlace, y notaréis la diferencia), la primera gran ocurrencia que tuve desde que descubrí lo que era un Podcast y las ventajas que tenía hacer uno para alquien con pocos medios. Tan solo con un ordenador (obviamos que ya cualquier ordenador incorpora tarjeta de sonido), un micrófono y conexión a internet, preferiblemente ADSL, por aquello del ancho de banda, y tal... Puesto que con solo esos medios (y un poco de pasta para al mes para el alojamiento de los archivos) se puede hacer un podcast. Y un Podcast, como ya os expliqué, es un falso programa de radio que se graba y se sube a internet con cierta periodicidad. ¿Ventajas? Todas, no es una emisora online, son programas sueltos y estos programas (segun lo que dé de sí el alojamiento) están disponibles para escucharlos cuando se quiera con lo cual, no obliga al creador del podcast a emitir en streaming, así que uno se ahorra problemas de periodicidad semanal, de conexiones a internet con buen ancho de banda de subida y de infraestructuras que no son baratas precisamente. Y para los usuarios, que no se pierden nada del contenido, porque si alguno sale en el programa cuando le entrevistemos por la calle (cosa que pretendemos perpetrar mañana mismo, en plena Gran Vía), pues siempre que se le diga que en qué programa va a salir, puede oirse hablando en la "radio". Otra ventaja adicional es poder descargarse el contenido para escucharlo en dispositivos de audio portátiles tales como reproductores MP3 y sucedáneos. Ventaja de la que no puede presumir la radio convencional, ya que uno no puede escuchar la radio en el suburbano, por ejemplo. Incluso muchos programas de radio convencional, ya se están apuntando a esta tendencia, que debería de ganar adeptos conforme se vaya popularizando esta nueva forma de comunicación entre las masas. Y respecto al Podcast, dado que me apetece involucrarme, el alojamiento, lo he hecho de pago (no es mucho, 9,99 $ al mes, poco más de 8 €, al cambio) y más adelante, me gustaría ir a una empresa de artes gráficas a currarme unos carteles y unas camisetas con las que darle promoción a Hemisferia, aunque sea solo en Rivas (llegando a varios miles de personas, confío en que llegados a tal volumen de popularidad, funcione el boca a boca), pero para eso hace falta un dinero que aun no tengo. Pero en esa cruzada tambien estoy. Ya he minado de currículum los grupos de comunicación a los que se les han otorgado recientemente licencias para emitir en Televisión Digital Terrestre, cuyos canales aun estan en pruebas. Y aun no he jugado todas mis cartas. Me queda mandar por fax mi currículum a la inmobiliaria responsable del centro comercial de al lado de mi casa, que aun no lo he hecho. Definitivamente el centro comercial, abre el uno de marzo. Y mi decepción ha sido ver que hay 22 tiendas de moda (para niños, para niñas, para mujeres, para hombres, de complementos, de lencería...) y ni un solo puñetero videoclub, que no hay ninguno a menos de diez minutos andando a paso ligero en esta zona. Tiene de todo, en mi opinión, pero hubiera sido ya la ostia si además hubiese un Game (antes Centro Mail) y un Blockbuster. Que por la zona hay mucha familia con niños pequeños y mucho niño consentido a quien sus padres le regalan videojuegos cuando saca buenas notas.
¿Qué más? Que existe cierto personaje llamado Charly, de quien me apetece mofarme, pero no publicamente. A Napoleón se le hubiera quitado el complejo de fracasado a su lado. Ay que liarsela gorda, y que se le quiten las ganas de joder al projimo.
Por otra parte, hay algo que me causa mazo de impotencia, y es llevarme bien con mazo de gente por internet que vive lejos de mi. Porque, se da el caso de que quiero ayudar a una amiga que lo está pasando mal y entre las distancias y que la comunicación es por internet o por el móvil, me veo atado de pies y manos. Pero pese a que ella no tiene fe en que su problema tenga solución, yo sí. Yo ahora mismo, dado que ya empiezo a tener la mente despejada (aunque supuestamente para eso necesito un trabajo estable que me otorgue algo de libertad para ocuparme de otros menesteres), tengo ganas de ser un culo inquieto, estoy tan animado que todas las cosas que os diga que tenga ganas de hacer sean solo la punta del iceberg de lo que en realidad voy a hacer, y este año es el idóneo para eso. Entonces, una de las cosas que quiero hacer es ayudar a esta amiga activamente y lo voy a hacer aunque hoy, lunes, 20 de febrero de 2006 (la entrada la guardé como borrador, por eso quizá la fecha salga de hace tres días), mi madre quiere que me vaya con ella a Covibar a comprar unas cosillas en cuanto vuelva de gimnasia. ¿O acaso no es la esperanza lo último que se pierde? Yo reboso, no solo esperanza en estos momentos, ánimo, ganas de ser hiperactivo, de liarla, y en vez de escribir una retahila de posibles intenciones, prefiero ir contando todo lo que me suceda, o que haga, según vaya aconteciendo todo.
Ya por último, deciros que sin salir de Rivas, las cosas me van de miedo, estoy fortaleciendo relaciones con amigos y amigas de la zona gracias a quedar con asiduidad o darles señales de vida por el messenger cuando no puedo quedar con ellos. Y nada, en cuanto termine de escribir esto y de ponerle dominio propio también a este espacio personal, haré las camas de mi hermano y mía, y recogeré la cocina. Solo diré para terminar que váis a ser testigos de muchas agradables sorpresas a lo largo de este año, al igual que yo. Que la Potra os acompañe. Ciao. 13/02/2006 Y al séptimo día...Esta entrada iba a escribirla ayer, tras sucesivos intentos de escribir en el blog a lo largo de la semana, de ahí que mi entrada al blog la llamase así, pero el único hueco que he podido pillar ha sido el de hoy lunes de 10 a 11 de la mañana, que es cuando mi madre está en gimnasia de mantenimiento, además de los miércoles a la misma hora.
Sentemos precedentes, mi inactividad ya estaba empezando a crispar en casa así que si yo no actuaba en consecuencia, lo harían mis padres, y ya se sabe que si tienen que actuar ellos, por mucha paciencia de la que hagan gala, no lo harán de buenas precisamente. Por esa razón me fuí el lunes y el martes de la semana pasada a chapucear con mi padre, pero en cuanto tuve tiempo, dado que ya estaba harto de que el no tener trabajo, me mantuviera atado de pies y manos, y que la maltrecha paciencia de mi madre pagase las consecuencias, el que decidió actuar en consecuencia fui yo. Y no hice sino irme a Tres Cantos a dejar mi currículum en Sogecable (Canal Cuatro, Digital +, etc), pero a la vuelta, y dado que no quiero probar con una sola cosa, ví una ETT (esperaba que fuese fácil ver ETT's en Tres Cantos) y probé suerte en una. Y esa misma tarde, el día en que me puse de nick en el messenger "Soy el fucking crack y ya está", fue porque me llamaron de la ETT, porque tenían para mí un trabajo que pintaba muy bien, pero que aun no era mío, sino que requería de ciertos trámites previos tales como una entrevista en dicho trabajo, y la posterior firma del contrato en la ETT si yo estaba conforme. Así que el jueves se me fue la tarde entre trámites y paseitos a pie por las calles de Tres Cantos, que sin ser un pueblo muy tocho en lo que a extensión de su núcleo urbano se refiere, sí hay caminatas de más de 20 minutos entre dos puntos del pueblo. Y lo más incómodo fue la entrevista de trabajo, con Álvaro, el que me entrevistaba. Me hablaba de un almacén en el que yo tengo que estar pendiente de muchas cosas, de atender pedidos, de tener, en apariencia, muchas responsabilidades. Yo, claro, hubiera sido feliz con un curro de: "Niño, bájate a reservas a por este paquete", "Niño, ve a...", y claro, a mi que la experiencia del curro de aprendiz de electricista me enseñó a no echarle teatro si un curro tenía pinta de no gustarme, se lo dije al que me entrevistaba, y el muy cabrón del que me entrevistaba me hacía darle explicaciones de mi desconfianza, con lo incómodo que resultaba. Pero el tío me comió la oreja, fui a firmar el contrato, y a la mañana siguiente, con las pocas ganas que tenía yo de emplear mi tiempo en algo así, queriendo poder trabajar más cerca de mi casa o bien en algo relacionado con la televisión y sin tiempo para haber podido obrar en consecuencia, pues me dirigí al que era mi curro el cual, se desempeñaba en un cuartucho acogedor dentro de lo que cabe en el que me encomendaron que montara 20 equipos (a saber, routers de los que valen 18.000 €, que es con lo que ahí "trafican") y me quedé con una frase que me dio Álvaro, ya mi jefe: "Este es tu reino, me refiero a que tu eres el responsable de lo que suceda aquí dentro" Y así fue. Había un ordenador conectado en red local a las oficinas de arriba y gracias a esa red local, había conexión a internet, solo que restringiendo muchos contenidos. Pues imaginadme allí solo en un cuarto con una mesa, un ordenador y todo lleno de cajas con equipos destinados a que empresas tochas puedan montar redes locales en sus oficinas y sin música durante toda la mañana. Me tomé mi tiempo en montar los routers, y de vez en cuando, consultaba las noticias. Por la tarde ya tuve que llamar a Vero y a Bruno para oir alguna voz amiga (no hice más llamadas por no cantearme, a ver qué váis a pensar). Pero a última hora de la tarde, empieza a venir gente, y el cuartucho a alegrarse. Así mismo, las dos últimas horas, se me pasaron volando, en presencia de gente. A la salida, una chica (que llevaba una semana trabajando ahí) se ofreció para llevarme a Rivas puesto que tenía que ir ahí a otra cosa, qué pena de que me acordase que había quedado con Charly esa misma tarde.
Al ir de camino al cercanías me llaman los de la ETT para comunicarme dos cosas. Primero preguntarme que qué tal el trabajo, y yo que muy bien. Pues querían comentarme de los de Tecnocontrol estaban encantados con mi trabajo (yo flipándolo, claro) y que el tío al que estaba sustituyendo, se reincorpora el lunes. Así que estos tíos, la próxima vacante que haya (que dicen que en menos de dos semanas) está reservada para mí y que mientras tanto, los de la ETT me irán buscando algo con lo que cubrir el hueco. No pasa nada, yo tenía importantes planes para esta semana tales como minar de currículum los canales de TDT (qué asco de siglas) y buscarme trabajo más cerca de casa, bien en otra ETT, bien en el centro comercial de al lado de mi casa, que ya abre este miércoles.
En Nuevos Ministerios, metiendo el billete en el torniquete del cercanías para salir, oigo de cerca a una chica quejándose de que estaban averiados casi todos los torniquetes, miro hacia atrás... ¡Esa caraaaaaaa! Era la Putita del Cercanías, jamás olvidaría un rostro así y ella también creyó reconocerme en aquel golpe de vista. En los pasillos para ir a la línea 6, voy yo y cojo el ascensor para bajar a la entrada de la otra estación, puesto que con las putas obras, hay que dar una vuelta que te cagas. Por el cristal del ascensor, ella según pasa se me queda mirando no con cara de satisfacción precísamente y yo a ella. Ya en el andén me lo estaba pasando pipa incomodándola con mi presencia, hasta que optó por montarse en un vagón lejano al que me montase yo. "Jódete" pensé despectivamente.
Aun en el metro, de camino a casa, me pensé si bajarme en Avenida de América, pues llevaba llamando a Carlos todo el puñetero día para decirle que llegaría un poco más tarde y éste tenía el móvil apagado. Supuse que lo tenía sin batería, pero aun así, esas no son maneras, existen las cabinas y tal. Pero en dicha estación de metro decidí bajarme y allí estaba aguardando pacientemente. No sabía nada (no me había acordado de informarle) y claro, ahi estuvo 40 minutos esperando. Y me decía que de haberle fallado, que me hubiese borrado del messenger, y que hubiese borrado mi número de teléfono de su agenda (uyyy, ojalá me hubiese ido a casa, si lo llego a saber...). Pues bien, dice, así por las buenas (yo no contaba con ello) de irnos al cine. me invitó a eso y a cenar, y no dejó de darme la brasa con una tal Estefanía, pues supuestamente, íbamos a quedar esa chica, Charly y yo, y él todo el rato diciéndome "Joder, y yo que tenía pensado dejarte a tí en casa e irme con Estefanía" y poniendosele duro el cimbel viendo pasar a tanta tía. Normal, San Martín ni es una gran urbe, ni hay enormes complejos de ocio en las afueras en los que ver desfilar a mazo de gente joven los viernes y sábados por la noche, a mí me pasaba lo mismo, solo que te terminas acostumbrando ^_^
Estefanía no es sino, una chica por la que Bruno se hizo pasar para comprobar de cerca lo gilipollas que es el pobre. Es mazo de ingenuo. Me toma por su mejor amigo, y eso que nos vemos una o dos veces al año, y joder, de todas los amigos a quien tengo agregados y en el móvil, es él el que más me llama. Claro que mis amigas son todas estudiantes, salvo Arantxa y Saray y no pueden estar gastándose el saldo en otra cosa. A poco trato que tengamos Charly y yo, por mucho que él me diga, me da que no tiene mucho trato con el resto de la gente, porque sino, no me tomaría por su mejor amigo.
Menos mal que, pese a que le gustaba a él el Burguer King (y a mí, tras décadas sin gustarme nada de esa clase de burguer, van los del Mc Donald's y sacan amen de algo que me gusta, pero a él no le gustaba esa cadena de establecimientos) y a mi no, luego me invitó a un bocata en otro restaurante de las inmediaciones.
Vimos la de Underworld Evolution. No me desagradó la película, pero de eso a que él soñase con la película, hay un trecho...
Al día siguiente, Bruno llegó a casa a las 17:00 para grabar el podcast, y no había guión, ni cuñas editadas ni "rien de rien". Bruno no podía marcharse muy tarde, así que ese día no podíamos grabar podcast.
En el messenger estaba Jessica conectada y aburrida. Nos propuso quedar y vamos que si aceptamos.
Era la primera vez que Bruno y yo entablábamos una larga conversación con ella. El rato fue la ostia. Y la chica me ha caido, ahora que ya se puede decir que sé algo de ella, de puta madre.
Ayer a la fuerza me tomé el día sabático, porque si quería estar en la habitación era para ayudar a mi hermano a hacer los deberes y no me apetecía. Lo peor era que si yo no le ayudaba, él no estaba por la labor de hacerlos solo, así que se tiró toda la tarde conmigo viendo la tele en el salón.
Y hoy son las 12 del mediodía y en dos horas me sobra tiempo para editar las cuñas que necesito (no es tanto, no voy a meter efectos ni nada) y a escribir un guión que si bien deje lugar a la improvisación, sea más completo, para evitar que nos atrapemos en plena grabación del Podcast. Por lo demás, y dado que el alojamiento del podcast es de pago, si no no hay podcast, pues este me ha "jorobado" los planes para hoy, que tenía pensado ya digo ir a la sede del grupo Vocento (propietario de Net TV y Onda 6) y a ver si daba con las instalaciones de los estudios de La Sexta, para personarme ahí también. Pero, aunque vaya a ir en persona, antes los mandaré por correo electrónico, para no desaprovechar del todo el día.
El día del descanso, tal y como reza el título de la entrada aunque yo no sea religioso, fue ayer, solo que es hoy cuando mi madre me ha dado carril a usar el ordenador por la mañana. Y ahora que estoy en tan buen momento, no pienso defraudar la confianza de nadie. Hablando de mi año de Gloria (que ya parece que va empezando a tomar forma), por las nuevas fotos que iré publicando en el blog, vosotros mismos os iréis dando cuenta (y muchos seréis partícipes) de las intensas y gratificantes experiencias que van a tener lugar en los diez meses y medio que quedan, y en los años siguientes. Que la Potra os acompañe. Ciao. 01/02/2006 Autopublicidad de HemisferiaDespués de ver el "coño" con las luces encendidas, mientras estaban de pruebas, caigo en la conclusión de que me gusta, eso sí, es una cagada que si se funden las luces, tengan que cortar el tráfico del paso subterráneo para poder meter ahí la grúa y cambiarlas. Pero eso no es todo, pese a no haber intentado gran cosa, ya falta menos para que abra el centro comercial de al lado de mi casa, y yo he llamado a una ferretería en la que tengo alguna opción de entrar. Creo que la mejor manera de buscarme curro, es en sitios que no tengan mucha publicidad, que no sean una cadena de franquicias, para asegurarme de que no se trata fríamente a los empleados.
Por otra parte, Hemisferia, el podcast que vamos a conducir Bruno y yo, ya está a punto de caramelo. La dirección es, aunque puede que la cambie, http://xtasis501.podomatic.com. Desde ahí podréis escuchar los podcast directamente, aunque, si os habéis bajado el Winamp, quienes hayáis hecho caso de mis consejos, pues podréis escuchar el podcast sin abrir el navegador, y, por lo tanto más cómodamente. Esto se hace, una vez te has bajando el Winamp, y con la Librería de Medios (Media Library) abierta, casi abajo del todo a la izquierda, veréis que pone SHOUTcast Wire, pues bien, dentro de eso, seleccionáis el submenú "Subscriptions" y al lado, veréis que os salen cuatro botones, le dáis a "Add" y ahí, pegáis este enlace: http://xtasis501.podomatic.com/rss2.xml y nada, cada vez que publique un nuevo programa, sin salirnos del menú "Subscriptions", veréis que encima de los botones "Add" y demás, habrá una lista, vacía o no, de los canales a los que os habréis suscrito. Dicha lista se llama "Channels". Si lo habéis hecho bien, debería de haber un item llamado "Hemisferia" y si ha salido un programa nuevo, de los botones de abajo, le dáis a "Refresh", para comprobarlo, si véis la lista de programas publicados a la derecha, pincháis en el que queráis oir, "et voilá". Como haremos entrevistas por la calle a la gente más adelante si os queréis oir, basta con reproducir el programa en el que salís. Claro que para que lo sepais o lo sepan, pues diremos en qué edición del podcast váis a salir. Y nada. Acabo de retocar esto por tercera vez, y he actualizado los enlaces, a ver si es verdad que se guardan los cambios. Que la Potra os acompañe. Ciao. |
|
|